Un millón de sueños

Cuando empiezas a crear una empresa desde cero te enfrentas a lo desconocido. Tienes enfrente un camino que nunca has recorrido. A medida que vas avanzando descubres que a cada paso que das te surgen 10 nuevos caminos entre los que debes decidir cuál tomar. Nadie va a decidir por ti.

Por más que uno crea en uno mismo, la realidad es que no sabes si el producto tendrá sentido, si tendrá rápida adopción, si serás capaz de convencer a gente para embarcarse en la aventura, o si serás capaz de dar los pasos adecuados equivocándote lo menos posible.

Durante las primeras semanas de Geoblink recuerdo pensar que el día que consiguiera que un buen fondo de venture capital (VC) invirtiera en la empresa un millón de euros podría dormir tranquilo con la confirmación de que el proyecto tenía sentido y que, de alguna forma, la inversión validaba que íbamos a ser capaces de llevar esto adelante.

Como algunos sabéis porque ha salido en varios medios, hace unas semanas anunciamos una ronda de 1 millón de euros de Nauta Capital en Geoblink (Expansión, El Español, La Vanguardia, ABC, Venture Beat, Valencia Plaza, El Referente). Nauta, uno de los mejores VC de España y con varios fondos de experiencia, decenas de inversiones, oficinas internacionales, etc. es sin duda “El Fondo”. Además, su expertise en enterprise software hace que sea un match perfecto para nosotros.

En este post voy a intentar contar lo más en detalle que pueda como ha sido el proceso de captar esta importante inversión.

Gestación de una ronda

Todo empezó hace 7 meses, en septiembre 2015. Empecé a recibir llamadas y emails de numerosos fondos interesados en saber más sobre la empresa. En ningún caso tenía pensado levantar una ronda por esas fechas, ya que mi plan era empezar a buscar financiación durante el primer trimestre de 2016, de cara a cerrar una ronda en mayo/junio de 2016.

Sin embargo, las cosas se aceleraron. El negocio VC es, a fin de cuentas, como cualquier otro mercado de oferta y demanda. Si hay una startup que tiene potencial, los VCs compiten (mucho) e intentan conseguir invertir en ella antes que lo haga otro ya que los fondos grandes no suelen coinvertir en rondas iniciales (entrar la primera les asegura tener un buen trozo del pastel que les ha costado “barato”). Además, si una empresa se vuelve “hot” es como una bola que crece rápidamente, cuanto más te llaman más crece el interés de otros fondos. Por suerte, Geoblink se volvió hot durante esas fechas y de un día para otro me encontré hablando con la mayoría de fondos españoles, así como varios internacionales (de Berlín, Londres, y Nueva York, nada menos…).

En ese momento me surgió la disyuntiva de esperar unos meses a abrir ronda como había planeado, o intentar cerrar algo en ese momento. El riesgo de no levantar cuando estás hot es que nadie te asegura de que lo sigas estando seis meses después. De un día para otro puedes pasar de ser la chica más guapa de la fiesta a todo lo contrario (“vuelve en unos meses y hablamos”). Es un mercado en toda regla.

Después de meditarlo y por supuesto hablarlo con mucha gente de mi entorno, decidí que si conseguía que un VC top invirtiera, lo haría.

El flechazo con Nauta

A principios de octubre, un analista de Nauta me envió un email a la cuenta de email genérica de la empresa con el asunto “Att. Jaime” diciendo que le gustaría saber más sobre nosotros.  Este chico y su email en frío tienen gran parte del mérito de que hoy Nauta y Geoblink estén juntos. Para que luego digan que los analistas y becarios tienen poco impacto.

Me crucé un par de emails con él y le propuse tomarme un café con ellos si por casualidad asistían al evento South Summit de Madrid a finales de octubre, al igual que hice con otros inversores que estarían en el evento y que me habían escrito (a los que no conozcáis este mundillo, quizá os resulte raro eso de tomar cafés con inversores, pero lo cierto es que una gran parte del trabajo de un CEO de una startup como Geoblink es levantar dinero, lo cual puede llevar hasta el 75% del tiempo del CEO durante gran parte del año). Casualmente uno de los partners de Nauta estaría por allí y le pareció bien dedicarme 10 minutos para conocernos “y tenernos en el radar para el futuro”. Yo sabía que era casi imposible que Nauta invirtiera en nosotros porque no invierten en empresas tan seed (jóvenes o sin apenas facturación). De hecho, es de los fondos en España que invierte en fases más tardías.

En ese café “surgió el amor” entre el partner y yo. En vez de 10′ estuvimos casi una hora, y a partir de ahí las cosas empezaron a moverse muy rápido. Claramente les había interesado Geoblink. La semana siguiente me invitaron a Barcelona a presentar el proyecto de nuevo, y luego a comer a un buen restaurante. Durante todas esas horas, que probablemente fueron cruciales para ver si había “fit” entre inversor y emprendedor, surgió la opción de que Nauta invirtiese en la empresa. Yo estaba ya conversaciones avanzadas con otros fondos, y siendo realistas, la VC que entrase ahora sería la que muy probablemente liderara las rondas siguientes en el futuro. Tanto Nauta como yo sabíamos que o entraban en esta ronda o luego les iba a resultar mucho más complicado.

Después de eso y siendo conscientes de que había prisa, al poco tiempo vinieron a vernos a Lanzadera en Valencia, donde pasaron un día entero conociendo a todo el equipo, vieron en detalle el producto, y seguimos discutiendo sobre el proyecto y los planes que tenía para la empresa a futuro. Después de varias llamadas y documentos varios (modelos, información sobre la empresa, roadmaps, …), el tema avanzó y me hicieron volver a Barcelona para presentar en el partnership meeting (una reunión en la que el emprendedor debe convencer a los demás socios del fondo). La cosa fue bien y a los pocos días me llegó el soñado termsheet (un termsheet es una carta de intención (“oferta”) de inversión, donde ponen la cantidad ofrecida y condiciones) para que yo lo valorase. Me dieron 2 semanas para evaluarlo. Después de varias iteraciones donde se cambiaron algunos términos importantes, finalmente llegamos a un acuerdo el 18 de diciembre y firmamos.

Due diligence, negociación del pacto de socios y firma

A partir de ese día, pensé “esto está hecho”. Nada más lejos de la realidad, lo complicado empezaba ahora. Aunque nos pusimos un plan para intentar cerrar todo en las siguientes cuatro semanas, la realidad es que han sido tres meses de proceso agotador. Tres meses en los que no he podido hacer casi otra cosa que pensar en esta ronda.

¿Y en dónde se ha podido ir tan tiempo? Por un lado, pasamos dos due diligences completas de dos firmas diferentes (incluye financiera, fiscal, estratégica, legal, …) y por otro lado, una tercera due diligence, esta vez técnica. En esto se nos fue más de un mes entre que te piden millones de cosas, las preparas tanto lo que tienes listo como las cosas que te faltan y tienes que hacer, y respondes a mil y una preguntas sobre todo en general. Es una tortura de proceso, pero bueno, también te da seguridad ver que el fondo que te invierte es serio y que hacen las cosas bien y con seriedad.

En segundo lugar, las negociaciones del pacto de socios no han sido sencillas y entre unas cosas y otras se han sido casi dos meses: continuas iteraciones de los documentos entre los abogados, reuniones maratonianas (en plan 6 horas seguidas) cada uno junto a sus abogados como en las películas, en las que cada dos por tres hablas en privado con tu abogado y luego vuelves a la sala. Estas reuniones resultaron ser mucho más efectivas que dejar a los abogados iterar entre ellos. Al final hablando uno se entiende mucho mejor – si uno explica por qué una cosa u otra no gusta y se explican las razones, el otro lo puede entender y ceder o buscar un término medio. En el fondo, es importante que las dos partes estén cómodas con todos los términos porque esto es el inicio de una relación a largo plazo.

Finalmente y cuando estaba ya todo acordado, tocaba que lo comprasen y firmasen todos los accionistas de Geoblink (es decir, los inversores de la ronda previa). Aceptar los términos no fue ningún problema porque todos son muy cercanos a mi y se fían de lo que yo haya negociado. Sin embargo, tuvimos muchos problemas con logistics para que todo el mundo consiguiera firmar y por este motivo todo se retrasó varias semanas más. En la primera ronda invirtieron bastantes personas, y todos tenían que firmar de forma presencial o dar poderes. Imaginad a amigos míos del MBA que están uno en Dubai, otro en San Francisco, otros en Nueva York, etc. y por otro lado partners de McKinsey que su agenda echa humo, o familiares míos que están en el extranjero. Así que después de tenerlo todo listo, tuvimos que esperar casi un mes para conseguir que todo el mundo pudiera firmar. Fueron días duros porque después de tantos meses de proceso estás hasta las narices del tema. Y sin firma no te dan el cheque, y sin cheque no puedes pasar página y empezar a dedicarte a otra cosa.

Finalmente el último poder firmado llegó el 16 de marzo, por lo que lanzamos las notas de prensa a diferentes medios para que saliera al día siguiente.

¿Y ahora qué?

Por supuesto, las cosas van a cambiar mucho. De hecho ya lo están haciendo: afianzamos el equipo actual (entre otras cosas, por fin podemos pagar salarios decentes), duplicaremos al equipo para llegar a unos 20-25 durante el año incluyendo un nuevo equipo de ventas, estamos realizando key hires en el Senior Management, abrimos oficina en Madrid, y mucho más. Todo esto para acelerar el desarrollo del producto y acelerar su comercialización.

Key learnings

Aprovecho para dar algunos consejos (la mayoría obvios) que salen de todo esto para actuales o futuros emprendedores:

  • Timing: empezar tarde a levantar dinero entraña muchos riesgos. Por un lado, porque te puedes quedar sin cash durante el proceso. Si nosotros hubiésemos andado cortos de cash en noviembre probablemente no habría dado tiempo a cerrarla o habríamos aceptado un acuerdo mucho peor. Tu poder de negociación se reduce mucho si estás con la lengua fuera al que tienes si por el contrario cuentas con un colchón de dinero importante y no necesitas la ronda de forma inminente. Creo que este punto nos ha ayudado mucho ya que la verdad es que nosotros no hemos buscado a ningún inversor y todos nos han buscado a nosotros.
  • Empieza a conocer inversores incluso un año antes del día que quieras recibir el dinero. El proceso es lento y requiere mucho tiempo de cortejo, tanto tu hacia ellos com ellos hacia ti. 
  • Firmar un termsheet no es, ni mucho menos, conseguir una ronda. En cualquier momento se te puede caer.
  • Contrata buenos abogados, merece la pena aunque te dejes 25.000 euros de la ronda en el camino.
  • Si puedes agrupa a tus inversores iniciales en un vehículo en el que solo una persona tenga que firmar los papeles.
  • Dinero en tu cuenta hoy es mucho más que cero en seis meses.
  • El fit con el fondo (y con el partner que va a liderar la operación), es crucial. Piensa que le vas a tener detrás de ti hasta el final. Para mí ha sido el factor más importante para decidir quién nos invertía, una vez vi que el dinero podría llegarnos de otros inversores.

Como conclusión y volviendo al principio de este post, confieso que aun habiendo conseguido la ronda las inseguridades no se han ido ya que los retos van cambiando durante cada etapa de una startup pero son cada vez mayores y más ambiciosos. Probablemente hasta el final de esta aventura no dormiré tranquilo, aunque por primera vez, disfruto completamente con mi trabajo, con el que siempre soñé.

El equipo apenas cabe en Lanzadera

El equipo apenas cabe en Lanzadera

2015, mi primer año como emprendedor

Durante las Navidades he podido, por primera vez desde que emprendí, tomarme un respiro y hacer retrospectiva sobre lo que ha ocurrido en los últimos meses. Aprovecho este momento de break para escribir sobre ello.

Hace justo 12 meses me encontraba celebrando las Navidades con una mezcla de excitación y vértigo. Hacía pocas semanas que había empezado a rondar en mi cabeza la idea de dejar McKinsey y montar Geoblink, y me encontraba decidiendo si era el momento adecuado o si debía esperar unos meses. En McKinsey las cosas me iban muy bien y salir en ese momento tenía un gran coste de oportunidad. Sin embargo, después de muchos años de ideas y proyectos que acabaron en un cajón, por fin parecía que mi gran sueño de emprender podía convertirse en realidad. El momento era ya.

La idea me surgió unas semanas antes durante un proyecto que realicé en un retailer español. Detecté el “dolor” que tenían este tipo de empresas a la hora de gestionar y organizar su red de tiendas, y vi que su necesidad iba mucho más allá de un proyecto de consultoría estratégica sino que necesitaban un producto para utilizar en el día a día. Después de pasar varias semanas madurando la idea y hablando con numerosas personas del sector, vi que por fin esta era la Idea que llevaba tantos años buscando.

Los primeros pasos no resultaron fáciles ya que fue complicado compaginar el proyecto con el lifestyle de McKinsey. Lo primero que tenía que hacer era encontrar las primeras personas que quisieran embarcarse en esta aventura. Mi primera decepción en Geoblink fue el no conseguir traer como cofounder y CTO a mi gran amigo de la carrera con el que siempre había hablado de montar algo juntos. En un principio yo no quería ser un “solo-founder” y prefería compartir la aventura con otra persona. Cuando llegó el día de la verdad le pudo el vértigo de dejar un gran puesto en una empresa puntera en el extranjero y su motivación no era la necesaria para un proyecto así. Ese día decidí que tiraría del carro yo solo. Este fue mi primer contratiempo pero por supuesto no el último, la vida del emprendedor es un camino lleno de obstáculos. Hay veces que sientes que todo se va torcer por alguna cosa negativa que ha ocurrido. Sin embargo, he aprendido que una de las grandes virtudes que tenemos los emprendedores es ser capaces de adaptarnos y seguir remando no matter what. Cuando estás al frente de una empresa no tienes a nadie que solucione los problemas por ti.

Sin embargo, sí que encontré personas junior dispuestas a arriesgarse y subirse al barco, un informático y un matemático. Les motivó mucho el proyecto, y apostaron por empezar a trabajar conmigo sin cobrar, con la confianza de que esto iría para adelante y que yo sería capaz de levantar una ronda de inversión pronto.

Al principio trabajábamos en mi casa durante los fines de semana, y no nos llamábamos Geoblink sino Teralyx. Decidí cambiar el nombre al poco tiempo de empezar. Encontrar un nombre que me gustara resultó ser un dolor enorme. Pasé incontables noches dándole vueltas a diferentes nombres, me enamoraba de uno y luego llegaba la decepción porque estaba cogido el dominio .com con ese nombre. En una de tantas ideas, surgió utilizar el prefijo “geo” con diversas palabras que pudieran significar algo pero que a la vez que el nombre completo sonase medianamente bien. En un momento de desesperación me puse a mirar mi estantería y vi el libro Blink de Malcolm Gladwell (gran libro). Blink significa “parpadeo”, lo cual encajaba a la perfección. Cual fue mi sorpresa que aunque el .com estaba cogido, vencía en 2 semanas y estaba en periodo de pujas. Realicé una puja de $20 y a las dos semanas me lo concedieron (tengo una foto para el recuerdo el día que me lo dieron, por supuesto). Teralyx pasó a llamarse Geoblink.

Durante las primeras semanas me dediqué a buscar financiación. Buscaba levantar una ronda inicial de 50-100K€. Es digno de mencionar que la primera reunión que tuve con un angel investor fue fatal y no le voló nada la idea, cosa que me generó dudas. Sin embargo, en McKinsey ya se había corrido la voz de que me iba y que montaría una startup, y empecé a hablar con varias personas interesadas en saber más sobre la idea ya que hay mucha cultura de invertir en gente buena de la firma que sale para emprender (ver Consulting firms as a source of Spanish entrepreneurs). Una vez convencí a un socio para meter dinero, el tema llegó a oídas de Iñaki Berenguer (ex-McKinsey y angel investor en numerosas startups), y hablando con él le gustó mucho el proyecto y me ofreció meter un ticket bastante grande. Para mi supuso un buen espaldarazo moral que un inversor profesional apostara por el proyecto. Una vez esto ocurrió, varias personas no quisieron quedarse fuera, y abrí hueco para familia y amigos del MBA. La cosa se me fue un poco de las manos y acabé levantando más dinero del que había pensado, 175.000 euros. En ese momento Geoblink era un powerpoint de 12 slides, y éramos tres matados trabajando los fines de semana leyendo blogs tecnológicos sobre qué stack tecnológica utilizar.

Constituí la sociedad en marzo de 2015, y la ronda de financiación se cerró legalmente en abril. Una vez todo se cerró, respiré tranquilo ya que con ese cash podríamos vivir al menos un año.

En ese momento ya nos habían aceptado en el programa de pre-aceleración “Coworking Redepyme”, y estábamos en proceso de selección en Lanzadera. Como conté aquí, nos aceptaron y en junio nos mudamos a Valencia.

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En las instalaciones del Coworking Redepyme en EOI

En Lanzadera reconozco que las cosas al principio no fueron sencillas. Aunque el entorno es ideal y el compartir experiencias con otras startups es fantástico, la relación con el equipo de Lanzadera no fue fácil al principio. Es un programa muy intenso y me costó bastante adaptarme. No es un programa de aceleración al uso. Te dan mucho (dinero, instalaciones, formación, visibilidad, etc.) pero también te exigen mucho. De un día para otro pasé de tener completa libertad a tener que dar explicaciones por todo, tener que definir y cumplir unos hitos, tener que asistir a sesiones obligatorias, o tener que estar continuamente en Valencia. Tiramos de mano izquierda tanto ellos como yo, y encontramos un punto de equilibrio óptimo. Al final las cosas se enderezaron y en la actualidad las cosas no pueden ir mejor. Con el tiempo y con resultados, ellos entendieron que no soy un emprendedor que necesite mucha ayuda ni control, y que se muy bien lo que estoy haciendo. Al mismo tiempo, yo entendí como sacar partido a los recursos que ofrecen y a escuchar y aprovechar sus consejos, incluidos los del mismísimo Juan Roig que se pasa por allí cada mes, una persona muy especial de la que aprender mucho. Ahora les comparto mis decisiones y les hago muy partícipes del proyecto. A fin de cuentas, nos están apoyando mucho.

Con respecto al producto, durante los primeros meses del programa nos centramos en lanzar al mercado una versión “MVP” del producto. Además, en octubre cerramos los primeros clientes (incluso antes de lanzar el producto al mercado), y en noviembre por primera vez nuestros clientes empezaron a usar la “beta” del producto. Para nosotros fue un gran éxito conseguir el primero año lanzar un producto por el que alguien pagase, y además facturar unos cuantos miles de euros.

Mientras tanto, fui reclutando talento con la premisa de que quien venga a Geoblink debe 1) tener un background académico y/o profesional brillante, y 2) tener una motivación absoluta por trabajar en Geoblink. Así, conseguimos hacer muy buenos fichajes. Ya somos 10 personas y seguimos creciendo.

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En Lanzadera

En conclusión, estoy muy satisfecho y las cosas van realmente bien y 2016 pinta aún mejor. Espero poder seguir aprendiendo con esta increíble experiencia.

En Valencia gracias a Lanzadera

Desde hace ya más de un mes, Geoblink está instalada en la ciudad de Valencia. Formamos parte de la tercera edición de Lanzadera, el programa de aceleración de empresas de Juan Roig. Fuimos seleccionados junto a otras 30 startups de entre alrededor de 1300 empresas.

Supone un gran impulso para la startup. Por una parte, financieramente, ya que nos ayudan con un préstamo de hasta 200.000 euros, a un interés fijo de casi 0%, dos años de carencia, y con cómodas condiciones de repago en caso de que tu empresa vaya bien. Y por otra parte, porque podemos disfrutar de instalaciones gratuitas durante 11 meses, recibimos formación y apoyo continuo, accedemos a la red de contactos muy potente, y ganamos en prestigio y visibilidad.

La única “pega” es que todo el equipo se ha tenido que trasladar a vivir a Valencia durante estos meses, cuando somos casi todos de Madrid. Pero bueno, lo vemos como una aventura más y el equipo lo ha aceptado sin problemas. Y los beneficios de vivir en Valencia son grandes (no solo la playa ;)).

2015-06-26 foto líderes Lanzadera con Juan Roig

Los 32 CEOs de las startups, junto a Juan Roig

Primera ronda de inversión en Geoblink

Hace unos días hicimos oficial la primera ronda de inversión en Geoblink: 175.000 euros. Esta inversión supone un enorme apoyo al proyecto que nos permitirá no solo asegurar nuestro futuro a corto plazo, sino crecer mucho más rápido de lo esperado. Hasta ahora todos estábamos trabajando sin cobrar un euro y todo eran promesas de que llegaría una inversión. Ahora, por fin, podemos respirar tranquilos y no tenemos que mirar a dos meses vista sino que podemos concentrarnos en trabajar en sacar el producto adelante.

En la ronda ha participado gente de McKinsey y su entorno, además de familiares y amigos. Entre los inversores principales se encuentra Iñaki Berenguer (ex-McKinsey y uno de los emprendedores españoles más exitosos de los últimos años, en los que ha fundado y vendido Pixable y Klink). También ha aportado bastante capital gente de la firma que me conocía de mi etapa en la misma, como algunos socios y EMs con los que trabajé en proyectos. Además, han querido unirse amigos del MBA, así como familiares que no han querido quedarse fuera. En definitiva, gente que confía en que podré sacar esto adelante.

Firmando del contrato de inversión

Firma del contrato de inversión

Desde que empecé a buscar dinero hasta que ha sido oficial han pasado casi cuatro meses, con días buenos y días no tan buenos, días que pensaba que estaba hecho y días en los que pensaba que todo se iría al traste y que tendríamos que cerrar. Aunque rápidamente noté mucho interés entre business-angels profesionales, luego las cosas no son tan sencillas. Hubo varias reuniones, presentaciones y bastante negociación.

A mediados de marzo conseguí tener aceptado un term-sheet por los inversores más importantes. A continuación el bufete de abogados que me ha llevado el asunto redactó el contrato de inversión (más de 30 páginas…), del que tuvimos más de 15 iteraciones lo que implican semanas de trabajo. Finalmente, una vez el contrato fue aprobado por los inversores, llegó el gran día de las firmas, y posteriormente, fueron llegando las transferencias.

Desde aquí quiero agradecer la confianza a todos los inversores. Ahora toca seguir trabajando duro para sacar esto adelante.

Podéis ver la noticia en varios medios del ecosistema emprendedor español:

Diploma en la XII convocatoria de la competición ActúaUPM

Geoblink acaba de recibir un diploma como una de las ideas más innovadoras en el concurso de creación de empresas ActúaUPM!

Este concurso está organizado por la Universidad Politécnica de Madrid, y pueden participar todas aquellas startups que tenga relación con la Universidad (en nuestro caso, somos 2 ex-alumnos y un estudiante de último año). Se han presentado 446 startups/ideas y han participado más de 1.200 personas.

En esta primera fase, el jurado elige las 25 ideas más innovadoras (10 de ellas reciben 1.000€, y otras 15 diplomas), y se eligen las startups que formarán parte del programa que dura hasta diciembre. El programa incluye formación/asesoría y quizá incluso espacio de trabajo (ésto no está claro aún ya que en las bases no lo pone, aunque lo mencionó el director del programa en el evento del otro día).En diciembre se entregarán los premios gordos, 15.000 euros al ganador, 10.00 al segundo, 5.000 al tercero. Lucharemos por conseguir alguno de ellos. Creemos que nuestro fuerte no es la idea, sino el equipo que tenemos para ejecutarla.

En definitiva, estamos muy contentos con esta distinción y con poder formar parte del programa.

Haciendo el pitch en un anfiteatro de ETSI Caminos a reventar (más de 500 personas). Muchos nervios, debí haberme apuntado al "Public Speaking Club" durante el MBA!

Haciendo el pitch en un anfiteatro de ETSI Caminos a reventar (más de 500 personas). Muchos nervios, debí haberme apuntado al “Public Speaking Club” durante el MBA!

Geoblink in a nutshell

Como prometí en mi anterior artículo (McKinsey para siempre), voy a intentar contar en el blog los pasos que vamos viviendo en la startup, confiando en que sirva como motivación para futuros emprendedores. Hoy toca presentaros el proyecto a grandes rasgos. logoGeoblink es una solución SaaS de Business Intelligence que tiene como misión optimizar las decisiones estratégicas de empresas de la industria Retail en base a multitud de datos (small y big data), análisis avanzados (desde análisis simples hasta análisis complejos tipo “machine learning”) y una capa muy potente de visualización. Probablemente a la mayoría os sonará a chino todo esto, lo que es completamente lógico. Geoblink no es un producto que vaya dirigido a gente de la calle (B2C), sino que es una solución B2B (“Business to Business”) que va dirigida a un tipo particular de empresas que tienen un problema específico. Además, estamos empezando y tampoco puedo entrar en mucho detalle por motivos de confidencialidad.

En la actualidad el equipo está formado por cuatro personas trabajando full-time en el proyecto. Aparte de mi, hay tres ingenieros del software de gran nivel. Dentro de poco y si todo sale bien, estaremos en disposición de contratar a más gente. Además, contamos con asesores de primer nivel (entre ellos, un socio de McKinsey con el que trabajé y que es experto en la industria). Este equipo inicial, como es normal, me ha costado mucho formarlo. En España hay muy poca disposición a trabajar en una startup en la que todo está por hacer, y sobre todo, a trabajar sin cobrar. Lo cual me parece bastante lógico y en USA digan lo que digan también costaría… aunque es cierto que probablemente bastante menos. Mi red de contactos ha sido fundamental y gracias a ella llegué a estas tres personas. También es importante que la gente tenga buenas referencias sobre ti para que confíen en que esto saldrá para adelante.

Por otro lado, en febrero nos seleccionaron entre cientos de startups para participar en la primera edición del programa de aceleración “Redepyme”, un programa que está financiado por la Unión Europea gracias al cual disponemos de instalaciones gratuitas (coworking), disponemos de asesores (entre ellos, Javier Martín (fundador de loogic), Wilhelm Lappe y Lucas Cervera) y de formación durante 6 meses en Madrid. Además, compartimos espacio y las horas con otras 8 startups prometedoras, lo cual hace que el día a día sea motivador y divertido, y además existen más sinergias entre las startups de las que uno podría pensar a priori. Todo esto sin ningún coste para nosotros. El programa, que está financiado por el Fondo Social de la UE, está siendo gestionado por la escuela EOI (Escuela de Organización Industrial), la cual nos está apoyando mucho.

McKinsey para siempre

Después de algo menos de dos años en McKinsey, acabo de poner fin a mi etapa en la firma. Me dispongo a hacer lo que siempre he soñado con hacer: montar una startup tecnológica.

Siempre seré un McKinsey. Lo que me ha aportado “la Firma” en este tiempo ha sido algo extraordinario. Entre otras cosas, he crecido muchísimo como profesional, he conocido a la gente más brillante que he conocido en mi vida y he aprendido de ellos, he hecho grandes amigos, y he accedido a una importante red de contactos.

Recuerdo bien el momento, durante el MBA, en el que conseguí oferta para incorporarme a la oficina de Madrid. Yo quería montar una empresa y andaba con dudas sobre si debía o no entrar en McKinsey, o si por el contrario era el momento para lanzar una startup aprovechando el momentum MBA. Hablé sobre este tema con varias personas, incluyendo un socio de la oficina de Madrid de McKinsey que vino a Chicago. Este socio me decía lo mucho que les gustaban las personas con espíritu emprendedor, y que nada me impediría montar una empresa después de un tiempo en McKinsey. También me contó que había muchos ex-McKinseys de la oficina de Madrid que habían montado startups de éxito después de pasar por la firma, como Iñaki Berenguer (Pixable, Contactive/Klink, vendidas recientemente por más de 30 millones), Iñaki Ecenarro (Trovit, vendida por 80 millones), Adejemi Ajao (Tuenti, vendida a Telefónica por más de 80 millones, e Identified, vendida por un precio confidencial), Felipe Navío (JobAndTalent, acaba de levantar ronda de cerca de 10 millones), Mario Brüggemann (Acierto.com), y otros. Ahora ha llegado mi momento, y soy yo el que decide dejar la firma para montar una startup.

No puedo más que agradecer a este socio por haberme convencido a pasar dos años aquí. De hecho, él es junto con otros socios de la firma y alguno de los nombres mencionados anteriormente, los primeros que han apostado por mi en esta nueva etapa. No hay dudas que mi startup tiene sangre McKinsey por todas partes y por ello estaré siempre agradecido a la firma y a todas las personas con las que he compartido incontables horas durante este tiempo.

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PD: A partir de hoy comienza una nueva etapa en mi blog. Intentaré dar una perspectiva desde dentro de como un emprendedor lucha para que su startup tenga éxito.

Un año en McKinsey

Después de cumplir mi primer año de tenure (antigüedad) en McKinsey, he pensado que era un buen momento para hablar sobre mi experiencia hasta ahora.

Barcelona y “on the beach”

Como conté en Los primeros meses post-MBA, los primeros meses los pasé en un proyecto en Barcelona que comenzó en septiembre. Aunque oficialmente el proyecto terminó a finales de diciembre, estuve ayudando a cerrar flecos hasta mitad de enero, lo cual me permitió pasar unas muy buenas vacaciones de Navidad, dos semanas enteras sin casi abrir el portátil. Después estuve unas dos semanas on the beach (ya os voy a avisando que voy a usar muchos términos en inglés que usamos en la jerga McKinsey), que son periodos entre proyectos en los que no estás staffeado (como se dice aquí cuando estás asignado a un proyecto). En los periodos on the beach sueles ayudar a socios a presentar propuestas a clientes, ayudar a otros equipos que necesiten ayuda puntual, o cosas así. Es un periodo muy variable, quizá tengas la suerte de que nadie necesite ayuda y te puedes quedar en casa, o quizá te metan en una ayuda para algo muy urgente y es un crunch (es decir, un marrón que te hace trabajar hasta las mil). Mis dos semanas de ayudas no fueron demasiado intensas e incluso pude trabajar desde casa varios día.

Del valle al pico

La “tranquilidad” (entre comillas porque aquí tener un buen lifestyle es salir de trabajar a las 21-21:30, y tener un gran lifestyle es salir a las 20-20:30) que había vivido en enero desapareció de forma brusca en febrero, cuando me staffearon en una due diligence . Una due diligence es el proceso que se lleva acabo cuando una empresa va a comprar a otra. En una due diligence normal, los bancos de inversión se chupan el análisis de la empresa objetivo investigando todas sus cuentas, además de hacer modelos para recomendar un precio. También están involucrados bufetes de abogados para la parte legal de la compra, y también puede aparecer alguna de las big four. La parte que nos toca a nosotros es ver si la adquisición tiene sentido desde el punto de vista estratégico. Por ejemplo, si eres Google y quieres comprar PayPal, ¿tiene sentido? ¿qué hace PayPal? ¿que perspectivas de crecimiento hay en el mercado en el que compite? ¿tendría sentido integrar el negocio de PayPal en el de Google? ¿Como sería la integración? etc. Se podría decir que nosotros recomendamos al comprador si comprar o no. Al final, el comprador suele apalancarse mucho en nosotros para prácticamente cualquier cosa, somos su “trusted advisor”.

Fueron un poco más de 3 semanas intensísimas en las que viví el “pico” de lo que es trabajar en McKinsey, después de haber estado en un “valle” durante el mes de enero. La intensidad del trabajo que viví es casi imposible de transmitir y probablemente solo la entiendan aquellos que han trabajado en empresas de este estilo o en bancos de inversión. Cada minuto es oro. El cliente está encima todo el día, exige lo máximo y más, y en un periodo muy corto de tiempo. Si tu cabeza no está al 100% estás muerto. Si tienes que hacer un análisis, es para ya, no es ni para esta tarde ni para mañana. Si tienes que enterarte de como va a crecer el mercado del producto “x” en el país “y”, y para eso tienes que hablar con 300 personas, ya estás tardando en coger el teléfono.

La tensión es enorme por la importancia de lo que haces, y es casi imposible de desconectar del proyecto durante su duración. Recuerdo irme a la cama (ya de por sí, tardísimo) y despertarme en mitad de la noche porque estaba soñando cosas del proyecto. Los fines de semana tampoco podíamos desconectar porque el cliente tampoco dormía. Trabajé todos los fines de semana, y siempre viví pendiente del teléfono y a cuestas con el portátil ya estuviera cenando en un restaurante o jugando al pádel. Por ejemplo, recibí llamadas a las 23:00 de un sábado, o a las 8 de la mañana un domingo. Otro día tenía entradas al teatro y cuando estaba saliendo por la puerta con mi mujer, me llamaron y tuve que ponerme trabajar (y mi mujer se fue sola…).

La experiencia reconozco que fue muy dura pero, a la vez, espectacular, y en retrospectiva la verdad es que me alegro de haberla vivido. Primero, por lo mucho que aprendí y lo mucho que me hizo crecer profesionalmente. Este tipo de proyectos aprendes en una hora lo que en en una semana en un trabajo normal. También te curten mucho, y aprendes a resolver problemas rápidamente y a utilizar tus recursos de forma eficaz. Segundo, por haber vivido un proyecto de tal importancia. Estar en reuniones con los mayores bancos de inversión, con bufetes, con altos cargos de empresas involucradas, decidiendo qué precio poner o cosas así, te hace darte cuenta del impacto brutal que tiene tu trabajo. Por un análisis o por una idea mía o de alguno de mis compañeros, podemos hacer que el deal se haga o no, o podemos hacer que el precio sea uno u otro. Finalmente, por haber vivido un proyecto de alta tensión y ver como un equipo de solo cuatro personas (más otros dos socios) es capaz de hacer tantas cosas tan bien hechas y en un espacio tan corto de tiempo. Más que nunca, entiendo que el valor que tiene una empresa como ésta es la gente que hay en ella. No hay proyecto y equipo en el que no sienta que estoy rodeando de gente brillante, y el pensamiento “probablemente soy el más tonto de esta sala con diferencia” me ronda la cabeza de forma frecuente. Además, aún no he conocido a nadie con el que no querría trabajar de nuevo, y he comprobado que los rumores que hay sobre que en McK el ambiente no era bueno, son completamente falsos. Es de lejos el mejor ambiente que he vivido en las empresas en las que he trabajado. Y tiene su lógica, en un ambiente con proyectos con tanta presión, o la gente sabe trabajar y vivir en equipo, o no funcionaría.

Create your own McKinsey

En marzo, por primera vez pude poner en práctica algo que se dice mucho aquí a los consultores, el hecho de crearse “your own McKinsey”. Al final, en esta empresa cada persona va construyéndose su propia carrera, y va especializándose en determinados sectores y determinadas funciones. Al principio, haces de todo y lo cierto es que la mano que tienes para escoger proyectos, destinos y personas es nula, pero una vez vas cogiendo más experiencia, supuestamente vas encontrando lo que realmente te gusta y vas en esa dirección, buscando proyectos de este tipo. También ocurre mucho el hecho de encontrar un grupo de gente con la que te gusta trabajar, e intentas hacer más proyectos con ellos.

El caso es que cuando acabé la due diligence, me enteré que había un proyecto muy interesante que trataba sobre temas de analytics y big data, cosa que por mi perfil me encaja y me interesa mucho. No dudé e intenté hacerme un hueco allí, mostrando mi interés y hablando con la socia del proyecto. Al final, tuve suerte de poder entrar, y lo que iban a ser 3 semanas se ha convertido en 4 meses. La verdad es que más contento no puedo estar y espero que se extienda hasta llegar a las vacaciones de agosto.

Retreat

En junio la oficina de McKinsey a la que pertenezco, Iberia (España y Portugal), organizó un retreat de 4 días. Es un viaje de ocio que se organiza cada 3 años al que también vienen las parejas (mi mujer vino), y que sirve para descansar, pasarlo bien, y en definitiva desconectar del trabajo cotidiano. Los clientes lo respetan y salvo excepciones nadie trabaja esos días. Este año nos llevaron a un resort a todo plan todo incluido en la costa blanca (el anterior fue en una isla griega). Estuvo genial: playa, piscina, actividades (del tipo gincanas, campeonatos de golf, padel, tenis, volley playa, …), cenas, y noches de fiesta. También hubo algún evento para hablar de la firma (nos habló Dominic Barton) y también vino un speaker famoso de Estados Unidos). Fue también una gran oportunidad para ver a compañeros que hacía meses que no veía.

Evaluaciones

Una parte importante de McKinsey son las evaluaciones, por lo que creo que merece un capítulo aparte en este resumen.

La meritocracia en McKinsey es algo que es casi parte de su ser o de sus valores. Probablemente no hay empresa donde la meritocracia se lleve más a rajatabla que aquí. Es una empresa “up or out”, es decir, o promocionas en los tiempos fijados (normalmente entre 1 y 3 años por puesto), o debes dejar la firma.

Después de cada proyecto se evalúa el rendimiento de cada consultor. Tu leadership (la gente que tienes por encima, en mi caso, el jefe de proyecto, el AP y el socio) rellena unos informes detallados en los que hablan de tu rendimiento en los proyectos, de tus strengths y tus weaknesses, etc. y rellenan cuestionarios. Es algo que se comparte y se discute contigo, ya que hay mucha cultura del feedback tanto para abajo como para arriba. Luego, cada 6 meses, se reúne un comité en el cual se discute tu caso. Para ello, existe una figura que se llama DGL (suele ser un socio) que te asignan al entrar y que se ocupa de tu carrera en la firma. Entre otras cosas, el DGL se encarga de recopilar todos las evaluaciones de los proyectos, de hablar con todas las personas que trabajaron contigo, y de exponer tu caso en cada evaluación semestral. Por ejemplo, cuando hice el summer internship, mi DGL expuso mi caso al comité, el cual decidía si se me hacía oferta para después del MBA o no. Ahora, mi DGL expone mi caso cada 6 meses al comité y éste, basándose en todo lo expuesto por el DGL, decide mi evaluación. Aunque hay varios estados, en general puedes estar “mal”, “necesitas mejorar”, u “on track”. Si estás “mal”, probablemente te queden pocos meses en la firma o incluso ya te hayan dicho que debes irte. Si estás en “necesitas mejorar”, es como darte un toque de atención, y esperan que en la siguiente evaluación hayas mejorado. Si estás “on track” es que va todo bien. Además, tu bonus anual vendrá determinado por esto, así como tus opciones para promocionar al siguiente puesto.. Todo esto siempre viene acompañado con un informe, el cual te entrega y te explica tu DGL. So far so good.

La verdad es que mucha gente deja la firma cada año y hay emails de despedida cada poco tiempo. No todos se van porque iban mal, para nada. Muchas de las partidas son porque han recibido ofertas (una de las cosas buenas que tiene McKinsey es que es un gran trampolín para entrar en buenos puestos en otras empresas) o porque han decidido tomar otro camino (como emprender). El hecho de que no todos busquen hacer carrera en McKinsey (es decir, intentar llegar a socio) es algo más que comprensible, no todo el mundo aguanta un ritmo como este y muy probablemente a medida que vas cogiendo tenure viajas mucho más.

En resumen, este año ha ido muy bien (bastante mejor de lo que esperaba), aunque soy consciente de que he tenido suerte (conozco a compañeros que han estado en proyectos no tan buenos), y probablemente el segundo no lo será tanto. Finger crossed!

Los primeros meses post-MBA

Hacía tiempo que tenía pendiente escribir un update sobre qué tal la vuelta a España y los primeros meses post-MBA en lo que a trabajo se refiere.

En septiembre empecé mi andadura en McKinsey. La primera semana nos mandaron a todos los nuevos a hacer el training BCR (Basic Consulting Readiness), en Cascais (Portugal). Fuimos unos 15-20 consultores nuevos de la oficina de Madrid (4 asociados y unos 15 analistas) y además de muchas horas de training, también incluyó tiempo de ocio, fiestas, cenas, playa, etc. Os dejo una foto del grupo (también sale la gente de la oficina de Lisboa).
Picture 5Después de una semana sin parar y después de unos días por la oficina de Madrid ayudando en varios proyectos, me staffearon (palabro “McKinsey” para referirse a cuando te asignan en un proyecto) en un proyecto en Barcelona. Aunque en principio iba a durar solo hasta mediados de octubre, se ha ido extendiendo y al final ha llegado hasta Navidad. Incluso parece que continuará en enero. Y que siga, porque la verdad es que he tenido una gran suerte. Aunque tenga que viajar, lo cierto es que no se le puede pedir más al proyecto: un buen lifestyle (casi siempre salgo antes de las 21:00 de trabajar, algo muy raro en McKinsey), en el equipo nos llevamos fenomenal, es un proyecto directamente llevado por el consejero delegado de una de las grandes empresas españolas, y estamos teniendo un enorme impacto positivo en el cliente. Y también ahora me está permitiendo disfrutar de varios días sin trabajar estas Navidades.

Lo de viajar es la única pega. Desde hace 3 meses estoy viajando todas las semanas a Barcelona, a la más pura vida de consultor. Los lunes madrugo y viajo a primera hora, trabajo en Barcelona hasta el jueves por la tarde cuando vuelvo a Madrid, y los viernes trabajo desde la oficina de Madrid. De lunes a jueves estoy en un hotel de Barcelona donde ya casi ando como si fuera mi casa. Aún así, en un principio pensé que me costaría mucho tener que estar cogiendo trenes/aviones y viviendo en hoteles todas las semanas, pero la verdad es que me voy acostumbrando y tampoco es para tanto.

Por otro lado, Rocío empezó a trabajar en Adara Venture Partners, una gestora de capital riesgo venture capital. Si mi proceso de recruiting en McKinsey duró unas pocas semanas, el suyo ha durado casi un año. Los procesos de los capitales riesgo son desestructurados, en el sentido de que no hay un proceso estándar de entrevistas como pasa en McKinsey, Google, y la mayoría de las empresas, en los que hay plazos y sabes más o menos lo que va a durar y como va a ser. La verdad es que ha sido un proceso duro, lleno de incertidumbre. (Por cierto, a los que os interese el sector del capital riesgo, os invito a echar un vistazo a la guía que publicamos en Club-MBA: Guía Capital Riesgo). Desde el principio del MBA, Rocío se enamoró del venture capital (VC) y se decidió a intentar entrar. Lo más difícil, una persona con background no financiero, intentando entrar en una de los sectores más complicados, y encima en España (las gestoras buenas de VC en España se cuentan con los dedos de una mano, y todas son muy pequeñas (<10 empleados) y solo buscan gente en determinados momentos del ciclo de vida de cada fondo). Pero bueno, al final el que la sigue la consigue, y su perfil tecnológico con un MBA de Chicago Booth le ha abierto las puertas. Está claro que a este cambio de carrera profesional le debe mucho a la escuela, aunque también a lo mucho que ha trabajado para conseguirlo. Aún recuerdo cuando rechazó ofertas de prácticas del verano MBA en USA para irse a Inveready, una VC de Barcelona. Sin esa gran experiencia, probablemente lo habría tenido mucho más complicado para dar el salto definitivo a Adara, una gestora que realiza rondas de inversión bastante más elevadas (inversiones medias 2-3 millones frente a 100-500K) y mucho más a la “american way” (los socios son americanos y han estudiado MBAs allí), y con una experiencia de un fondo inicial con gran éxito. Entre otras, tienen en cartera a Allien Vault, una empresa de seguridad informática española que triunfa en Estados Unidos, y que ya está en Series D de financiación ($30 millones, habiendo coinvertido con top VCs de Silicon Valley como KPCB (Facebook Twitter, Groupon, Amazon)) camino de la venta estratégica o de una IPO. Además, las cosas no han podido empezar mejor, ya que Adara ha sido una de las tres venture capitals seleccionadas para invertir por el fondo de fondos público Fond-ICO.

¿Y los demás españoles de mi clase MBA de Booth? Por un lado, uno de ellos (Pablo) ha cumplido su sueño de emprender y ha montado groopify.me, una web que organiza quedadas para que se conozcan dos grupos de amigos. Pinta genial. Os invito a echarle un vistazo y organizar un plan. Otro de los españoles se quedó en Nueva York trabajando en otra gestora de capital riesgo (en este caso, private equity), y el otro también se quedó en Estados Unidos en un programa rotacional de general management en una multinacional estadounidense.

Semana grande para Chicago: Rankings y Premios Nobel

Estos últimos días han sido particularmente buenos para la Universidad de Chicago y para Booth.

Rankings

A principios de la semana pasada Forbes publicó su ranking de las mejores escuelas de negocios del mundo, en el que Booth ocupó la segunda posición, por detrás de Stanford y por delante de Harvard. Este ranking se basa en el retorno de la inversión preguntando a ex-alumnos que se graduaron hace cinco años de las escuelas. Como lleva pasando desde hace aproximadamente 13 años, Booth no solo se consolida en la parte alta de los rankings sino que sigue mejorando. En la anterior edición del ranking de Forbes hace 2 años (el ranking es bianual), fue tercera. Más información aquí.

Dos días después, otro de los cinco grandes rankings, The Economist, publicó su ranking anual 2013. Como ya ocurriera el año pasado y en tres de las últimas cuatro ediciones, Booth clasificó como la mejor escuela de negocios del mundo. Este ranking está basado en un 20% en una encuesta a estudiantes y antiguos alumnos, y 80% en datos de las escuelas como incremento salarial, estadísticas, y otros. Además, incluye información de rankings previos (50% del año anterior, 30% el anterior y los dos anteriores el 20%). Más información aquí.

Premios Nobel

Pero la mejor noticia vino ayer. Eugene Fama, profesor de Booth, fue galardonado con el Premio Nobel de Economía 2013, junto con el también profesor de la Universidad de Chicago, Lars Peter Hansen, y Robert Shiller, de Yale. Fama es alguien muy querido en la escuela, a pesar de que muchas de sus teorías han sido puestas en duda dentro (donde predomina el espíritu “challenge everything” y se instiga al debate continuo) y fuera de la escuela durante los últimos años. Su Nobel es merecidísimo por sus enormes contribuciones a las finanzas durante los años 60 y 80. Sus teorías se estudian en todas las carreras de Economía o Finanzas en toda universidad de prestigio, y en las escuelas de negocios. Mucha gente ya daba este premio por injustamente perdido cuando Fama sonaba en todas las quinielas en los años 90. Aunque no le tuve de profesor porque da una clase muy avanzada de Finanzas en la escuela (y a mi me interesaba lo justo), le he visto muchísimas veces por la escuela tanto por los pasillos como en muchos eventos en los que ha participado. Además, fue uno de los nos habló en la ceremonia de nuestra graduación.

También recibió el Nobel “Bob” Shiller, profesor de Yale y gran “enemigo” de Fama (casi tanto como Krugman), que ha dedicado su carrera a desmontar las teorías de Fama. También, un premio merecidísimo. El que hubiese completado un gran premio hubiese sido Richard Thaler, otro profesor de Booth, otro de los padres de las teorías comportamentales (como Shiller), y que también lleva sonando desde hace años.

El otro galardonado es Lars Peter Hansen. En la actualidad no da clase en Booth (al menos eso creo, aunque tiene pinta de que va a serlo dentro de poco), pero es profesor del departamento de economía de la universidad, con la que Booth tiene unos lazos permanentes (siendo MBA puedes hacer clases de allí, y casi todos los profesores imparten en las dos escuelas). Le he visto en varias ocasiones. La última, en el homenaje a los 100 años del nacimiento de Milton Friedman (uno de los economistas más importantes de la historia y padre de la “Escuela de Chicago”), entre los que estaban muchos premios Nobel de la escuela y de la universidad, como Gary Becker.

Por cierto, curiosamente este año murieron dos Premios Nobel que eran profesores de Booth y de la universidad, Fogel y Coase. Fama y Hansen estuvieron en sus homenajes. Hoy, estarían orgullosos de ver que la “Escuela de Chicago” sigue ganando premios Nobel. Más información sobre los Nobel 2013 de Economía aquí.

¿Por qué volver a España y no quedarse en USA?

Durante las últimas semanas me han hecho varias veces la pregunta de por qué tanto mi mujer como yo nos hemos vuelto a España a trabajar después del MBA en vez de habernos quedado en Estados Unidos, y si es porque no tuvimos opción de quedarnos allí. Imagino que esto viene porque hay cierto temor a que quedarse en Estados Unidos a trabajar es complicado.

Los que leéis este blog desde hace tiempo sabéis que desde antes del MBA ya teníamos claro que queríamos volver a España después del mismo, porque teníamos ganas de volver después de llevar muchos años fuera (en concreto, ocho años: tres en Francia, uno en Nueva York, casi dos en Hong Kong, y dos en Chicago). Echábamos mucho de menos España, la familia y los amigos, y ya teníamos ganas de estabilizarnos en algún sitio. Las cosas nos fueron muy bien durante el MBA y cumplimos nuestro objetivo, mi mujer va a trabajar en un fondo de venture capital en Madrid (lo que quería desde el principio), y yo en McKinsey. El haber hecho el MBA en Estados Unidos probablemente nos ha ayudado mucho a conseguir estos puestos.

Para los que queráis quedaros en Estados Unidos, mi experiencia me dice que no tendréis muchos problemas si vais a una buena escuela. Al menos, de todos los que conozco que lo han intentado (al menos en Booth) lo han conseguido sin ningún problema. De hecho, casi todo el mundo se queda allí y los “raros” somos nosotros por haber vuelto. En estos tiempos de crisis es bastante más complicado volver a España en un puesto MBA que quedarse en EEUU, donde hay millones de oportunidades y la gente de las escuelas top están muy cotizados. Sobre los visados no os preocupéis, las grandes empresas que reclutan MBAs tienen visados H1B de sobra y que yo sepa nadie se queda sin visado. Además, solo con hacer el MBA allí te dan un visado de un año con el que se puede trabajar.

 

Back to real life

Después de dos años y medio viviendo la buena vida, en un par de días aterrizo en la vida real: la vuelta al trabajo. Desde mayo de 2011 no he trabajado (si no cuento el summer internship del año pasado). La semana que viene, primera de septiembre, comienza de forma oficial mi andadura en McKinsey.

El aterrizaje, de todas maneras, será suave. La primera semana nos mandan a todos los miembros de la “Clase Septiembre 2013″ (es decir, “los nuevos” que empezamos ahora), a Cascais (Portugal). Es una semana de training, el “Basic Consulting Readiness (BCR)”, que lo hacen todos los nuevos consultores, ya sean analistas o asociados. Pero vamos, sin mucho estrés: Cascais, hotelazo, playa, golf, etc. Corren rumores que la semana es de las que se recuerdan durante toda la etapa en la empresa🙂. Vamos unas 15-20 personas de la oficina de Madrid, todos analistas menos cuatro asociados (los tres que hicimos el summer internship el pasado verano, más otro que han contratado durante el año).

Por lo demás, ha sido un verano bastante tranquilo, buscando piso en Madrid, recibiendo muchas visitas de amigos de Booth, y haciendo algún que otro viaje. También hemos estado trabajando mucho en la web de Club-MBA, que como veréis tiene un nuevo diseño y bastantes cambios. Aún quedan muchas cosas por acabar, pero lo fundamental está hecho.

Oficialmente, MBA

C’est fini! Se acabó! Ya soy oficialmente MBA!

Con muchas sensaciones encontradas termino los dos mejores años de mi vida, dos años que me han cambiado. Realmente ahora veo tanto mi vida como el mundo de manera muy distinta a como lo veía hace 24 meses.

Es un momento “extraño”. Por un lado, me invade pena por finalizar mi etapa como estudiante y dejar atrás esta maravillosa experiencia que he vivido en Chicago. Pero por otro lado, también afronto con mucha ilusión una nueva etapa en mi vida.

degree2La graduación fue el pasado sábado. Tuvo dos partes. Una primera ceremonia en el campus de la Universidad de Chicago, que era general a toda la universidad. Es decir, estábamos todos los que nos graduamos este año de cualquier título que otorga la universidad. Por la tarde, cada escuela organizaba su graduación privada. En la nuestra hablaron nuestro profesor Eugene Fama, y el ex-alumno y magnate Thomas Pritzker. Luego fuimos pasando uno a uno todos los estudiantes recibiendo el diploma del MBA de manos del Dean de la escuela. Las dos ceremonias fueron muy tradicionales.

Como os podréis imaginar, tanto mi familia como la de Rocío han estado por aquí estos días. La escuela tenía todo realmente bien organizado y han disfrutado mucho. Por ejemplo, el viernes asistieron al evento “Experience Chicago Booth Day”, un día completo en el que las familias pueden vivir un día completo en la escuela. Entre otras cosas, mi familia asistió a clases de dos profesores muy buenos de la escuela: James Schrager (estrategia) y Nick Epley (psicología). Les encantó y más de una semana después aún hablan sobre lo que se comentó en dichas clases, e incluso me han pedido mis apuntes de cuando hice estas clases hace unos meses🙂.

Podéis ver unas fotos de la graduación a continuación:

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* Algunas de las fotos son de mi compañero de clase David Kelley, y otras de la propia universidad

Mi última clase en Booth

Hoy ha llegado el temido día… ¡la última clase de mi MBA! Probablemente recuerde con mucha nostalgia este momento durante toda mi vida:

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¿Y ahora, qué? Bueno, aún me queda una semana como estudiante MBA, ya que la graduación es el sábado 15 de junio. Tengo que hacer un par de exámenes finales, que tendré que compaginar con muchas despedidas, y también con mi familia (y mi familia política), que vienen a Chicago. Y después de la graduación, aún estaré dos semanas más por Chicago.

Club-MBA 2.0: live!

Quizá recordéis el artículo que escribí el 1 de febrero a raíz del segundo aniversario de Club-MBA: Club-MBA cumple dos años: pasado, presente y futuro. En ese artículo comenté que estábamos estudiando apostar fuerte por la web, de cara a asegurar su sostenibilidad e incluso fijar metas mucho más ambiciosas contemplando vías para generar ingresos. Pues bien, desde ese día Rocío y yo hemos estado trabajando día y noche en una nueva sección de la web que esta semana, por fin, hemos lanzado: Servicios Club-MBA, que es un subdominio de la web principal www.club-mba.com.

El lanzamiento de esta nueva sección es un grandísimo paso adelante para la web. Además, estamos convencidos de que vamos a crear mucho valor entre los usuarios de la web, e incluso entre estudiantes actuales MBA, ya que muchos de los servicios serán realizados por ellos.

Trabajando de día ...

Trabajando de día …

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y de noche.

Estos últimos meses están siendo duros por las mil horas que le estamos metiendo al proyecto y por los sacrificios que hemos tenido que hacer en nuestra vida MBA, pero está siendo una experiencia brutal y que era ahora o nunca. Para que os hagáis una idea, solo en esta semana, por ejemplo, le habremos metido fácilmente 50 horas de trabajo a la web, y eso que el trabajo de desarrollar la web ya estaba hecho. Entre otras muchas cosas, hemos tenido más de cinco reuniones para llegar a acuerdos con empresas y gente que realizará los servicios que ofrecemos.

La verdad es que estamos aplicando mucho de lo aprendido en el MBA para un proyecto que nos ilusiona a más no poder. Además, hemos hecho una gran reorganización en el equipo de la web, que ya cuenta con más 30 personas. Hemos asignado nuevos roles con responsabilidad, que nos ayudarán en el día a día.

¿Qué servicios ofrecemos u ofreceremos en la nueva sección?

A principios de enero hicimos una encuesta a todos los usuarios de Club-MBA. En ella, preguntamos si estarían interesados en que la web ofreciera diversos servicios de pago. Más del 90% de la gente se mostró interesada o muy interesada en que lo hiciésemos. Así que nos pusimos manos a la obra. A continuación hago un resumen de los servicios que ya ofrecemos o que ofreceremos próximamente.

Por un lado, ofrecemos descargas de documentos:

  • Descarga de ensayos de estudiantes admitidos: los usuarios pueden ya comprar ensayos de estudiantes que fueron admitidos en varias escuelas (en no mucho tiempo tendremos ensayos de todas). El leer ensayos de gente que “lo consiguió” sirve como referencia para saber el nivel que uno debe mostrar en los ensayos, y puede hacer que algunos no tengan necesidad de contratar a un consultor de admisiones. La idea viene porque recuerdo muy bien el momento en el que me enfrentaba a la famosa presentación de la solicitud de admisión de Booth, y realmente no tenía ni idea de lo que hacer ni de lo que se esperaba de mi. Me hubiera venido genial el tener un par de ejemplos. Además también creamos valor entre los autores de los ensayos ya que éstos se llevan un porcentaje de cada descarga. Aquellos que hoy compran ensayos, muy probablemente serán los que vendan los suyos el año que viene.
  • Descarga de cartas de recomendación: los usuarios podrán comprar cartas de recomendación de estudiantes admitidos. Puede servir tanto para los recomendadores (para ver qué nivel es adecuado o cuánto hay que escribir), como para los propios candidatos, que deben hacer entender a los recomendadores lo que se espera de ellos.
  • Descarga de otros documentos:  plantillas TOEFL (muy útiles para preparar el examen), plantillas de CV estilo americano, frameworks de consultoría para preparar las entrevistas de empresas tipo McKinsey, y otros.

También vamos a ofrecer servicios como:

  • Traducción jurada de documentos: nos hemos puesto de acuerdo con un intérprete jurado oficial para que ofrezca servicios de traducción. Traducirá lo típico que los candidatos necesitan: traducción de títulos y expedientes académicos.
  • Consultoría de admisión o “Coaching MBA”: Aún no está cerrado, pero estamos teniendo muchas reuniones con los grandes del sector en Estados Unidos. Con una de estas empresas estamos muy cerca de llegar a un acuerdo. Lo más curioso del asunto es que no fuimos nosotros los que les encontramos sino ellos a nosotros. Están en proceso de abrir el mercado hispanohablante y tenían referencias de nuestra web como la líder de este mercado🙂. El caso es que nos reunimos con el fundador de la empresa la semana pasada y estamos muy cerca de llegar a un acuerdo con ellos, que pueda ser interesante tanto para nosotros como sobre todo para los usuarios de la web.
  • Revisión de currículums: Ofreceremos servicios de revisión de CV para solicitudes de admisión o de trabajo. Esto muy probablemente lo haremos a través de estudiantes MBA de segundo año o recién graduados MBA. En las escuelas (al menos en Booth), los estudiantes de segundo año hacemos esta labor durante el año ayudando a los de primero a que construyan un buen CV para el recruiting. Es gente que sabe muy bien qué tipo de CVs funcionan en las solicitudes de las escuelas de negocio (y en la búsqueda empleo). Además, también crearemos valor a los estudiantes MBA, que podrán tener ingresos durante el programa, ayudando a los futuros estudiantes. Vamos, que un match es perfecto.
  • Preparación de entrevistas de admisión: El mismo modelo que la revisión de CV. Estudiantes MBA actuales harán mock interviews por Skype de sus escuelas a los candidatos. ¿Quién mejor que ellos saben cómo son las entrevistas?
  • Preparación de entrevistas de tipo caso: Muy parecido a lo anterior. Estudiantes MBA que hayan trabajado en consultoría antes del MBA o durante las prácticas de verano, y que tengan experiencia haciendo casos a otros, harán mock interviews por Skype a gente que esté preparando entrevistas de consultoría (o de otras empresas que hagan entrevistas tipo caso). Lo normal es que la gente que hemos pasado por el proceso de selección de una consultora, sepamos hacer muy bien este tipo de entrevistas de prueba, tanto la parte fit como la de casos. Y además, tenemos experiencia. Yo este año quizá he hecho unas 20 entrevistas de prueba a compañeros de Booth.
  • Cursos GMAT, TOEFL, etc.: Estamos en proceso de ponernos de acuerdo con profesores de GMAT para que ofrezcan sus cursos en nuestra web, ya sean online o presenciales.
  • Seguros médicos: Estamos muy cerca de llegar a un acuerdo con una aseguradora para que nos haga precio de grupo a todos los usuarios de Club-MBA que busquen un seguro médico para su estancia en el extranjero. Este tema puede marcar un antes y un después entre los estudiantes ya que normalmente las universidades destino exigen contratar sus propios seguros médicos (que suelen rondar los $3.000 anuales), o contratar uno que cubra lo mismo o más que el suyo. El seguro que espero podamos ofrecer en la web costará menos de la cuarta parte del seguro de las universidades, y cubre aún más cosas. Vamos, que sería un ahorro muy grande. Este seguro es el que he usado yo durante mi MBA, al igual que muchos compañeros europeos de Booth.

¿Next steps?

Acabar de cerrar todas las negociaciones, acabar de implementar ciertas funcionalidades en la web de servicios, acabar de organizar todo para asegurar la sostenibilidad una vez empiece a trabajar en McKinsey, y también darle una vuelta a la web de Club-MBA, que necesita un cambio para afrontar esta nueva etapa: Club-MBA 2.0🙂.

A todo esto, en dos semanas nos graduamos y seremos oficialmente MBAs de Booth!

En bici a la universidad

En mitad de abril y de un día para otro, Chicago pasó a “modo verano” (la primavera aquí parece que no existe), y llevamos varias semanas con temperaturas sobre los 25º o incluso más. La ciudad es espectacular cuando hace buen tiempo, y la gente revive.

Como sabéis, los estudiantes de Booth vivimos en el centro, y el campus de la universidad está en el barrio de Hyde Park, al sur de la ciudad. En invierno, la mayoría de la gente vamos a la escuela en tren. Sin embargo, ahora con el bueno tiempo mucha gente vamos en bicicleta. Hay un carril bici que recorre muchos kilómetros del lago hacia el norte y hacia el sur. Desde casa hasta la escuela hay unos 14 kilómetros, que los hacemos en unos 45′.

El otro día estuve haciendo fotos con el móvil durante el trayecto (ida y vuelta). Os dejo unas cuantas:

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Update sobre admisiones y recruiting

La semana pasada acabé con mis responsabilidades como “Admission Fellow”. Ha sido mucho trabajo pero una gran experiencia. En total, este año he leído/evaluado entre 70 y 80 solicitudes de admisión y he hecho unas 20 entrevistas. El pico fue en ronda 2 ya que este año Booth ha recibido un número muy elevado de solicitudes en esta ronda (creo que récord, y como un 10-15% más que el año anterior).

¿Y españoles qué tal? Pues parece que el año que viene se volverá a batir un récord en cuanto a número de españoles en la escuela. Este año ya había sido un récord (somos 14, 9 de primero y 5 de segundo, cuando lo normal era de 5  a 8 en total). Pues bien, el año que viene muy probablemente habrá más que este año, ya que si no me equivoco hay otros 8-9 admitidos. Es cierto que aún creo que queda gente en la lista de espera y no han salido los resultados de ronda 3, aunque en esta ronda suele ser más complicado entrar porque la clase ya está formada (o casi). En otras escuelas en ronda 3 para internacionales es casi imposible entrar porque no da tiempo a sacarse el visado porque empiezan el MBA a finales de julio o en agosto, pero en Booth yo creo que no debería afectar este tema porque el MBA empieza en septiembre y hay tiempo de sobra para sacárselo después de los resultados de ronda 3. A los que no habéis conseguido entrar o no os han sacado de la lista de espera, os animo a intentarlo en ronda 1 el año que viene. Pienso que la escuela valora la insistencia.

Hablando de españoles, quizá os interese saber qué tal está yendo el recruiting. Para los de primero difícilmente mejorable ya que todos han conseguido prácticas en lo que buscaban. Al final, van a: BCG (dos, uno a la oficina de Madrid y otro a la de Sao Paulo), Bain, Google, Goodyear, Barclays en trading & sales, UBS en banca de inversión, fondos de investment management (dos, uno en un fondo de Boston, y otro en un fondo de Barcelona), y otro en un fondo en Washington que invierte en América Latina. Vamos, que la cosa ha ido muy bien y ya están todos “colocados”🙂.

Y los de segundo, hay alguno que aún está decidiendo (hay empresas que hasta final de año no deciden las ofertas, como por ejemplo las PE y VC, y otras), otro que está emprendiendo, otro que va a Cargill en un puesto de general management en Estados Unidos, y yo que voy a McKinsey.

Filadelfia, pasando por Silicon Valley

Hace un par de fines de semana se celebró en Filadelfia la “V Conferencia MBA Internacional”, el evento anual en el que nos reunimos los españoles que estamos estudiando MBAs en escuelas americanas de prestigio. Como la “dura” vida MBA se nos acaba en poco tiempo, Rocío y yo decidimos “aprovechar” que salíamos de Chicago para dar un rodeo y pasar nada más y nada menos que una semana en San Francisco, un viaje que teníamos ganas de hacer desde hace tiempo.

Tech trip a Palo Alto

Más que a San Francisco, el viaje lo hicimos a Silicon Valley. La ciudad de San Francisco ya la conocíamos bien. Durante el verano de 2009 (cuando vivíamos en Nueva York) nos hicimos un “road trip” de 25 días por el Oeste americano, durante el cual pasamos varios días en la ciudad. Sin embargo, nos habíamos quedado con ganas de conocer bien “el Valley” (confieso que algo de geeks tenemos ;)).

Alquilamos un coche toda la semana y más geek no pudo ser el viaje. Nos alojamos en un garaje en Palo Alto típico de Silicon Valley, a dos manzanas del famoso garaje donde Hewlett y Packard crearon HP (“The Birthplace of Silicon Valley”), y a menos de un kilómetro de garajes míticos donde Steve Jobs creó Apple, en el que Larry Page y Sergey Brin crearon Google, o la casa donde Facebook dio sus primeros pasos después de que Zuckerberg se mudara a esa zona. Pero vamos tampoco os asustéis! dormimos en un garaje que está habilitado a mini-estudio en la casa de unos amigos que estudian su MBA en Stanford, y donde suelen alojar a sus invitados.

Garaje de HP

Garaje de HP

Durante esa semana, estuvimos visitando varias empresas del valle en San José, Mountain View, San Mateo, Palo Alto, etc. Tenemos varios amigos viviendo por la zona por lo que no paramos. Entre otras cosas, visitamos el GooglePlex (por cierto, probamos las Google Glass y, la verdad, me esperaba otra cosa y me decepcionaron un poco …),  pasamos un día en el campus de Stanford y en el de Berkeley, en San Francisco visitamos el acelerador de Rockspace, visitamos Spain Tech Center, etc.

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En GooglePlex con Francesc

También nos hicimos un “tech trip“, visitando el Computer History Museum y el Intel Museum, varias sedes de empresas famosas por la zona como Facebook, Intel, eBay, Apple, Oracle, el famoso Xerox Parc, etc. Lo cierto es que para la gente que le gusta la tecnología,  este tipo de sitios son casi sagrados, y encima a nosotros el mundo emprendedor Internet nos apasiona… Pues eso, felices.

También hicimos turismo convencional😉. Fuimos a San Francisco un par de veces, fuimos Alcatraz, a Napa Valley, a Monterey, Big Sur, etc. Cosas que no vimos bien durante el último viaje.

The Golden Gate

The Golden Gate

A Filadelfia, de networking

La semana en California ya había sido muy fructífera en cuanto a networking, y el colofón lo dimos yendo a Filadelfia. Allí, como comentaba, se celebró este año la conferencia anual de MBA españoles en Estados Unidos, organizada en este caso por estudiantes de Wharton. El año pasado fue en Boston, el anterior en San Francisco, hace tres en Chicago (en Booth). y antes en Nueva York. La verdad es que estuvo muy bien organizada.

Casi todos los asistentes llegamos el viernes por la noche y nos alojamos en el mismo hotel. El viernes nos fuimos todos de cena y de copas hasta las tantas. El sábado por la mañana fuimos a la conferencia. En el primer panel, estuvieron Juan Rodríguez Inciarte (Director de Estrategia y miembro del Comité Ejecutivo del Grupo Santander), Mauro Guillén (Director del J.H. Lauder Institute of Management & Int. Studies de Wharton), y Ángel Martín Acepes (Consejero Económico y Comerncial Jefe de la Oficina Comercial de España en Nueva York). En el segundo panel, dedicado a los emprendedores, estuvieron Luis Martín Cabiedes (angel investor español fundador de Cabiedes & Partners, y profesor de IESE), Eneko Knorr (fundador de Ludei, entre otras), Alejandro Cremades (Rock The Post), Eduardo Fernández (ShuttleCloud), y Álvaro Jiménez (Notorious). Estuvo interesante ambos dos. Después, otra noche larga de cena y copas.

La verdad es que me lo pasé muy bien, y como el año pasado en Boston, conocí a gente muy interesante y reforcé muchas amistades. Estoy convencido de la gran importancia de tener una network potente, lo cual era uno de mis objetivos viniendo a hacer el MBA en Estados Unidos.

Conferencia MBA Internacional 2013

Conferencia MBA Internacional 2013

Lazos entre los estudiantes en Booth

Comparto una entrada que ha hecho en su blog personal una compañera de clase de primero año, en la que escribe sobre los lazos o “bonding” entre los estudiantes de la escuela, y cómo compara con escuelas como Kellogg, Wharton, Tuck y otras.

Lo cierto es que llevaba tiempo queriendo escribir sobre este tema, y la entrada en el blog de mi compañera me parece fantástica porque describe realmente bien el “bonding” entre los estudiantes de Booth, y la “sensación de comunidad” que hay entre nosotros. La verdad es que creo que existe mucha falta de información.

School Ties

One of the questions that I am often asked about Booth from prospective students and recent admits is, “If there are no cohorts and students live all over Chicago does Booth really have much of a community?” According to Poets and Quants’ article Chicago Booth vs. Kellogg, “The school purposely lacks core cohort groups and has no residence halls for its MBAs, factors that make it harder for real community to occur. Some Chicago students say the school still lacks the camaraderie you’ll find at many other b-schools, especially Kellogg, and that some students graduate from Chicago with only a handful of people they would call friends.” I’ve also repeatedly read comments like, “the flexible curriculum does not allow for bonding,” and “Booth is a commuter school.”

There is a lot of information about Booth on the web. However, in my opinion much of it is misinformation disseminated by people who heard something from someone who knows someone. So does Chicago Booth have much of a community? I think that the first step is to define what someone means by community. Kellogg is known for having a strong community, but so is Tuck and these are two very different schools. So what’s the standard. I think that there are two main ways to define a school’s community: tight-knit and engaged.

I will say upfront that Booth does not have a tight-knit community. However, I would argue that neither do schools like Kellogg and Wharton (both of which are known for having strong communities). When people say a school’s students are tight-knit they often are saying that everybody knows one another. Everyone goes to the same parties and bars and the class does everything together. That’s the type of community that schools like Tuck, Johnson, and Haas foster. However, these schools also have class sizes of under 300 students. I’d argue that when any class has more than 400 students it’s impossible for the students to be tight-knit by that definition. Tuck students know all 275 of their classmates at least by name. I too can say that I know roughly the same number of classmates by name. However, I have about 300 additional people in my class. When you think about knowing over 200 people in 6 months’ time then you start to understand that that’s a lot of people and knowing over 300 more is virtually impossible.

So then if a school isn’t tight-knit by the above definition does that mean that it does not have a strong community? Of course not! One of Kellogg’s claims to fame is its distinctive student culture. However, that sense of a Kellogg community comes as a result of engagement. And I will vehemently argue that Booth has a community that is just as strong based on this metric. “Bullshit!” you say? How can I possibly claim that when students live all over Chicago and so far from campus? That’s impossible because there is no core curriculum nor cohorts.

First, I need to clear up some common misconceptions, the biggest one being that Booth students are dispersed all over Chicago. No, most students do not live in Hyde Park near Harper Center. Yes, the vast majority of us commute anywhere from 15-30 minutes to campus. However, over 80% of students live within a 2 mile strip of the downtown neighborhoods the Loop, South Loop, and Streeterville. Heck, over 60% of students live in three buildings that are often referred to as the dorms (Millenium Park Plaza, Columbus Plaza, MDA). Even in the South Loop it is impossible to sneak in and out of 1130 Michigan Ave without running into someone from Booth. Just because Booth students do not live in close proximity to the school does not mean that they don’t live in close proximity to one another.

So what’s up with living downtown? It’s probably the same motivation that drives Wharton students to live in Rittenhouse Square instead of University City where Huntsman Hall is located: lifestyle. MBAs aren’t like typical grad school students. Most graduate students enter their programs immediately after undergrad. MBAs have been out of school for at least 3 years (some of us even 10+ years) and have become used to living a certain way. If we have the opportunity to maintain that lifestyle (lack of income and debt be damned), we’re going to do it. Hyde Park is lovely, but most of us just aren’t about that 2.5 kids, Sunday at the park life quite yet. Chicago’s public transportation makes it easy to commute to school and we have lockers so that we can keep the stuff we need on campus to avoid extra trips. Given these conveniences we choose to live where the Chicago’s night life does.

Now that we’ve cleared up one myth, let’s address the lack of cohorts. Technically, Booth does have cohorts. In fact I just participated in a cohort scavenger hunt on Saturday (no babies were harmed during the event, but some were subjected to awkward holding). However, cohorted learning is only in place for Booth’s one required course, LEAD, which takes place during orientation and the first 4 weeks of the first quarter. After LEAD there are a few big cohort based activities like Golden Gargoyles and Leadership Challenge, but for the most part cohort activities are spearheaded by cohort members and the graduate business council (i.e. cohort trivia, cohort t-shirt day, etc.). Although students aren’t required to be at these events there is always a very healthy turnout (it could be a function of the free food and drink that is always offered).

I think this illustrates the beauty that is Booth. At it’s core this place is an exercise in free markets. Everything is driven by students’ choices and Booth students choose to be actively involved with the school. I have yet to go to any event that wants for participants. The “Running of the Bulls” (annual Booth vs. Kellogg basketball game at the United Center) sold out in an hour. Demand for Winter Formal resulted in 100 extra tickets being released. The tech trek required an application because there wasn’t enough capacity for all of the students who wanted to attend. The list can go on and on. Even without the typical structures to build school loyalty and student body engagement, students are so tied to Booth we often struggle to excoriate ourselves from the “Booth Bubble.” Chicago is a virtual treasure trove of people yet most of my classmates struggle to spend time with anyone who isn’t a Booth student. I have friends that I’ve known for years living in Chicago and I think I’ve only hung out with one of them one time. After ending our Valentine’s Day with a McDonald’s picnic on her living room floor one of my friends and I vowed to go explore Chicago’s happy hour scene without 250 of our closest classmates. Thus far the closest we’ve come is LPF (Liquidity Preference Function) at Underground Wonder Bar with only 150 of our closest classmates. Everything from Friday night parties to week long spring breaks to summer internships always seems to include classmates.

With a city as large as Chicago it would be easy for us to leave Harper Center and scatter amongst the throngs only to see one another for classes and recruiting. However, that’s not what happens. There is more activity going on at Booth than any person can keep track of and the majority of it is student run. My spring break trek to Africa – organized by the Chicago African Business Group. My winter career trek to NYC – organized by the Media, Entertainment, and Sports Group. Follies – student written, produced, and performed. Booth students choose to invest their time in making sure this community is thriving. There is an overflow of people clamoring to participate in Admit Weekend, career services, admissions, and more. Oftentimes these activities require hours of work and we still want to to do it. I think this speaks volumes to the ties people have to Booth.

I will readily admit that although Booth has a very vibrant community it is built differently than at other schools. The flexible curriculum is not conducive to having prolonged avenues for socializing (i.e. dorms, curriculum cohorts, etc.). In allowing people to pick their classes, schedule, and professors (and study groups within those classes) it’s very much so a choose your own adventure kind of place. Booth is set up so that students aren’t interacting with the same people day in and day out. Booth fosters breadth of socializing, but it’s up to the individual to determine where to seek depth. One of the best consequences of this breadth is a greater sense of cohesion between the 1st and 2nd year classes. This is the very opposite of the structure at most schools where the depth of socializing is built into the program and it’s up to students to seek out a wider breadth. Truth be told the breadth was difficult for me at first. I felt that I was meeting a lot of people but not really forming deeper relationships. I wasn’t doing on campus recruiting so I was always interacting with different people but not spending significant time with anyone. It wasn’t until ski trip when I had a week of consistent socializing with people that I started really making friends. The opportunities to really bond with people are all over the place at Booth. However, it might take a little patience and being proactive to figure out what those opportunities are for you.

I will tell any prospective student how much I love being here, but I will also say that it isn’t for everybody. If you really like structure and aren’t looking to try something different then Booth isn’t the school for you. If you tend not to be proactive in getting to know people and don’t like feeling somewhat uncomfortable at times then you probably shouldn’t be here. However, if the bevvy of choice appeals to you or you want to try a social environment that is different from what you’re used to then this might could be the place for you.

Artículo original aquí.

¿Cuánto cuesta realmente un MBA y cómo se puede pagar?

De forma frecuente recibo preguntas sobre cuánto cuesta realmente el MBA en una escuela como Booth y cómo uno puede afrontar los costes, así que me animo a escribir sobre ello. Y es que después de trabajar muy duro y pasar un proceso de admisión realmente exigente, por fin llega la soñada admisión y te preguntas cómo afrontar el dineral que cuesta el programa. Lo cierto es que los costes son una barbaridad, parecidos a lo que puede costar comprarse un apartamento en España.

Antes de nada, ¿realmente merece la pena? Con toda probabilidad si preguntáis a cualquier estudiante de las escuelas top-10 estadounidenses os dirán que sin lugar a dudas sí. Y es que si solo consideramos los aspectos monetarios, la media de un estudiante de Booth, Harvard, Stanford, y escuelas del estilo es amortizarlo entre 3 y 5 años después de haberlo acabado. Lo cierto es que las perspectivas a medio/largo plazo son muy buenas, y salir sin un buen trabajo de aquí es prácticamente imposible (si no lo consigues es que realmente no quieres encontrarlo). Además, si quitamos el dinero de la ecuación, hay un montón de cosas que un MBA te aporta que son incluso más importantes, como cambiar de carrera profesional, una network muy potente, conocimientos, experiencia de vida, etc.

Personalmente, lo creáis o no a mi el MBA me ha aportado un valor inmenso y veo el mundo de manera muy distinta. Si me trasladase tres años atrás al momento en que decidí apostar por un top MBA, dudaría muchísimo menos de lo que dudé (bueno, lo cierto es que dudé bastante poco) y sin pestañear lo haría. Mi mujer, que era mucho más escéptica, ahora es la fan número 1. El MBA nos ha abierto las puertas a unos mundos que nos eran completamente desconocidos. Antes del MBA, “you don’t know what you don’t know” y hasta que no te lo enseñan no sabes lo mucho que no sabíamos.

¿Cuáles son los costes reales?

Los costes de hacer un MBA en una escuela como Booth son los siguientes (he hecho una estimación basándome en los costes aproximados que vienen en esta página, adaptándolos un poco):

  • Matrícula: 20 clases + LEAD: $112.000 en total (aunque puedes hacer hasta 6 clases más gratis).
  • Otros fees pagados a la escuela: $3.000 en total (computer allowance, student life fee, …).
  • Material de estudio (libros, coursepacks, etc.): $1.000-2.000 en total. De todas maneras en Booth hay un mercado de segunda mano muy potente utilizando esta web que creó un compañero de clase: BoothSell. Yo lo único que no he vendido es lo que quiero quedarme para la posteridad.
  • Seguro médico: Hace un par de años varios europeos conseguimos un acuerdo con una aseguradora francesa, que nos cubre a todos los europeos por 600-700 euros al año. Si eres mujer, sin embargo, este seguro no te vale (por temas de embarazo y demás) y tienes que pedir el seguro de la universidad, que cuesta unos $2.700 por año.
  • Alojamiento: Entre $600 y $2.000 al mes, depende del edificio vivas, tipo de apartamento y si vives solo o compartes piso. De todas maneras, hay varias formas de pagar menos (ver más abajo).
  • Transporte: $1.000 al año, tren a la escuela, o la bici, taxis, etc.
  • Comida: $400-800 al mes, aunque esto depende mucho de si sales a cenar con frecuencia o no.
  • Teléfono, electricidad, etc.: En el precio del apartamento suele estar incluido Internet, cable TV, gas, calefacción, etc. (al menos en donde vivo yo). Lo que no incluye es la electricidad (pago unos $20-25 al mes). Por otro lado, otro gasto es el contrato de móvil, unos $50-100 al mes dependiendo de qué compañía, minutos, etc.
  • Extra: aquí ya cada uno. Si viajas mucho, compras mucho, etc. esto subirá.

Vamos, que entre unas cosas y otras, el coste del MBA ronda los $150.000 en total los dos años. Y esto no es todo. Hay que añadir el “coste de la oportunidad”. Es decir, durante el tiempo que dura el programa hubieras podido seguir trabajando, por lo que dejas de ingresar un salario durante más de dos años.

¿Cómo puedo financiar el MBA?

Lo bueno es que Booth ofrece préstamos a todos sus estudiantes, incluyendo estudiantes internacionales. No es para nada normal que una escuela de préstamos a los estudiantes internacionales (que no tenemos el famoso “credit history” americano). A los que estéis pensando en hacer un MBA fuera y necesitéis pedir un préstamo, os aconsejo que os informéis muy bien de qué escuelas ofrecen préstamos a estudiantes internacionales.

En Booth depende del año, pero suelen dar entre 80 y 90% del coste total del programa (incluyendo matrícula más gastos de vivir). Las condiciones no están mal. De hecho, conozco a compañeros que lo han pedido entero incluso no necesitando todo el dinero (por ejemplo, emprendedores que utilizan el dinero para dar los primeros pasos).

¿Cómo puedo reducir los costes?

A continuación hago un resumen con varias maneras para reducir los costes o para ingresar dinero durante el programa:

  • Becas del país de origen: Lo mejor para eliminar casi todos los gastos es por supuesto conseguir una beca de las que otorgan los países de origen. En España, hay bastantes fundaciones que ofrecen becas de posgrado que te pagan todo el MBA (matrícula más gastos) como Caja Madrid, La Caixa, Ramón Areces Rafael del Pino, etc.), en esta guía de Club-MBA listamos todas. Conseguirlas es muy complicado: dan muy pocas al año y la competencia es enorme. Yo estuve muy cerca pero al final no conseguí ninguna. De mis compañeros españoles hay varios con becas de Ramón Areces, Villar Mir, Navarra, …
  • Scholarships de Booth en el momento de la admisión: Otra manera de reducir la matrícula es si la escuela te da una “scholarship” en el momento de la admisión, que viene a ser una beca que te reduce el coste de la matrícula. En Booth dan bastantes, desde $10.000 hasta full-tuition (que cubren toda la matrícula) y todos los admitidos pueden conseguirlas (es decir, no hay que solicitarlas sino que la escuela te considera automáticamente). Mi mujer recibió half tuition (reducción de $50.000 en la matrícula) y varios de primer año recibieron cantidades similares. Aunque estas scholarships en principio se otorgan solo cuando te hacen la oferta de admisión, hay rumores de que se pueden conseguir también después de admitido y antes de haber aceptado la oferta. Por ejemplo, si vas al Comité de Admisiones y les enseñas que tienes admisión en una escuela de la competencia (tipo Harvard, Stanford y Wharton) y estás decidiendo entre ofertas quizá se rasquen el bolsillo y te den algo para que “motivarte” a que aceptes (que conste que yo lo intenté pero no funcionó). Y también parece que depende del año. Quizá os preguntéis, ¿en qué se basan para dar scholarships? Pues probablemente en méritos como candidato (lo fuerte que sea tu solicitud), y lo poco representado que esté tu perfil en la escuela. Por ejemplo, si tienes un perfil muy bueno y además eres un perfil poco común, probablemente las escuelas top se te rifen. Ser de un país poco representado, tener una experiencia laboral poco representada en la escuela, ser mujer, ser de una raza poco representada, etc. son cosas que ayudan. Un caso extremo sería ser mujer y venir de un país africano y tener una solicitud potente.
  • Scholarships por méritos académicos: Durante el primer año si sacas muy buenas notas te dan “merit scholarships” para el segundo. Y no solo por notas, también te dan scholarships por otros motivos. Por ejemplo, te dan por ayudar mucho a la escuela, otras por liderazgo, otras por construir lazos con nuevas empresas (mi mujer recibió una por haber hecho las prácticas MBA en una venture capital que nunca había reclutado en la escuela), otras patrocinadas por alumnis, etc.
  • Summer internship (prácticas de verano): Entre primer y segundo año realizamos prácticas en empresas (como recordaréis, en mi caso las hice en McKinsey). Depende de la empresa y el lugar, pero vamos lo normal es cobrar alrededor de $10.000-$13.000 al mes durante la duración de las prácticas (aunque hay bastante gente que cobra bastante más, y otros que las hacen en non-profits y casi no cobran). Lo normal es que dure unos tres meses, aunque hay gente que los hace más cortos y otros que los hacen más largos o incluso hacen dos y hacen casi cuatro meses.
  • Remuneración por colaborar con la escuela: También te dan dinero cuando colaboras con la escuela en algunos de los roles que hay (por ejemplo, a mi me dieron $2.000 por ser Admission Fellow, y también dan bastante más a los LEAD Facilitators, y también otros roles como Career Advisor). También pagan $30 la hora a los Teaching Assistants (TAs), que son los estudiantes que colaboran con los profesores en sus asignaturas. Los TAs corrigen los trabajos y los exámenes, hacen las review sessions (clases extras de repaso), etc. Lo normal es que cada profesor tenga entre uno y cuatro TAs, por lo que hay muchos. Para ser TA hay que haber hecho la asignatura previamente y que el profesor te quiera como TA (depende del profesor, pero normalmente si tuviste una A y se lo pides probablemente te dejará serlo). Mi mujer fue TA de un profesor que imparte Microeconomics durante el pasado trimestre, y yo iba a serlo de Building the New Venture pero al final preferí no hacerlo porque durante ese trimestre estaba hasta arriba entre asignaturas, Admission Fellows, Club-MBA y mil otras cosas. Además la profesora quería que lo fuese en la clase que impartía a PhD en otra escuela de la Universidad que me atraía menos. También se puede colaborar con los profesores como Research Assistant (les ayudas en sus investigaciones académicas durante el MBA).
  • Competiciones, Entrepreneurship Intenrship Program, etc: Hay muchas competiciones tanto dentro de la escuela como a nivel nacional, en plan competiciones de casos como el de Deloitte que quedé segundo, de marketing, de finanzas, etc. También si decides emprender durante el año y no haces prácticas de verano o las haces en startups, te dan unos $6.000 del Entrepreneurship Internship Program (EIP).
  • Ahorros en el alquiler del apartamento: Por un lado, cuando firmas el apartamento, si firmas 12 meses te dan uno gratis. Además, durante el verano todo el mundo subalquila sus apartamentos y te ahorras el alquiler. Como vivimos en una zona muy buena de Chicago, hay mucha demanda por nuestros apartamentos durante el verano (gente que vive en las afueras y quiere pasar el verano en el centro de la ciudad en edificios cerca del lago, con piscina y demás). En mi caso, subalquilé mi apartamento desde el 2 de junio (día que me fui a Madrid) hasta el 23 de septiembre (día que volví). Finalmente, si referencias a alguien y entra en un apartamento en el mismo edificio en el que estás, el edificio te da $1.000. Lo que hacemos en la escuela es que los estudiantes hacemos referencias a los que entran al año siguiente (yo hice referencia a un español que entró en septiembre, y mi mujer a otro). Y el dinero te lo repartes a medias con el que entra. Que yo sepa no se puede hacer más de un referral por persona.

Vamos, que hay maneras de reducir el coste total del MBA, aunque está claro que si uno no consigue becas, lo normal es endeudarse. Yo lo veo como una inversión en uno mismo. Muy probablemente la mejor inversión que haré en mi vida.

Por cierto, he recibido comentarios en este blog y en otros sitios que me comentan que los MBA como éste solo los pueden hacer gente con dinero, lo que me parece absolutamente falso. La gran mayoría hemos pedido un préstamo para pagar el programa, que lo iremos pagando con el trabajo post-MBA. Desgraciadamente, en España aún hay gente que está convencida de que quienes estudiamos en escuelas como ésta es porque nos lo han pagado nuestros padres millonarios. Esto no puede estar más alejado de la realidad, cualquier persona que quiera acceder a un MBA y tenga un perfil para ser admitido, puede hacerlo.