McKinsey

2016, construyendo pilares

Tal y como hice el año pasado por estas fechas (2015, mi primer año como emprendedor), aprovecho la relativa calma navideña para hacer retrospectiva del año.

Aunque 2016 en lo personal no ha sido el mejor año, a todas luces ha sido un gran año para Geoblink, un año en el que probablemente hemos construido los pilares fundamentales para afrontar el futuro con cierta solidez. Quién me iba a decir que apenas dos años desde que empezara a soñar con la idea de ser emprendedor, mi propia empresa no solo sería una realidad sino que ya contaría con cerca de 25 personas, facturaría cientos de miles de euros, tendría oficina propia, y hubiera sido galardonada con numerosos premios.

Adiós Valencia, hola Madrid

2016 comenzó en Valencia. Por esos tiempos éramos 8 personas, contábamos con un producto en versión MVP (“Minimum viable product”, es decir, ni siquiera llegaba a ser beta) que habíamos conseguido vender a un cliente a duras penas sobre Powerpoint, y luchábamos por encontrar un segundo cliente, que no llegaba. Seguíamos formando parte del programa de aceleración de Lanzadera en Valencia y yo me hacía viajes en coche Madrid-Valencia una o dos veces por semana, lo cual no me suponía mucho problema ya que siempre he disfrutado mucho de la conducción, y de los momentos de soledad que te proporciona (quality time para tu mente). Recordaré mucho esos viajes, dándole vueltas al coco sobre todos y cada uno de los aspectos de la empresa.

En abril finalizó el programa Lanzadera y abrimos nuestra propia oficina en Madrid. Para unos fue la “vuelta a casa”, pero para otros supuso mudarse a una nueva ciudad y dejar su entorno y zona de confort atrás. Todo un reto para una empresa tan joven. Aún así, todo el equipo se mudó sin dudarlo un segundo.

Un millón de sueños

A comienzos de año estuvimos inmersos en la due diligence de la ronda de inversión liderada por Nauta Capital. En diciembre habíamos firmado un term sheet por una ronda de un millón de euros, pero como expliqué en “Un millón de sueños” la ronda no acabó de materializarse hasta marzo.

La inversión supuso un antes y un después en Geoblink. No solo por el dinero, sino también por el efecto signaling que supuso que el probablemente fondo más prestigioso de venture capital de España apostara por una empresa con menos de un año de vida.

Primeras espadas

Probablemente lo más importante que hemos conseguido este año ha sido construir un equipo de primera. En 2015 ya se había hecho un gran trabajo trayendo a la empresa a perfiles técnicos de alto nivel, pero a medida que la empresa iba creciendo, necesitábamos fortalecer el equipo con más talento, y sobre todo con perfiles senior, un equipo de “primeras espadas” robusto y para el largo plazo.

Durante la primera etapa de una startup de alto crecimiento, el emprendedor tiene que hacer y/o liderar todos los frentes de la empresa, sobre todo si es un “solo founder”. Sin embargo, esto es algo que se vuelve insostenible rápidamente. Por todo ello, una de mis prioridades del año era buscar a un equipo de gestión capaz de tirar del carro junto a mi y de liderar áreas importantes en la empresa. Idealmente, un equipo no solo válido para esta etapa temprana de la empresa, sino capaz de crecer conmigo y con la empresa para afrontar los desafíos futuros que nos esperan.

El objetivo se cumplió con creces, y en la actualidad el senior management de Geoblink (“los VPs”) está formado por perfiles de altísimo nivel. Un equipo comprometido con Geoblink y que ha dejado puestos de trabajo de gran nivel y muy bien remunerados para apostar por esta aventura (Geoblink Team).

Además, hemos duplicado el equipo técnico, hemos formado nuestro primer equipo de Marketing y Ventas, y otro de Administración. A día de hoy somos ya 23 personas. Y lo mejor de todo, una familia que comparte unos valores y que sabe que estamos construyendo algo grande.

Junio de 2016

Hay clientes que pagan por nuestro producto

El emprendedor siempre vive con preocupaciones. Una de las mayores que tenía era la incertidumbre por saber si aquella visión de producto que había en mi mente, sería capaz de llegar un día al mercado y que alguien pagara por ella. Costó, y mucho, pero lo conseguimos.

Diseñar y construir un producto tan complejo como el nuestro desde cero ha costado lo suyo. El primer cliente que tuvimos nos compró una licencia en noviembre de 2015 sobre Powerpoint y lo hizo fiándose más de nosotros que de lo que hacía el producto en sí mismo. Un MRR (Monthly Recurrent Revenue, una de las métricas más importantes de un SaaS) en los pocos cientos de euros fue nuestra única métrica de ingresos durante casi siete meses. Durante los primeros meses de 2016 nos centramos en mejorar la versión inicial del producto porque no era aún vendible. Íbamos a clientes y nos costaba horrores que la adquirieran: “Si añades esta funcionalidad, quizá te la compre”, “nos parece muy caro”, …

Trabajamos duro hasta que en mayo conseguimos cerrar un segundo cliente. Y a partir de ahí, ha sido un non-stop hasta ahora, con decenas de clientes y con un MRR creciendo a ritmos realmente positivos. Pero lo mejor no es solo ver como tus métricas mejoran y mejoran sin parar, sino estar en una reunión cliente tras otra y ver constantemente los “wow” en la cara de los potenciales clientes al ver el producto. Mientras esto siga ocurriendo, iremos por el buen camino. Los que decían que era muy caro, ahora pagan 3x lo que “nunca pagarían” e incluso les parece barato.

Reconocimientos

Recordaremos 2016, sin lugar a dudas, también por los reconocimientos obtenidos. Entre otros, fuimos galardonados con el premio South Summit 2016 como mejor empresa “Business to Business” (B2B), y con el premio EmprendedorXXI a la mejor empresa tecnológica emergente del año (premio otorgado por La Caixa y por el Ministerio de Economía a través de Enisa).

El primero fue una gran satisfacción ya que supuso ganar una competición que tenía en mente desde hacía dos años. No en vano, en 2014 y aún trabajando en McKinsey, tuve la suerte de poder tomarme unas horas libres para poder acudir al evento South Summit 2014. Durante ese tiempo, soñaba a diario con ser emprendedor pero vivía con la ansiedad de no saber cuándo podría hacerlo y con qué idea. Escuchando los pitches me decía una y otra vez “algún día vendré aquí a presentar mi propia empresa”. Un año después, octubre 2015, volví al South Summit ya con el sueño de ser emprendedor cumplido. Durante uno de los cafés que tuve con inversores, tuve la oportunidad de presentar Geoblink a Jordi Viñas de Nauta, una reunión clave en el futuro de Geoblink. Finalmente, este año decidí presentar la empresa al concurso de startup, consiguiendo el galardón. A veces, los sueños, si los persigues mucho, se hacen realidad (Cinco Días “Geoblink es elegida mejor startup B2B en el South Summit”, La Razón “Geoblink, premio a la mejor startup B2B en el South Summit”).

El segundo fue la guinda que puso el colofón a un gran año. EmprendedorXXI es probablemente el premio con más prestigio en España para emprendedores. Además, incluye un premio de 25.000 euros en metálico y otros servicios añadidos (La Razón “Geoblink, la startup tecnológica con más éxito de 2016”, El Mundo “Geoblink gana el EmprendedorXXI”).

Recibiendo el premio EmprendedorXXI

La empresa se vuelve seria

2016 también ha sido el año en el que Geoblink ha pasado de ser una empresa dirigida por una única persona a ser una empresa gobernada por un Consejo de Administración, una empresa que debe ceñirse a unas reglas de juego, que reporta a sus accionistas, y que debe cumplir con obligaciones. Aunque yo cuente con la mayoría de las acciones, ahora legalmente es el Consejo el que manda sobre la misma. De todas maneras, mientras tenga la confianza del mismo seguiré dirigiéndola como Consejero Delegado.

A menudo escucho a emprendedores quejarse de tener que crear un Consejo después de una ronda de inversión. Sin embargo, a mi me parece un órgano muy útil y bueno para la empresa. Creo que Geoblink como empresa debe estar por encima de todo, por supuesto por encima del emprendedor. Un Consejo es bueno para la empresa, aunque no tenga que ser lo ideal para un emprendedor si éste quiere mantener el control total sobre todo.

Durante las reuniones que el Consejo mantiene cada mes y medio, reporto nuestros avances y noticias más importantes, y hablamos sobre los desafíos que vienen. Cada Consejo es una oportunidad de poner a gente importante a pensar y a trabajar para tu empresa. El Consejo actual lo forman cuatro consejeros: un representante de los inversores iniciales, un representante de Nauta, un miembro del management de Geoblink, y yo como CEO y Presidente del Consejo. Además, hay un Secretario del Consejo (un partner de un bufete de abogados). También acuden dos personas más como observers (pueden opinar pero no tienen derecho a voto).

Por cierto, mi relación con los principales inversores de Geoblink, el fondo Nauta Capital, es inmejorable. Estoy muy contento por la decisión que tomé en su día de que fuera Nauta el fondo que estuviera detrás de Geoblink. Estamos muy alineados en la estrategia de la empresa y en las decisiones importantes, lo cual facilita mucho las cosas. Como ya comenté en posts anteriores, el fit entre inversor y emprendedor es crucial, y en este caso, claramente lo hay.

2017

Después de un 2016 muy bueno, veremos a ver qué nos depara 2017. El año que comienza deberá ser el año que nos afiance en el mercado español, el año en el que la empresa se internacionalice, el año en el que probablemente levantemos una nueva ronda de capital para acelerar nuestro crecimiento, y por supuesto, un año con nuevas aventuras. Como siempre, tenemos delante un camino que nunca hemos recorrido, por lo que intentaremos equivocarnos lo menos posible para seguir avanzando en el sentido correcto.

Conclusión

Aunque reconozco que 2016 ha sido un año espectacular para mi empresa, desgraciadamente el año ha estado marcado por el fallecimiento de mi padre debido a un repentino tumor cerebral. Artífice del espíritu emprendedor en casa, pudo ver con sus propios ojos como su hijo comenzaba a cumplir el sueño que él siempre tuvo y por el que tanto luchó. Mi padre fue un emprendedor tecnológico con un coco para la invención pero con poca intuición y formación empresarial, y al que la suerte tampoco acompañó. Ahora, donde quiera que esté, podrá ver no solo a su hijo seguir luchando por su sueño, sino también como su nieta llega al mundo en 2017.

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2015, mi primer año como emprendedor

Durante las Navidades he podido, por primera vez desde que emprendí, tomarme un respiro y hacer retrospectiva sobre lo que ha ocurrido en los últimos meses. Aprovecho este momento de break para escribir sobre ello.

Hace justo 12 meses me encontraba celebrando las Navidades con una mezcla de excitación y vértigo. Hacía pocas semanas que había empezado a rondar en mi cabeza la idea de dejar McKinsey y montar Geoblink, y me encontraba decidiendo si era el momento adecuado o si debía esperar unos meses. En McKinsey las cosas me iban muy bien y salir en ese momento tenía un gran coste de oportunidad. Sin embargo, después de muchos años de ideas y proyectos que acabaron en un cajón, por fin parecía que mi gran sueño de emprender podía convertirse en realidad. El momento era ya.

La idea me surgió unas semanas antes durante un proyecto que realicé en un retailer español. Detecté el “dolor” que tenían este tipo de empresas a la hora de gestionar y organizar su red de tiendas, y vi que su necesidad iba mucho más allá de un proyecto de consultoría estratégica sino que necesitaban un producto para utilizar en el día a día. Después de pasar varias semanas madurando la idea y hablando con numerosas personas del sector, vi que por fin esta era la Idea que llevaba tantos años buscando.

Los primeros pasos no resultaron fáciles ya que fue complicado compaginar el proyecto con el lifestyle de McKinsey. Lo primero que tenía que hacer era encontrar las primeras personas que quisieran embarcarse en esta aventura. Mi primera decepción en Geoblink fue el no conseguir traer como cofounder y CTO a mi gran amigo de la carrera con el que siempre había hablado de montar algo juntos. En un principio yo no quería ser un “solo-founder” y prefería compartir la aventura con otra persona. Cuando llegó el día de la verdad le pudo el vértigo de dejar un gran puesto en una empresa puntera en el extranjero y su motivación no era la necesaria para un proyecto así. Ese día decidí que tiraría del carro yo solo. Este fue mi primer contratiempo pero por supuesto no el último, la vida del emprendedor es un camino lleno de obstáculos. Hay veces que sientes que todo se va torcer por alguna cosa negativa que ha ocurrido. Sin embargo, he aprendido que una de las grandes virtudes que tenemos los emprendedores es ser capaces de adaptarnos y seguir remando no matter what. Cuando estás al frente de una empresa no tienes a nadie que solucione los problemas por ti.

Sin embargo, sí que encontré personas junior dispuestas a arriesgarse y subirse al barco, un informático y un matemático. Les motivó mucho el proyecto, y apostaron por empezar a trabajar conmigo sin cobrar, con la confianza de que esto iría para adelante y que yo sería capaz de levantar una ronda de inversión pronto.

Al principio trabajábamos en mi casa durante los fines de semana, y no nos llamábamos Geoblink sino Teralyx. Decidí cambiar el nombre al poco tiempo de empezar. Encontrar un nombre que me gustara resultó ser un dolor enorme. Pasé incontables noches dándole vueltas a diferentes nombres, me enamoraba de uno y luego llegaba la decepción porque estaba cogido el dominio .com con ese nombre. En una de tantas ideas, surgió utilizar el prefijo “geo” con diversas palabras que pudieran significar algo pero que a la vez que el nombre completo sonase medianamente bien. En un momento de desesperación me puse a mirar mi estantería y vi el libro Blink de Malcolm Gladwell (gran libro). Blink significa “parpadeo”, lo cual encajaba a la perfección. Cual fue mi sorpresa que aunque el .com estaba cogido, vencía en 2 semanas y estaba en periodo de pujas. Realicé una puja de $20 y a las dos semanas me lo concedieron (tengo una foto para el recuerdo el día que me lo dieron, por supuesto). Teralyx pasó a llamarse Geoblink.

Durante las primeras semanas me dediqué a buscar financiación. Buscaba levantar una ronda inicial de 50-100K€. Es digno de mencionar que la primera reunión que tuve con un angel investor fue fatal y no le voló nada la idea, cosa que me generó dudas. Sin embargo, en McKinsey ya se había corrido la voz de que me iba y que montaría una startup, y empecé a hablar con varias personas interesadas en saber más sobre la idea ya que hay mucha cultura de invertir en gente buena de la firma que sale para emprender (ver Consulting firms as a source of Spanish entrepreneurs). Una vez convencí a un socio para meter dinero, el tema llegó a oídas de Iñaki Berenguer (ex-McKinsey y angel investor en numerosas startups), y hablando con él le gustó mucho el proyecto y me ofreció meter un ticket bastante grande. Para mi supuso un buen espaldarazo moral que un inversor profesional apostara por el proyecto. Una vez esto ocurrió, varias personas no quisieron quedarse fuera, y abrí hueco para familia y amigos del MBA. La cosa se me fue un poco de las manos y acabé levantando más dinero del que había pensado, 175.000 euros. En ese momento Geoblink era un powerpoint de 12 slides, y éramos tres matados trabajando los fines de semana leyendo blogs tecnológicos sobre qué stack tecnológica utilizar.

Constituí la sociedad en marzo de 2015, y la ronda de financiación se cerró legalmente en abril. Una vez todo se cerró, respiré tranquilo ya que con ese cash podríamos vivir al menos un año.

En ese momento ya nos habían aceptado en el programa de pre-aceleración “Coworking Redepyme”, y estábamos en proceso de selección en Lanzadera. Como conté aquí, nos aceptaron y en junio nos mudamos a Valencia.

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En las instalaciones del Coworking Redepyme en EOI

En Lanzadera reconozco que las cosas al principio no fueron sencillas. Aunque el entorno es ideal y el compartir experiencias con otras startups es fantástico, la relación con el equipo de Lanzadera no fue fácil al principio. Es un programa muy intenso y me costó bastante adaptarme. No es un programa de aceleración al uso. Te dan mucho (dinero, instalaciones, formación, visibilidad, etc.) pero también te exigen mucho. De un día para otro pasé de tener completa libertad a tener que dar explicaciones por todo, tener que definir y cumplir unos hitos, tener que asistir a sesiones obligatorias, o tener que estar continuamente en Valencia. Tiramos de mano izquierda tanto ellos como yo, y encontramos un punto de equilibrio óptimo. Al final las cosas se enderezaron y en la actualidad las cosas no pueden ir mejor. Con el tiempo y con resultados, ellos entendieron que no soy un emprendedor que necesite mucha ayuda ni control, y que se muy bien lo que estoy haciendo. Al mismo tiempo, yo entendí como sacar partido a los recursos que ofrecen y a escuchar y aprovechar sus consejos, incluidos los del mismísimo Juan Roig que se pasa por allí cada mes, una persona muy especial de la que aprender mucho. Ahora les comparto mis decisiones y les hago muy partícipes del proyecto. A fin de cuentas, nos están apoyando mucho.

Con respecto al producto, durante los primeros meses del programa nos centramos en lanzar al mercado una versión “MVP” del producto. Además, en octubre cerramos los primeros clientes (incluso antes de lanzar el producto al mercado), y en noviembre por primera vez nuestros clientes empezaron a usar la “beta” del producto. Para nosotros fue un gran éxito conseguir el primero año lanzar un producto por el que alguien pagase, y además facturar unos cuantos miles de euros.

Mientras tanto, fui reclutando talento con la premisa de que quien venga a Geoblink debe 1) tener un background académico y/o profesional brillante, y 2) tener una motivación absoluta por trabajar en Geoblink. Así, conseguimos hacer muy buenos fichajes. Ya somos 10 personas y seguimos creciendo.

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En Lanzadera

En conclusión, estoy muy satisfecho y las cosas van realmente bien y 2016 pinta aún mejor. Espero poder seguir aprendiendo con esta increíble experiencia.

Primera ronda de inversión en Geoblink

Hace unos días hicimos oficial la primera ronda de inversión en Geoblink: 175.000 euros. Esta inversión supone un enorme apoyo al proyecto que nos permitirá no solo asegurar nuestro futuro a corto plazo, sino crecer mucho más rápido de lo esperado. Hasta ahora todos estábamos trabajando sin cobrar un euro y todo eran promesas de que llegaría una inversión. Ahora, por fin, podemos respirar tranquilos y no tenemos que mirar a dos meses vista sino que podemos concentrarnos en trabajar en sacar el producto adelante.

En la ronda ha participado gente de McKinsey y su entorno, además de familiares y amigos. Entre los inversores principales se encuentra Iñaki Berenguer (ex-McKinsey y uno de los emprendedores españoles más exitosos de los últimos años, en los que ha fundado y vendido Pixable y Klink). También ha aportado bastante capital gente de la firma que me conocía de mi etapa en la misma, como algunos socios y EMs con los que trabajé en proyectos. Además, han querido unirse amigos del MBA, así como familiares que no han querido quedarse fuera. En definitiva, gente que confía en que podré sacar esto adelante.

Firmando del contrato de inversión

Firma del contrato de inversión

Desde que empecé a buscar dinero hasta que ha sido oficial han pasado casi cuatro meses, con días buenos y días no tan buenos, días que pensaba que estaba hecho y días en los que pensaba que todo se iría al traste y que tendríamos que cerrar. Aunque rápidamente noté mucho interés entre business-angels profesionales, luego las cosas no son tan sencillas. Hubo varias reuniones, presentaciones y bastante negociación.

A mediados de marzo conseguí tener aceptado un term-sheet por los inversores más importantes. A continuación el bufete de abogados que me ha llevado el asunto redactó el contrato de inversión (más de 30 páginas…), del que tuvimos más de 15 iteraciones lo que implican semanas de trabajo. Finalmente, una vez el contrato fue aprobado por los inversores, llegó el gran día de las firmas, y posteriormente, fueron llegando las transferencias.

Desde aquí quiero agradecer la confianza a todos los inversores. Ahora toca seguir trabajando duro para sacar esto adelante.

Podéis ver la noticia en varios medios del ecosistema emprendedor español:

McKinsey para siempre

Después de algo menos de dos años en McKinsey, acabo de poner fin a mi etapa en la firma. Me dispongo a hacer lo que siempre he soñado con hacer: montar una startup tecnológica.

Siempre seré un McKinsey. Lo que me ha aportado “la Firma” en este tiempo ha sido algo extraordinario. Entre otras cosas, he crecido muchísimo como profesional, he conocido a la gente más brillante que he conocido en mi vida y he aprendido de ellos, he hecho grandes amigos, y he accedido a una importante red de contactos.

Recuerdo bien el momento, durante el MBA, en el que conseguí oferta para incorporarme a la oficina de Madrid. Yo quería montar una empresa y andaba con dudas sobre si debía o no entrar en McKinsey, o si por el contrario era el momento para lanzar una startup aprovechando el momentum MBA. Hablé sobre este tema con varias personas, incluyendo un socio de la oficina de Madrid de McKinsey que vino a Chicago. Este socio me decía lo mucho que les gustaban las personas con espíritu emprendedor, y que nada me impediría montar una empresa después de un tiempo en McKinsey. También me contó que había muchos ex-McKinseys de la oficina de Madrid que habían montado startups de éxito después de pasar por la firma, como Iñaki Berenguer (Pixable, Contactive/Klink, vendidas recientemente por más de 30 millones), Iñaki Ecenarro (Trovit, vendida por 80 millones), Adejemi Ajao (Tuenti, vendida a Telefónica por más de 80 millones, e Identified, vendida por un precio confidencial), Felipe Navío (JobAndTalent, acaba de levantar ronda de cerca de 10 millones), Mario Brüggemann (Acierto.com), y otros. Ahora ha llegado mi momento, y soy yo el que decide dejar la firma para montar una startup.

No puedo más que agradecer a este socio por haberme convencido a pasar dos años aquí. De hecho, él es junto con otros socios de la firma y alguno de los nombres mencionados anteriormente, los primeros que han apostado por mi en esta nueva etapa. No hay dudas que mi startup tiene sangre McKinsey por todas partes y por ello estaré siempre agradecido a la firma y a todas las personas con las que he compartido incontables horas durante este tiempo.

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PD: A partir de hoy comienza una nueva etapa en mi blog. Intentaré dar una perspectiva desde dentro de como un emprendedor lucha para que su startup tenga éxito.

Un año en McKinsey

Después de cumplir mi primer año de tenure (antigüedad) en McKinsey, he pensado que era un buen momento para hablar sobre mi experiencia hasta ahora.

Barcelona y “on the beach”

Como conté en Los primeros meses post-MBA, los primeros meses los pasé en un proyecto en Barcelona que comenzó en septiembre. Aunque oficialmente el proyecto terminó a finales de diciembre, estuve ayudando a cerrar flecos hasta mitad de enero, lo cual me permitió pasar unas muy buenas vacaciones de Navidad, dos semanas enteras sin casi abrir el portátil. Después estuve unas dos semanas on the beach (ya os voy a avisando que voy a usar muchos términos en inglés que usamos en la jerga McKinsey), que son periodos entre proyectos en los que no estás staffeado (como se dice aquí cuando estás asignado a un proyecto). En los periodos on the beach sueles ayudar a socios a presentar propuestas a clientes, ayudar a otros equipos que necesiten ayuda puntual, o cosas así. Es un periodo muy variable, quizá tengas la suerte de que nadie necesite ayuda y te puedes quedar en casa, o quizá te metan en una ayuda para algo muy urgente y es un crunch (es decir, un marrón que te hace trabajar hasta las mil). Mis dos semanas de ayudas no fueron demasiado intensas e incluso pude trabajar desde casa varios día.

Del valle al pico

La “tranquilidad” (entre comillas porque aquí tener un buen lifestyle es salir de trabajar a las 21-21:30, y tener un gran lifestyle es salir a las 20-20:30) que había vivido en enero desapareció de forma brusca en febrero, cuando me staffearon en una due diligence . Una due diligence es el proceso que se lleva acabo cuando una empresa va a comprar a otra. En una due diligence normal, los bancos de inversión se chupan el análisis de la empresa objetivo investigando todas sus cuentas, además de hacer modelos para recomendar un precio. También están involucrados bufetes de abogados para la parte legal de la compra, y también puede aparecer alguna de las big four. La parte que nos toca a nosotros es ver si la adquisición tiene sentido desde el punto de vista estratégico. Por ejemplo, si eres Google y quieres comprar PayPal, ¿tiene sentido? ¿qué hace PayPal? ¿que perspectivas de crecimiento hay en el mercado en el que compite? ¿tendría sentido integrar el negocio de PayPal en el de Google? ¿Como sería la integración? etc. Se podría decir que nosotros recomendamos al comprador si comprar o no. Al final, el comprador suele apalancarse mucho en nosotros para prácticamente cualquier cosa, somos su “trusted advisor”.

Fueron un poco más de 3 semanas intensísimas en las que viví el “pico” de lo que es trabajar en McKinsey, después de haber estado en un “valle” durante el mes de enero. La intensidad del trabajo que viví es casi imposible de transmitir y probablemente solo la entiendan aquellos que han trabajado en empresas de este estilo o en bancos de inversión. Cada minuto es oro. El cliente está encima todo el día, exige lo máximo y más, y en un periodo muy corto de tiempo. Si tu cabeza no está al 100% estás muerto. Si tienes que hacer un análisis, es para ya, no es ni para esta tarde ni para mañana. Si tienes que enterarte de como va a crecer el mercado del producto “x” en el país “y”, y para eso tienes que hablar con 300 personas, ya estás tardando en coger el teléfono.

La tensión es enorme por la importancia de lo que haces, y es casi imposible de desconectar del proyecto durante su duración. Recuerdo irme a la cama (ya de por sí, tardísimo) y despertarme en mitad de la noche porque estaba soñando cosas del proyecto. Los fines de semana tampoco podíamos desconectar porque el cliente tampoco dormía. Trabajé todos los fines de semana, y siempre viví pendiente del teléfono y a cuestas con el portátil ya estuviera cenando en un restaurante o jugando al pádel. Por ejemplo, recibí llamadas a las 23:00 de un sábado, o a las 8 de la mañana un domingo. Otro día tenía entradas al teatro y cuando estaba saliendo por la puerta con mi mujer, me llamaron y tuve que ponerme trabajar (y mi mujer se fue sola…).

La experiencia reconozco que fue muy dura pero, a la vez, espectacular, y en retrospectiva la verdad es que me alegro de haberla vivido. Primero, por lo mucho que aprendí y lo mucho que me hizo crecer profesionalmente. Este tipo de proyectos aprendes en una hora lo que en en una semana en un trabajo normal. También te curten mucho, y aprendes a resolver problemas rápidamente y a utilizar tus recursos de forma eficaz. Segundo, por haber vivido un proyecto de tal importancia. Estar en reuniones con los mayores bancos de inversión, con bufetes, con altos cargos de empresas involucradas, decidiendo qué precio poner o cosas así, te hace darte cuenta del impacto brutal que tiene tu trabajo. Por un análisis o por una idea mía o de alguno de mis compañeros, podemos hacer que el deal se haga o no, o podemos hacer que el precio sea uno u otro. Finalmente, por haber vivido un proyecto de alta tensión y ver como un equipo de solo cuatro personas (más otros dos socios) es capaz de hacer tantas cosas tan bien hechas y en un espacio tan corto de tiempo. Más que nunca, entiendo que el valor que tiene una empresa como ésta es la gente que hay en ella. No hay proyecto y equipo en el que no sienta que estoy rodeando de gente brillante, y el pensamiento “probablemente soy el más tonto de esta sala con diferencia” me ronda la cabeza de forma frecuente. Además, aún no he conocido a nadie con el que no querría trabajar de nuevo, y he comprobado que los rumores que hay sobre que en McK el ambiente no era bueno, son completamente falsos. Es de lejos el mejor ambiente que he vivido en las empresas en las que he trabajado. Y tiene su lógica, en un ambiente con proyectos con tanta presión, o la gente sabe trabajar y vivir en equipo, o no funcionaría.

Create your own McKinsey

En marzo, por primera vez pude poner en práctica algo que se dice mucho aquí a los consultores, el hecho de crearse “your own McKinsey”. Al final, en esta empresa cada persona va construyéndose su propia carrera, y va especializándose en determinados sectores y determinadas funciones. Al principio, haces de todo y lo cierto es que la mano que tienes para escoger proyectos, destinos y personas es nula, pero una vez vas cogiendo más experiencia, supuestamente vas encontrando lo que realmente te gusta y vas en esa dirección, buscando proyectos de este tipo. También ocurre mucho el hecho de encontrar un grupo de gente con la que te gusta trabajar, e intentas hacer más proyectos con ellos.

El caso es que cuando acabé la due diligence, me enteré que había un proyecto muy interesante que trataba sobre temas de analytics y big data, cosa que por mi perfil me encaja y me interesa mucho. No dudé e intenté hacerme un hueco allí, mostrando mi interés y hablando con la socia del proyecto. Al final, tuve suerte de poder entrar, y lo que iban a ser 3 semanas se ha convertido en 4 meses. La verdad es que más contento no puedo estar y espero que se extienda hasta llegar a las vacaciones de agosto.

Retreat

En junio la oficina de McKinsey a la que pertenezco, Iberia (España y Portugal), organizó un retreat de 4 días. Es un viaje de ocio que se organiza cada 3 años al que también vienen las parejas (mi mujer vino), y que sirve para descansar, pasarlo bien, y en definitiva desconectar del trabajo cotidiano. Los clientes lo respetan y salvo excepciones nadie trabaja esos días. Este año nos llevaron a un resort a todo plan todo incluido en la costa blanca (el anterior fue en una isla griega). Estuvo genial: playa, piscina, actividades (del tipo gincanas, campeonatos de golf, padel, tenis, volley playa, …), cenas, y noches de fiesta. También hubo algún evento para hablar de la firma (nos habló Dominic Barton) y también vino un speaker famoso de Estados Unidos). Fue también una gran oportunidad para ver a compañeros que hacía meses que no veía.

Evaluaciones

Una parte importante de McKinsey son las evaluaciones, por lo que creo que merece un capítulo aparte en este resumen.

La meritocracia en McKinsey es algo que es casi parte de su ser o de sus valores. Probablemente no hay empresa donde la meritocracia se lleve más a rajatabla que aquí. Es una empresa “up or out”, es decir, o promocionas en los tiempos fijados (normalmente entre 1 y 3 años por puesto), o debes dejar la firma.

Después de cada proyecto se evalúa el rendimiento de cada consultor. Tu leadership (la gente que tienes por encima, en mi caso, el jefe de proyecto, el AP y el socio) rellena unos informes detallados en los que hablan de tu rendimiento en los proyectos, de tus strengths y tus weaknesses, etc. y rellenan cuestionarios. Es algo que se comparte y se discute contigo, ya que hay mucha cultura del feedback tanto para abajo como para arriba. Luego, cada 6 meses, se reúne un comité en el cual se discute tu caso. Para ello, existe una figura que se llama DGL (suele ser un socio) que te asignan al entrar y que se ocupa de tu carrera en la firma. Entre otras cosas, el DGL se encarga de recopilar todos las evaluaciones de los proyectos, de hablar con todas las personas que trabajaron contigo, y de exponer tu caso en cada evaluación semestral. Por ejemplo, cuando hice el summer internship, mi DGL expuso mi caso al comité, el cual decidía si se me hacía oferta para después del MBA o no. Ahora, mi DGL expone mi caso cada 6 meses al comité y éste, basándose en todo lo expuesto por el DGL, decide mi evaluación. Aunque hay varios estados, en general puedes estar “mal”, “necesitas mejorar”, u “on track”. Si estás “mal”, probablemente te queden pocos meses en la firma o incluso ya te hayan dicho que debes irte. Si estás en “necesitas mejorar”, es como darte un toque de atención, y esperan que en la siguiente evaluación hayas mejorado. Si estás “on track” es que va todo bien. Además, tu bonus anual vendrá determinado por esto, así como tus opciones para promocionar al siguiente puesto.. Todo esto siempre viene acompañado con un informe, el cual te entrega y te explica tu DGL. So far so good.

La verdad es que mucha gente deja la firma cada año y hay emails de despedida cada poco tiempo. No todos se van porque iban mal, para nada. Muchas de las partidas son porque han recibido ofertas (una de las cosas buenas que tiene McKinsey es que es un gran trampolín para entrar en buenos puestos en otras empresas) o porque han decidido tomar otro camino (como emprender). El hecho de que no todos busquen hacer carrera en McKinsey (es decir, intentar llegar a socio) es algo más que comprensible, no todo el mundo aguanta un ritmo como este y muy probablemente a medida que vas cogiendo tenure viajas mucho más.

En resumen, este año ha ido muy bien (bastante mejor de lo que esperaba), aunque soy consciente de que he tenido suerte (conozco a compañeros que han estado en proyectos no tan buenos), y probablemente el segundo no lo será tanto. Finger crossed!

Los primeros meses post-MBA

Hacía tiempo que tenía pendiente escribir un update sobre qué tal la vuelta a España y los primeros meses post-MBA en lo que a trabajo se refiere.

En septiembre empecé mi andadura en McKinsey. La primera semana nos mandaron a todos los nuevos a hacer el training BCR (Basic Consulting Readiness), en Cascais (Portugal). Fuimos unos 15-20 consultores nuevos de la oficina de Madrid (4 asociados y unos 15 analistas) y además de muchas horas de training, también incluyó tiempo de ocio, fiestas, cenas, playa, etc. Os dejo una foto del grupo (también sale la gente de la oficina de Lisboa).
Picture 5Después de una semana sin parar y después de unos días por la oficina de Madrid ayudando en varios proyectos, me staffearon (palabro “McKinsey” para referirse a cuando te asignan en un proyecto) en un proyecto en Barcelona. Aunque en principio iba a durar solo hasta mediados de octubre, se ha ido extendiendo y al final ha llegado hasta Navidad. Incluso parece que continuará en enero. Y que siga, porque la verdad es que he tenido una gran suerte. Aunque tenga que viajar, lo cierto es que no se le puede pedir más al proyecto: un buen lifestyle (casi siempre salgo antes de las 21:00 de trabajar, algo muy raro en McKinsey), en el equipo nos llevamos fenomenal, es un proyecto directamente llevado por el consejero delegado de una de las grandes empresas españolas, y estamos teniendo un enorme impacto positivo en el cliente. Y también ahora me está permitiendo disfrutar de varios días sin trabajar estas Navidades.

Lo de viajar es la única pega. Desde hace 3 meses estoy viajando todas las semanas a Barcelona, a la más pura vida de consultor. Los lunes madrugo y viajo a primera hora, trabajo en Barcelona hasta el jueves por la tarde cuando vuelvo a Madrid, y los viernes trabajo desde la oficina de Madrid. De lunes a jueves estoy en un hotel de Barcelona donde ya casi ando como si fuera mi casa. Aún así, en un principio pensé que me costaría mucho tener que estar cogiendo trenes/aviones y viviendo en hoteles todas las semanas, pero la verdad es que me voy acostumbrando y tampoco es para tanto.

Por otro lado, Rocío empezó a trabajar en Adara Venture Partners, una gestora de capital riesgo venture capital. Si mi proceso de recruiting en McKinsey duró unas pocas semanas, el suyo ha durado casi un año. Los procesos de los capitales riesgo son desestructurados, en el sentido de que no hay un proceso estándar de entrevistas como pasa en McKinsey, Google, y la mayoría de las empresas, en los que hay plazos y sabes más o menos lo que va a durar y como va a ser. La verdad es que ha sido un proceso duro, lleno de incertidumbre. (Por cierto, a los que os interese el sector del capital riesgo, os invito a echar un vistazo a la guía que publicamos en Club-MBA: Guía Capital Riesgo). Desde el principio del MBA, Rocío se enamoró del venture capital (VC) y se decidió a intentar entrar. Lo más difícil, una persona con background no financiero, intentando entrar en una de los sectores más complicados, y encima en España (las gestoras buenas de VC en España se cuentan con los dedos de una mano, y todas son muy pequeñas (<10 empleados) y solo buscan gente en determinados momentos del ciclo de vida de cada fondo). Pero bueno, al final el que la sigue la consigue, y su perfil tecnológico con un MBA de Chicago Booth le ha abierto las puertas. Está claro que a este cambio de carrera profesional le debe mucho a la escuela, aunque también a lo mucho que ha trabajado para conseguirlo. Aún recuerdo cuando rechazó ofertas de prácticas del verano MBA en USA para irse a Inveready, una VC de Barcelona. Sin esa gran experiencia, probablemente lo habría tenido mucho más complicado para dar el salto definitivo a Adara, una gestora que realiza rondas de inversión bastante más elevadas (inversiones medias 2-3 millones frente a 100-500K) y mucho más a la “american way” (los socios son americanos y han estudiado MBAs allí), y con una experiencia de un fondo inicial con gran éxito. Entre otras, tienen en cartera a Allien Vault, una empresa de seguridad informática española que triunfa en Estados Unidos, y que ya está en Series D de financiación ($30 millones, habiendo coinvertido con top VCs de Silicon Valley como KPCB (Facebook Twitter, Groupon, Amazon)) camino de la venta estratégica o de una IPO. Además, las cosas no han podido empezar mejor, ya que Adara ha sido una de las tres venture capitals seleccionadas para invertir por el fondo de fondos público Fond-ICO.

¿Y los demás españoles de mi clase MBA de Booth? Por un lado, uno de ellos (Pablo) ha cumplido su sueño de emprender y ha montado groopify.me, una web que organiza quedadas para que se conozcan dos grupos de amigos. Pinta genial. Os invito a echarle un vistazo y organizar un plan. Otro de los españoles se quedó en Nueva York trabajando en otra gestora de capital riesgo (en este caso, private equity), y el otro también se quedó en Estados Unidos en un programa rotacional de general management en una multinacional estadounidense.

¿Por qué volver a España y no quedarse en USA?

Durante las últimas semanas me han hecho varias veces la pregunta de por qué tanto mi mujer como yo nos hemos vuelto a España a trabajar después del MBA en vez de habernos quedado en Estados Unidos, y si es porque no tuvimos opción de quedarnos allí. Imagino que esto viene porque hay cierto temor a que quedarse en Estados Unidos a trabajar es complicado.

Los que leéis este blog desde hace tiempo sabéis que desde antes del MBA ya teníamos claro que queríamos volver a España después del mismo, porque teníamos ganas de volver después de llevar muchos años fuera (en concreto, ocho años: tres en Francia, uno en Nueva York, casi dos en Hong Kong, y dos en Chicago). Echábamos mucho de menos España, la familia y los amigos, y ya teníamos ganas de estabilizarnos en algún sitio. Las cosas nos fueron muy bien durante el MBA y cumplimos nuestro objetivo, mi mujer va a trabajar en un fondo de venture capital en Madrid (lo que quería desde el principio), y yo en McKinsey. El haber hecho el MBA en Estados Unidos probablemente nos ha ayudado mucho a conseguir estos puestos.

Para los que queráis quedaros en Estados Unidos, mi experiencia me dice que no tendréis muchos problemas si vais a una buena escuela. Al menos, de todos los que conozco que lo han intentado (al menos en Booth) lo han conseguido sin ningún problema. De hecho, casi todo el mundo se queda allí y los “raros” somos nosotros por haber vuelto. En estos tiempos de crisis es bastante más complicado volver a España en un puesto MBA que quedarse en EEUU, donde hay millones de oportunidades y la gente de las escuelas top están muy cotizados. Sobre los visados no os preocupéis, las grandes empresas que reclutan MBAs tienen visados H1B de sobra y que yo sepa nadie se queda sin visado. Además, solo con hacer el MBA allí te dan un visado de un año con el que se puede trabajar.

 

Back to real life

Después de dos años y medio viviendo la buena vida, en un par de días aterrizo en la vida real: la vuelta al trabajo. Desde mayo de 2011 no he trabajado (si no cuento el summer internship del año pasado). La semana que viene, primera de septiembre, comienza de forma oficial mi andadura en McKinsey.

El aterrizaje, de todas maneras, será suave. La primera semana nos mandan a todos los miembros de la “Clase Septiembre 2013″ (es decir, “los nuevos” que empezamos ahora), a Cascais (Portugal). Es una semana de training, el “Basic Consulting Readiness (BCR)”, que lo hacen todos los nuevos consultores, ya sean analistas o asociados. Pero vamos, sin mucho estrés: Cascais, hotelazo, playa, golf, etc. Corren rumores que la semana es de las que se recuerdan durante toda la etapa en la empresa :). Vamos unas 15-20 personas de la oficina de Madrid, todos analistas menos cuatro asociados (los tres que hicimos el summer internship el pasado verano, más otro que han contratado durante el año).

Por lo demás, ha sido un verano bastante tranquilo, buscando piso en Madrid, recibiendo muchas visitas de amigos de Booth, y haciendo algún que otro viaje. También hemos estado trabajando mucho en la web de Club-MBA, que como veréis tiene un nuevo diseño y bastantes cambios. Aún quedan muchas cosas por acabar, pero lo fundamental está hecho.

Club-MBA 2.0: live!

Quizá recordéis el artículo que escribí el 1 de febrero a raíz del segundo aniversario de Club-MBA: Club-MBA cumple dos años: pasado, presente y futuro. En ese artículo comenté que estábamos estudiando apostar fuerte por la web, de cara a asegurar su sostenibilidad e incluso fijar metas mucho más ambiciosas contemplando vías para generar ingresos. Pues bien, desde ese día Rocío y yo hemos estado trabajando día y noche en una nueva sección de la web que esta semana, por fin, hemos lanzado: Servicios Club-MBA, que es un subdominio de la web principal www.club-mba.com.

El lanzamiento de esta nueva sección es un grandísimo paso adelante para la web. Además, estamos convencidos de que vamos a crear mucho valor entre los usuarios de la web, e incluso entre estudiantes actuales MBA, ya que muchos de los servicios serán realizados por ellos.

Trabajando de día ...

Trabajando de día …

working_night

y de noche.

Estos últimos meses están siendo duros por las mil horas que le estamos metiendo al proyecto y por los sacrificios que hemos tenido que hacer en nuestra vida MBA, pero está siendo una experiencia brutal y que era ahora o nunca. Para que os hagáis una idea, solo en esta semana, por ejemplo, le habremos metido fácilmente 50 horas de trabajo a la web, y eso que el trabajo de desarrollar la web ya estaba hecho. Entre otras muchas cosas, hemos tenido más de cinco reuniones para llegar a acuerdos con empresas y gente que realizará los servicios que ofrecemos.

La verdad es que estamos aplicando mucho de lo aprendido en el MBA para un proyecto que nos ilusiona a más no poder. Además, hemos hecho una gran reorganización en el equipo de la web, que ya cuenta con más 30 personas. Hemos asignado nuevos roles con responsabilidad, que nos ayudarán en el día a día.

¿Qué servicios ofrecemos u ofreceremos en la nueva sección?

A principios de enero hicimos una encuesta a todos los usuarios de Club-MBA. En ella, preguntamos si estarían interesados en que la web ofreciera diversos servicios de pago. Más del 90% de la gente se mostró interesada o muy interesada en que lo hiciésemos. Así que nos pusimos manos a la obra. A continuación hago un resumen de los servicios que ya ofrecemos o que ofreceremos próximamente.

Por un lado, ofrecemos descargas de documentos:

  • Descarga de ensayos de estudiantes admitidos: los usuarios pueden ya comprar ensayos de estudiantes que fueron admitidos en varias escuelas (en no mucho tiempo tendremos ensayos de todas). El leer ensayos de gente que “lo consiguió” sirve como referencia para saber el nivel que uno debe mostrar en los ensayos, y puede hacer que algunos no tengan necesidad de contratar a un consultor de admisiones. La idea viene porque recuerdo muy bien el momento en el que me enfrentaba a la famosa presentación de la solicitud de admisión de Booth, y realmente no tenía ni idea de lo que hacer ni de lo que se esperaba de mi. Me hubiera venido genial el tener un par de ejemplos. Además también creamos valor entre los autores de los ensayos ya que éstos se llevan un porcentaje de cada descarga. Aquellos que hoy compran ensayos, muy probablemente serán los que vendan los suyos el año que viene.
  • Descarga de cartas de recomendación: los usuarios podrán comprar cartas de recomendación de estudiantes admitidos. Puede servir tanto para los recomendadores (para ver qué nivel es adecuado o cuánto hay que escribir), como para los propios candidatos, que deben hacer entender a los recomendadores lo que se espera de ellos.
  • Descarga de otros documentos:  plantillas TOEFL (muy útiles para preparar el examen), plantillas de CV estilo americano, frameworks de consultoría para preparar las entrevistas de empresas tipo McKinsey, y otros.

También vamos a ofrecer servicios como:

  • Traducción jurada de documentos: nos hemos puesto de acuerdo con un intérprete jurado oficial para que ofrezca servicios de traducción. Traducirá lo típico que los candidatos necesitan: traducción de títulos y expedientes académicos.
  • Consultoría de admisión o “Coaching MBA”: Aún no está cerrado, pero estamos teniendo muchas reuniones con los grandes del sector en Estados Unidos. Con una de estas empresas estamos muy cerca de llegar a un acuerdo. Lo más curioso del asunto es que no fuimos nosotros los que les encontramos sino ellos a nosotros. Están en proceso de abrir el mercado hispanohablante y tenían referencias de nuestra web como la líder de este mercado :). El caso es que nos reunimos con el fundador de la empresa la semana pasada y estamos muy cerca de llegar a un acuerdo con ellos, que pueda ser interesante tanto para nosotros como sobre todo para los usuarios de la web.
  • Revisión de currículums: Ofreceremos servicios de revisión de CV para solicitudes de admisión o de trabajo. Esto muy probablemente lo haremos a través de estudiantes MBA de segundo año o recién graduados MBA. En las escuelas (al menos en Booth), los estudiantes de segundo año hacemos esta labor durante el año ayudando a los de primero a que construyan un buen CV para el recruiting. Es gente que sabe muy bien qué tipo de CVs funcionan en las solicitudes de las escuelas de negocio (y en la búsqueda empleo). Además, también crearemos valor a los estudiantes MBA, que podrán tener ingresos durante el programa, ayudando a los futuros estudiantes. Vamos, que un match es perfecto.
  • Preparación de entrevistas de admisión: El mismo modelo que la revisión de CV. Estudiantes MBA actuales harán mock interviews por Skype de sus escuelas a los candidatos. ¿Quién mejor que ellos saben cómo son las entrevistas?
  • Preparación de entrevistas de tipo caso: Muy parecido a lo anterior. Estudiantes MBA que hayan trabajado en consultoría antes del MBA o durante las prácticas de verano, y que tengan experiencia haciendo casos a otros, harán mock interviews por Skype a gente que esté preparando entrevistas de consultoría (o de otras empresas que hagan entrevistas tipo caso). Lo normal es que la gente que hemos pasado por el proceso de selección de una consultora, sepamos hacer muy bien este tipo de entrevistas de prueba, tanto la parte fit como la de casos. Y además, tenemos experiencia. Yo este año quizá he hecho unas 20 entrevistas de prueba a compañeros de Booth.
  • Cursos GMAT, TOEFL, etc.: Estamos en proceso de ponernos de acuerdo con profesores de GMAT para que ofrezcan sus cursos en nuestra web, ya sean online o presenciales.
  • Seguros médicos: Estamos muy cerca de llegar a un acuerdo con una aseguradora para que nos haga precio de grupo a todos los usuarios de Club-MBA que busquen un seguro médico para su estancia en el extranjero. Este tema puede marcar un antes y un después entre los estudiantes ya que normalmente las universidades destino exigen contratar sus propios seguros médicos (que suelen rondar los $3.000 anuales), o contratar uno que cubra lo mismo o más que el suyo. El seguro que espero podamos ofrecer en la web costará menos de la cuarta parte del seguro de las universidades, y cubre aún más cosas. Vamos, que sería un ahorro muy grande. Este seguro es el que he usado yo durante mi MBA, al igual que muchos compañeros europeos de Booth.

¿Next steps?

Acabar de cerrar todas las negociaciones, acabar de implementar ciertas funcionalidades en la web de servicios, acabar de organizar todo para asegurar la sostenibilidad una vez empiece a trabajar en McKinsey, y también darle una vuelta a la web de Club-MBA, que necesita un cambio para afrontar esta nueva etapa: Club-MBA 2.0 :).

A todo esto, en dos semanas nos graduamos y seremos oficialmente MBAs de Booth!

Update sobre admisiones y recruiting

La semana pasada acabé con mis responsabilidades como “Admission Fellow”. Ha sido mucho trabajo pero una gran experiencia. En total, este año he leído/evaluado entre 70 y 80 solicitudes de admisión y he hecho unas 20 entrevistas. El pico fue en ronda 2 ya que este año Booth ha recibido un número muy elevado de solicitudes en esta ronda (creo que récord, y como un 10-15% más que el año anterior).

¿Y españoles qué tal? Pues parece que el año que viene se volverá a batir un récord en cuanto a número de españoles en la escuela. Este año ya había sido un récord (somos 14, 9 de primero y 5 de segundo, cuando lo normal era de 5  a 8 en total). Pues bien, el año que viene muy probablemente habrá más que este año, ya que si no me equivoco hay otros 8-9 admitidos. Es cierto que aún creo que queda gente en la lista de espera y no han salido los resultados de ronda 3, aunque en esta ronda suele ser más complicado entrar porque la clase ya está formada (o casi). En otras escuelas en ronda 3 para internacionales es casi imposible entrar porque no da tiempo a sacarse el visado porque empiezan el MBA a finales de julio o en agosto, pero en Booth yo creo que no debería afectar este tema porque el MBA empieza en septiembre y hay tiempo de sobra para sacárselo después de los resultados de ronda 3. A los que no habéis conseguido entrar o no os han sacado de la lista de espera, os animo a intentarlo en ronda 1 el año que viene. Pienso que la escuela valora la insistencia.

Hablando de españoles, quizá os interese saber qué tal está yendo el recruiting. Para los de primero difícilmente mejorable ya que todos han conseguido prácticas en lo que buscaban. Al final, van a: BCG (dos, uno a la oficina de Madrid y otro a la de Sao Paulo), Bain, Google, Goodyear, Barclays en trading & sales, UBS en banca de inversión, fondos de investment management (dos, uno en un fondo de Boston, y otro en un fondo de Barcelona), y otro en un fondo en Washington que invierte en América Latina. Vamos, que la cosa ha ido muy bien y ya están todos “colocados” :).

Y los de segundo, hay alguno que aún está decidiendo (hay empresas que hasta final de año no deciden las ofertas, como por ejemplo las PE y VC, y otras), otro que está emprendiendo, otro que va a Cargill en un puesto de general management en Estados Unidos, y yo que voy a McKinsey.

¿Cuánto cuesta realmente un MBA y cómo se puede pagar?

De forma frecuente recibo preguntas sobre cuánto cuesta realmente el MBA en una escuela como Booth y cómo uno puede afrontar los costes, así que me animo a escribir sobre ello. Y es que después de trabajar muy duro y pasar un proceso de admisión realmente exigente, por fin llega la soñada admisión y te preguntas cómo afrontar el dineral que cuesta el programa. Lo cierto es que los costes son una barbaridad, parecidos a lo que puede costar comprarse un apartamento en España.

Antes de nada, ¿realmente merece la pena? Con toda probabilidad si preguntáis a cualquier estudiante de las escuelas top-10 estadounidenses os dirán que sin lugar a dudas sí. Y es que si solo consideramos los aspectos monetarios, la media de un estudiante de Booth, Harvard, Stanford, y escuelas del estilo es amortizarlo entre 3 y 5 años después de haberlo acabado. Lo cierto es que las perspectivas a medio/largo plazo son muy buenas, y salir sin un buen trabajo de aquí es prácticamente imposible (si no lo consigues es que realmente no quieres encontrarlo). Además, si quitamos el dinero de la ecuación, hay un montón de cosas que un MBA te aporta que son incluso más importantes, como cambiar de carrera profesional, una network muy potente, conocimientos, experiencia de vida, etc.

Personalmente, lo creáis o no a mi el MBA me ha aportado un valor inmenso y veo el mundo de manera muy distinta. Si me trasladase tres años atrás al momento en que decidí apostar por un top MBA, dudaría muchísimo menos de lo que dudé (bueno, lo cierto es que dudé bastante poco) y sin pestañear lo haría. Mi mujer, que era mucho más escéptica, ahora es la fan número 1. El MBA nos ha abierto las puertas a unos mundos que nos eran completamente desconocidos. Antes del MBA, “you don’t know what you don’t know” y hasta que no te lo enseñan no sabes lo mucho que no sabíamos.

¿Cuáles son los costes reales?

Los costes de hacer un MBA en una escuela como Booth son los siguientes (he hecho una estimación basándome en los costes aproximados que vienen en esta página, adaptándolos un poco):

  • Matrícula: 20 clases + LEAD: $112.000 en total (aunque puedes hacer hasta 6 clases más gratis).
  • Otros fees pagados a la escuela: $3.000 en total (computer allowance, student life fee, …).
  • Material de estudio (libros, coursepacks, etc.): $1.000-2.000 en total. De todas maneras en Booth hay un mercado de segunda mano muy potente utilizando esta web que creó un compañero de clase: BoothSell. Yo lo único que no he vendido es lo que quiero quedarme para la posteridad.
  • Seguro médico: Hace un par de años varios europeos conseguimos un acuerdo con una aseguradora francesa, que nos cubre a todos los europeos por 600-700 euros al año. Si eres mujer, sin embargo, este seguro no te vale (por temas de embarazo y demás) y tienes que pedir el seguro de la universidad, que cuesta unos $2.700 por año.
  • Alojamiento: Entre $600 y $2.000 al mes, depende del edificio vivas, tipo de apartamento y si vives solo o compartes piso. De todas maneras, hay varias formas de pagar menos (ver más abajo).
  • Transporte: $1.000 al año, tren a la escuela, o la bici, taxis, etc.
  • Comida: $400-800 al mes, aunque esto depende mucho de si sales a cenar con frecuencia o no.
  • Teléfono, electricidad, etc.: En el precio del apartamento suele estar incluido Internet, cable TV, gas, calefacción, etc. (al menos en donde vivo yo). Lo que no incluye es la electricidad (pago unos $20-25 al mes). Por otro lado, otro gasto es el contrato de móvil, unos $50-100 al mes dependiendo de qué compañía, minutos, etc.
  • Extra: aquí ya cada uno. Si viajas mucho, compras mucho, etc. esto subirá.

Vamos, que entre unas cosas y otras, el coste del MBA ronda los $150.000 en total los dos años. Y esto no es todo. Hay que añadir el “coste de la oportunidad”. Es decir, durante el tiempo que dura el programa hubieras podido seguir trabajando, por lo que dejas de ingresar un salario durante más de dos años.

¿Cómo puedo financiar el MBA?

Lo bueno es que Booth ofrece préstamos a todos sus estudiantes, incluyendo estudiantes internacionales. No es para nada normal que una escuela de préstamos a los estudiantes internacionales (que no tenemos el famoso “credit history” americano). A los que estéis pensando en hacer un MBA fuera y necesitéis pedir un préstamo, os aconsejo que os informéis muy bien de qué escuelas ofrecen préstamos a estudiantes internacionales.

En Booth depende del año, pero suelen dar entre 80 y 90% del coste total del programa (incluyendo matrícula más gastos de vivir). Las condiciones no están mal. De hecho, conozco a compañeros que lo han pedido entero incluso no necesitando todo el dinero (por ejemplo, emprendedores que utilizan el dinero para dar los primeros pasos).

¿Cómo puedo reducir los costes?

A continuación hago un resumen con varias maneras para reducir los costes o para ingresar dinero durante el programa:

  • Becas del país de origen: Lo mejor para eliminar casi todos los gastos es por supuesto conseguir una beca de las que otorgan los países de origen. En España, hay bastantes fundaciones que ofrecen becas de posgrado que te pagan todo el MBA (matrícula más gastos) como Caja Madrid, La Caixa, Ramón Areces Rafael del Pino, etc.), en esta guía de Club-MBA listamos todas. Conseguirlas es muy complicado: dan muy pocas al año y la competencia es enorme. Yo estuve muy cerca pero al final no conseguí ninguna. De mis compañeros españoles hay varios con becas de Ramón Areces, Villar Mir, Navarra, …
  • Scholarships de Booth en el momento de la admisión: Otra manera de reducir la matrícula es si la escuela te da una “scholarship” en el momento de la admisión, que viene a ser una beca que te reduce el coste de la matrícula. En Booth dan bastantes, desde $10.000 hasta full-tuition (que cubren toda la matrícula) y todos los admitidos pueden conseguirlas (es decir, no hay que solicitarlas sino que la escuela te considera automáticamente). Mi mujer recibió half tuition (reducción de $50.000 en la matrícula) y varios de primer año recibieron cantidades similares. Aunque estas scholarships en principio se otorgan solo cuando te hacen la oferta de admisión, hay rumores de que se pueden conseguir también después de admitido y antes de haber aceptado la oferta. Por ejemplo, si vas al Comité de Admisiones y les enseñas que tienes admisión en una escuela de la competencia (tipo Harvard, Stanford y Wharton) y estás decidiendo entre ofertas quizá se rasquen el bolsillo y te den algo para que “motivarte” a que aceptes (que conste que yo lo intenté pero no funcionó). Y también parece que depende del año. Quizá os preguntéis, ¿en qué se basan para dar scholarships? Pues probablemente en méritos como candidato (lo fuerte que sea tu solicitud), y lo poco representado que esté tu perfil en la escuela. Por ejemplo, si tienes un perfil muy bueno y además eres un perfil poco común, probablemente las escuelas top se te rifen. Ser de un país poco representado, tener una experiencia laboral poco representada en la escuela, ser mujer, ser de una raza poco representada, etc. son cosas que ayudan. Un caso extremo sería ser mujer y venir de un país africano y tener una solicitud potente.
  • Scholarships por méritos académicos: Durante el primer año si sacas muy buenas notas te dan “merit scholarships” para el segundo. Y no solo por notas, también te dan scholarships por otros motivos. Por ejemplo, te dan por ayudar mucho a la escuela, otras por liderazgo, otras por construir lazos con nuevas empresas (mi mujer recibió una por haber hecho las prácticas MBA en una venture capital que nunca había reclutado en la escuela), otras patrocinadas por alumnis, etc.
  • Summer internship (prácticas de verano): Entre primer y segundo año realizamos prácticas en empresas (como recordaréis, en mi caso las hice en McKinsey). Depende de la empresa y el lugar, pero vamos lo normal es cobrar alrededor de $10.000-$13.000 al mes durante la duración de las prácticas (aunque hay bastante gente que cobra bastante más, y otros que las hacen en non-profits y casi no cobran). Lo normal es que dure unos tres meses, aunque hay gente que los hace más cortos y otros que los hacen más largos o incluso hacen dos y hacen casi cuatro meses.
  • Remuneración por colaborar con la escuela: También te dan dinero cuando colaboras con la escuela en algunos de los roles que hay (por ejemplo, a mi me dieron $2.000 por ser Admission Fellow, y también dan bastante más a los LEAD Facilitators, y también otros roles como Career Advisor). También pagan $30 la hora a los Teaching Assistants (TAs), que son los estudiantes que colaboran con los profesores en sus asignaturas. Los TAs corrigen los trabajos y los exámenes, hacen las review sessions (clases extras de repaso), etc. Lo normal es que cada profesor tenga entre uno y cuatro TAs, por lo que hay muchos. Para ser TA hay que haber hecho la asignatura previamente y que el profesor te quiera como TA (depende del profesor, pero normalmente si tuviste una A y se lo pides probablemente te dejará serlo). Mi mujer fue TA de un profesor que imparte Microeconomics durante el pasado trimestre, y yo iba a serlo de Building the New Venture pero al final preferí no hacerlo porque durante ese trimestre estaba hasta arriba entre asignaturas, Admission Fellows, Club-MBA y mil otras cosas. Además la profesora quería que lo fuese en la clase que impartía a PhD en otra escuela de la Universidad que me atraía menos. También se puede colaborar con los profesores como Research Assistant (les ayudas en sus investigaciones académicas durante el MBA).
  • Competiciones, Entrepreneurship Intenrship Program, etc: Hay muchas competiciones tanto dentro de la escuela como a nivel nacional, en plan competiciones de casos como el de Deloitte que quedé segundo, de marketing, de finanzas, etc. También si decides emprender durante el año y no haces prácticas de verano o las haces en startups, te dan unos $6.000 del Entrepreneurship Internship Program (EIP).
  • Ahorros en el alquiler del apartamento: Por un lado, cuando firmas el apartamento, si firmas 12 meses te dan uno gratis. Además, durante el verano todo el mundo subalquila sus apartamentos y te ahorras el alquiler. Como vivimos en una zona muy buena de Chicago, hay mucha demanda por nuestros apartamentos durante el verano (gente que vive en las afueras y quiere pasar el verano en el centro de la ciudad en edificios cerca del lago, con piscina y demás). En mi caso, subalquilé mi apartamento desde el 2 de junio (día que me fui a Madrid) hasta el 23 de septiembre (día que volví). Finalmente, si referencias a alguien y entra en un apartamento en el mismo edificio en el que estás, el edificio te da $1.000. Lo que hacemos en la escuela es que los estudiantes hacemos referencias a los que entran al año siguiente (yo hice referencia a un español que entró en septiembre, y mi mujer a otro). Y el dinero te lo repartes a medias con el que entra. Que yo sepa no se puede hacer más de un referral por persona.

Vamos, que hay maneras de reducir el coste total del MBA, aunque está claro que si uno no consigue becas, lo normal es endeudarse. Yo lo veo como una inversión en uno mismo. Muy probablemente la mejor inversión que haré en mi vida.

Por cierto, he recibido comentarios en este blog y en otros sitios que me comentan que los MBA como éste solo los pueden hacer gente con dinero, lo que me parece absolutamente falso. La gran mayoría hemos pedido un préstamo para pagar el programa, que lo iremos pagando con el trabajo post-MBA. Desgraciadamente, en España aún hay gente que está convencida de que quienes estudiamos en escuelas como ésta es porque nos lo han pagado nuestros padres millonarios. Esto no puede estar más alejado de la realidad, cualquier persona que quiera acceder a un MBA y tenga un perfil para ser admitido, puede hacerlo.

Club-MBA cumple dos años: pasado, presente y futuro

El pasado 29 de enero la comunidad Club-MBA cumplió dos años. Recuerdo bien aquel 29 de enero de 2011 cuando compré el dominio club-mba.com. Estaba con Rocío, mi mujer y cofundadora, en nuestro apartamento de Hong Kong, donde vivíamos en ese momento. Después de pasar un año preparando solicitudes de admisión a programas MBA, habíamos conseguido la ansiada admisión en varias escuelas de negocios. Nos encontrábamos en el momento ideal para ponernos manos a la obra.

En esta larga entrada hago un repaso de estos dos años. Comenzaré hablando de los comienzos de la web, luego hablaré sobre la situación actual (incluyendo información sobre número de visitas), y acabaré con algunas reflexiones sobre el futuro y oportunidades de negocio que surgen.

El pasado

La idea

Una de las cosas que me chocó cuando empecé a investigar sobre escuelas y programas MBA, fue la poca información que había en español sobre este tema. No había ninguna web especializada (las pocas que existían estaban “muertas”), y en los periódicos en contadas ocasiones se hablaba de escuelas de negocios, y cuando se hacía, estaban escritas por gente que poco o nada sabía del tema.

Desde meses antes llevaba con la idea en la cabeza de crear un “GMATClub” en español. (GMATClub es una web estadounidense muy famosa sobre MBAs). Llevaba meses pasándome por el foro de dicha web, siendo un miembro bastante activo del mismo.

Desde hace tiempo tenía ganas de crear algo y me dije, por qué no?

Los primeros pasos

El primer día lo recuerdo bien. Conseguir un dominio decente no fue tarea fácil. Aún recuerdo bien el mosqueo que tenía porque clubmba.com no estaba libre y habíamos tenido que añadirle un guión. Tardé semanas en dejar de fijarme en el guión cada vez que ponía la dirección en el navegador. Otro tema complicado fue el logo. Aún guardo decenas de bocetos en mi disco duro. Queríamos algo sencillo, con un par de colores máximo. Nos costó mucho decidirnos.

Los primeros pasos de Club-MBA estuvieron muy influenciados por GMATClub. Lo primero que hicimos fue crear un foro phpbb. Una vez conseguimos que funcionase, nos pasamos un mes y medio introduciendo contenido a mansalva. Si queríamos que la web creciera, necesitábamos que cuando los visitantes llegasen tuvieran algo que leer que les pudiera interesar. Así que nos pusimos a escribir guías de admisión a un top MBA, GMAT, TOEFL, becas de posgrado, guías sobre becas para trabajar fuera, rankings, etc. Así como unas 30 guías. Buena parte de lo que aún está colgado en la web fueron obra de ese primer mes.

Mejor no os cuento cómo conseguimos nuestras primeras visitas, pero ya os puedo decir que no nos faltó imaginación. Aparecer en Google nos costó alrededor de un mes, y debimos aparecer en la página 100 o así. Para que os hagáis una idea, durante los primeros 6-10 meses, las visitas que venían de Google eran contadas. Ahora mismo, casi el 80% de ellas vienen de este buscador. Todavía hoy si pones “MBA” en el Google.es, la web no sale en la primera página. La verdad es que Google no deja de sorprenderme, alguna de la webs que salen antes no consiguen ni un 10% de nuestras visitas. Pero bueno, en el fondo significa que aún tenemos mucho margen de mejora. El día que Google nos trate mejor, probablemente conseguiremos generar muchas más visitas.

Al principio, lo más complicado con diferencia fue mantener vivo el foro. Yo ya sabía que los foros eran (son) muy complicados de hacer triunfar. Necesitan de una gran base de usuarios registrados y que éstos lo visiten a menudo para que coja tracción. Como pase una semana y no haya nuevos mensajes, la gente deja de visitarlo. Y desgraciadamente, el 99% de la gente que visita los foros solo lo hace para leer, y ni siquiera se registra. Si no hay actividad, la gente piensa que es un foro “muerto” y no vuelve. En cambio, si un foro coge tracción, es puro network effect, y puede llegar un día que explote, como le pasó al foro español forocoches, uno de los mayores foros del mundo.

Durante esa época, fui conociendo otras webs que habían intentado hacer lo mismo que intentábamos nosotros, y que se la habían pegado. De hecho, recuerdo como si fuera ayer  la entrevista final de unas becas de posgrado famosas en España, en la que surgió el tema de Club-MBA (tenía 2 meses de vida), y los entrevistadores me decían cosas tipo “Eso ya lo han intentado muchos otros, y todas las webs fracasaron al año”. Desgraciadamente no conseguí convencerles de que acabaría funcionando, ni tampoco para que me dieran la beca …

Al principio había como 100 visitas como máximo, y muchas eran nuestras. Con el tiempo empezó a llegar gente y, algunos, volvían. El foro fue cogiendo tracción, aunque muy lentamente. De hecho, hasta hace pocos meses, si dejaba de pasarme por el foro una semana, se quedaba bastante muerto. Dependía completamente de que tanto yo como dos o tres personas más escribieran. Ahora ya no es el caso y aunque aún no se pueda cantar victoria, ya hay bastantes usuarios que contestan a preguntas y que crean actividad. Es decir, ya no solo hay usuarios que preguntan cosas, sino también una base de usuarios que también aportan. Es fundamental en un foro que haya gente que no solo “reciba”, sino que también “dé”.

El equipo y la creación de la web

Otra de las claves de que haya funcionado ha sido el gran equipo que hemos ido formando. Al principio, gente como Kike (ktoubes en el foro), Carmen (melkart), Antonio (Hamt), o Javi (Snatch), se enteraron de que habíamos lanzado Club-MBA y fueron de los primeros en llegar y realizaron una labor importante para que el foro estuviera activo.

En el verano de 2011, llegó el momento de crear una web a Club-MBA. Hasta entonces, lo único que teníamos era un foro. Aunque tanto Rocío como yo somos ingenieros informáticos/telecos, desgraciadamente en la universidad nadie nos había enseñado a crear webs, así que tuvimos que aprenderlo a marchas forzadas. Pasamos varias semanas pegándonos con WordPress para finalmente conseguir lanzar una web “decente”, es decir, muy simple pero que cumpla su cometido y que sobre todo que no nos costase un duro. La web suponía muchos desafíos no solo por tener que mantenerla técnicamente. Tenerla significaba que necesitábamos escribir artículos para que tuviera algo de movimiento. Durante los primeros meses, los únicos que escribíamos artículos éramos nosotros, Carmen, Antonio y Javi. Así duramos meses, a trancas y barrancas, con tiempos mejores y tiempos peores. Estaba claro que así no podíamos continuar, así que empezamos a buscar gente a la que le gustase escribir, y que quisiera colaborar en un proyecto como este. Ahí empezó nuestro recruiting de redactores. Con el tiempo fuimos formando un equipo de redactores que en la actualidad cuenta con 15-20 personas, y que confío en que siga creciendo (aprovecho para insertar publicidad :)). Los redactores juegan un papel importante en la web, desde aquí, mil gracias a Adrián, Alejandro, Alfonso, Bernardo, Iván, Javier, Jaime, Juan, Laura, Lluís, María, Natàlia, Pablo, Patricia, Rafa, Salva, … Escribir en la web les aporta reconocimiento en Internet y es una gran actividad “extracurricular”, tan valorada en los procesos de admisión, becas, y en procesos de selección de muchas empresas.

Las visitas fueron mejorando poco a poco, pero de forma lenta. Por fin un día nos decidimos a lanzar cuentas en Twitter y Facebook, lo que nos ayudó a conseguir usuarios fieles. Conseguir seguidores en estas redes sociales no es nada fácil. Nos costó un año o más llegar a 500 seguidores en Twitter y 500 “me gustas” en Facebook. A día de hoy, los 3.000 en Twitter y los 2.000 “me gustas” en Facebook espero que no tarden en caer. El que otras páginas nos mencionaran también nos ayudó a conseguir visitas y también a mejorar posiciones en Google. Fuimos mencionados en Expansión, Cinco Días, BBVA Tech, TodoStartups, y otras webs, y fui entrevistado en JobandTalent. Este tipo de cosas son importantes para que la gente nos conozca.

No todas las iniciativas que hemos lanzado han funcionado. Por ejemplo, el blog de estudiantes nunca ha cogido tracción, ya que los redactores de cada escuela no tienen tiempo para escribir. Tampoco funcionó el subforo “Representantes de escuelas”, unos posts donde representantes de escuelas de negocios respondían dudas a los foreros. Aunque varias escuelas se interesaron al principio, lo cierto es que no teníamos suficiente interés entre nuestros foreros y esos posts acababan por morirse. Por otro lado, también me hubiera gustado que más gente de la que solicita admisión a MBAs cada año compartiera en el foro sus experiencias durante el proceso, como por ejemplo a qué escuelas solicitó admisión, cuáles fueron los resultados, o que nos contasen su experiencia con el GMAT y el TOEFL, etc. Confío en que con el tiempo la gente que nos visita vaya cambiando.

Aunque Club-MBA era en principio estaba muy centrado en “top MBAs”, la idea siempre fue la de crear una web que aunque tenga un “núcleo MBA”, que fuera cuanto más “generalista” mejor. Es decir, un sitio que pueda atraer a gente de 16 hasta 40 años, desde chavales muy jóvenes con inquietudes, ambición, con motivaciones y que necesiten ayuda para elegir carrera universitaria, pasando por estudiantes universitarios que necesiten orientación laboral, o gente 23-30 que esté pensando hacer un posgrado (top o no top, fuera de España o en España), hasta gente con masters y trabajando que busque networking, estudiar un programa ejecutivo, o simplemente le interesen los temas que tratamos. Y luego crear un “ecosistema de intereses” en torno a esto. Es decir, que se traten cosas típicas que puedan interesar a este tipo de gente, como pueden ser emprendedores, economía y empresa, oportunidades de empleo, de formación, etc. y cualquier cosa que se nos vaya ocurriendo. Con este objetivo, fuimos creando secciones sobre Emprendedores, Economía/Empresa, oportunidades fuera, etc. en la web. Desde que hicimos estos cambios, la web ha crecido bastante.

Hoy en día, aunque la mayoría de la gente que nos visita tiene 23 años o más, en el foro cada vez hay más usuarios con 18-22 años, que están estudiando la carrera y buscan orientación sobre qué estudiar o  dónde trabajar. Lo cierto es que a esas edades mucha gente anda perdida, por falta de información en su entorno o falta de gente en las que fijarse o gente que les pueda asesorar o actuar de mentores. Creo que un foro como el de Club-MBA aporta mucho valor a toda esa gente. Ojalá hace 10 años hubiera existido algo como esto, y donde hubiera podido hacer las mil y un preguntas que tenía.

El presente

A día de hoy, la web no para de crecer y ya cuenta con una base constante de visitas. Os pongo unas gráficas, que valen más que mil palabras.

La siguiente gráfica muestra las visitas únicas diarias desde el 29 de enero de 2011 hasta el 29 de enero de 2013. Las únicas no cuentan la gente que nos visita más de una vez al día, y que no so pocos.

visitas

Como veis, estamos rozando las 3.000 visitas únicas diarias, lo que equivaldría a más de un millón al año. Aunque mejor son las páginas visitadas (o impresiones), ya cerca de las 9.000-10.000 diarias:

pageloads

En las curvas, los mínimos son los fines de semanas, mientras que los máximos suelen ser martes, miércoles o jueves. También se pueden apreciar bajones durante las vacaciones (por ejemplo, en Navidad). El primer gráfico lo he generado con Statcounter, mientras que este último es de Google Analytics y solo he puesto el último año porque antes no lo usaba.

El futuro

Muchos me preguntan, y cuando te pongas a trabajar en McKinsey, qué? La verdad es que pienso bastante en este tema. Como sabéis, en junio acabo el MBA y en septiembre empiezo de nuevo a trabajar. Al igual que Rocío. Para ese día, el futuro de la web tiene que estar aclarado, o la web puede irse al traste.

Unas veces pienso en contratar a alguien a partir de este verano para que, a tiempo parcial, pueda ocuparse de las actividades diarias que la web necesita, que son bastantes. Por ejemplo, ocuparse del Facebook/Twitter, revisar y publicar los artículos que los redactores envían, contestar a los emails que nos envían tanto usuarios como agencias de publicidad y escuelas, y muchas otras mini-tareas que surgen a diario. Creo que un estudiante universitario de becario podría ser una gran opción.

Otras veces pienso más a lo grande y pienso que lo que necesita la web es un “Director” que trabaje a tiempo completo en la web. Es decir, alguien que se dedique a impulsar todas las oportunidades de negocio que empiezan a surgir. Hasta ahora, la web ha estado “progresando lentamente”, pero ya hemos llegado a un punto que podríamos empezar a explorar vías para crecer de verdad. Lo que pasa es que encontrar una persona que pudiera trabajar a tiempo completo parece muy complicado. Sobre todo, porque en España no hay cultura de remunerar con acciones de la empresa. Es decir, Club-MBA no hace dinero todavía para pagar un salario decente ni por asomo, por lo que lo único que podríamos ofrecer son acciones más una pequeña cantidad que iría aumentando con el tiempo según se vayan consiguiendo ingresos. Aunque en EEUU esto es lo normal para los comienzos de las startups (si no, difícilmente habría alguna), en España tengo muchas dudas de que se pudiera conseguir una persona que lo aceptase. La cultura es distinta.

Oportunidades de negocio

Durante el primer año ni se nos pasó por la cabeza que esta web pudiera hacer dinero. Con el tiempo, los costes de mantenerla empezaron a subir, y tuvimos que empezar a plantearnos maneras para conseguir que al menos, fuera rentable. Hace unos meses empezamos a insertar publicidad de Google Adense, y desde hace tiempo de vez en cuando ponemos anuncios fijos (banners) de escuelas que quieren publicitarse.

Cerca de graduarme con un MBA e interesado siempre en el mundo de los emprendedores, no niego que estudio vías para crear negocio en la web, y a la vez aportar valor a la gente que nos visita. De hecho, hicimos una encuesta a principios de año a nuestros usuarios, y si algo nos pide la gente es que ofrezcamos servicios como los que estamos pensando ofrecer.

Surgen bastantes opciones. Un opción es implementar un buscador de cursos propio. Ya tenemos más visitas que otras webs “famosas” de buscadores de masters, así que parece una buena vía para explorar. También estamos en vías de ofrecer (o actuar de intermediarios) otros servicios como clases de idiomas, revisión de CVs y de cartas de motivación, Coaching MBA, organización de eventos/conferencias, clases de GMAT/GRE, etc. Y luego si la cosa sigue bien, por qué no quizá montar algún centro físico donde impartir clases y demás. La web, asumiendo que seguirá creciendo mucho, sería la plataforma para conseguir clientes.

Otros objetivos

Otra cosa que me gustaría es cambiar el diseño de la web. Ya hace más de un un año y medio que llevamos con el actual, y me gustaría darle un toque “más profesional”. También confío en incrementar el número de redactores, a los que ojalá algún día podamos profesionalizar y poder remunerarles por artículo escrito.

Bueno, espero que os haya entretenido esta historia sobre los dos primeros años de Club-MBA. Confío en que la web siga su imparable crecimiento y dure muchos años más.

Jaime

Una semana “típica” de mi MBA

Desde hace meses tenía pendiente escribir un post con un resumen de una semana típica de las que paso en Booth. Por fin ha llegado el día. De todas maneras, hay que ser conscientes de que no existe una semana “típica” de un estudiante MBA de Booth y mis semanas pueden ser muy diferentes a las de otro estudiante de la escuela (cada persona tiene clases diferentes, está metido en unos clubs o en otros, hace recruiting distinto, etc.).

Aunque no os lo creáis, me he saltado un montón de cosas …

Lunes

Los lunes no tengo clase este trimestre, cosa que me encanta. Pasé la mañana en sun-room en la azotea de Columbus Plaza (uno de los edificios en el viven 200-300 estudiantes de Booth) haciendo mock interviews de McKinsey a varios de mis compañeros de primer año (con buenas vistas, como podréis ver en la foto que hice). Las próximas semanas son las semanas más intensas en cuanto a recruiting para las prácticas de verano de los estudiantes de primer año. Este año me toca ayudar en todo lo que pueda a mis compañeros a entrar en McKinsey y en otras consultoras. McKinsey me ha proporcionado varios casos internos para hacer, y en eso estoy. De los españoles de primer año, al menos cinco tienen entrevistas durante los próximos días con distintas oficinas de McKinsey, BCG y Bain. Y los que no tienen, es porque buscan otro tipo de empresas (general management, finanzas, high-tech, PE/VCs, etc.). Vamos, que nadie se libra de estar hasta arriba de entrevistas estas semanas (por suerte…).

Vistas desde Columbus Plaza

Vistas desde Columbus Plaza

Después de acabar, me reuní con la consejera económica de la International Trade Commission of Spain de Chicago (perteneciente al Ministerio de Exteriores). Hace unas semanas nos contactaron al European Businsess Group de Booth, comentándonos que estaban interesados en organizar un evento en la escuela para hablar de la economía española y promocionar el país y nuestras empresas en la universidad. Estuve hablando con ellos y muy probablemente organicemos en la escuela un buen evento este año aprovechando algún viaje del Embajador o de alguien del Gobierno o del sector empresarial español.

Por la tarde estuve acabando de preparar la clase de Managerial Accounting del día siguiente. También, le dediqué un buen rato Managing in Organizations, clase que tengo los miércoles.

Martes

A las 7:30 salí de casa y cogí, junto con otros compañeros, el shuttle-bus de mi edificio que nos lleva directamente a la estación de tren. Ya lo he comentado en numerosas ocasiones, pero para los nuevos, contaros que los estudiantes de Booth vivimos en 4 ó 5 edificios pegados unos de los otros en el centro de Chicago, entre Millenium Park y el río. En la foto siguiente aérea (que no es mía) se ven casi todos los edificios donde vivimos, el Shoreham, el Tides, el Aqua y justo abajo sobresale el Columbus:

Los edificios de los Boothies

Los edificios de los Boothies

La sede de la escuela, el Harper Center, se encuentra al sur de la ciudad, en el barrio de Hyde Park, a donde vamos en tren.

A las 7:35 pillé el tren. Como siempre, atestado de Boothies. Llegué al Harper a eso de las 7:50, con tiempo suficiente para un café, imprimir un par de cosas, y tener un rato de cháchara en el Winter Garden (el hall principal de la escuela) con amigos. A clase a las 8.30 empezó la clase de Macroeconomics de Hurst. Esta clase la estoy auditando, y voy con Marta y Ana Paula, dos partners de compañeros españoles, y que también la están auditando. Por cierto, aprovecho para recomendaros el blog de Marta, en el que habla sobre su experiencia en Chicago.

Después de clase, comí con varios de mis compañeros en la stoudent lounge. Como siempre, pura diversidad: un egipcio, un francés, una china, un indio, dos españoles, un libanés, y un ecuatoriano. Mucha gente hablando ya de los viajes que se están organizando para el Spring Break de marzo.

Por la tarde, a las 13:30, clase de Managerial Accounting. Esta clase es de tipo caso, y en esta ocasión teníamos que preparar dos de ellos. A este profesor le encanta el cold calling, por lo que hay que estar muy pendiente toda la clase.

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En clase

Por la tarde me reuní con uno de mis grupos de trabajo y luego dediqué un rato a preparar la clase del día siguiente. También aproveché para leer un par de solicitudes de admisión de Booth. Cada una me lleva bastante tiempo. Hay mucho que leer: CVs, ensayos, recomendaciones, slides, etc. y luego también lleva bastante tiempo juzgar y evaluar a cada candidato. La semana pasada, por cierto, el Comité de Admisión, liderado por Kurt Ahlm, nos reunió a todos los Admission Fellows para contarnos qué tal había ido la ronda 1 de admisión. Nos dieron estadísticas tipo cuántas solicitudes se recibieron, cuánta gente hay aceptada, medias de GMAT, GPA, etc. La tendencia, como viene siendo habitual desde hace 5-10 años, sigue muy hacia arriba. Y la ronda 2 pinta mucho mejor ;).

Miércoles

Por la mañana, parecido al martes. Voy al Harper. Esta vez, clase de Managing in Organizations. Esta clase, y su profesor, es muy conocida en la escuela. Es pura psicología aplicada al management. La clase es genial.

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Profesor y Nobel Gary S. Becker

Normalmente a la hora de comer siempre hay eventos de todo tipo en la escuela. En esta ocasión, fui a una charla con el Profesor de la escuela y Nobel de Economía, Gary S. Becker, en la que habló sobre la legalización de las drogas (un tema sobre el que está trabajando en la actualidad), muy interesante. Después de comer me pasé un rato por la biblio: contestar emails, leer algunos artículos para las próximas clases, y también ocuparme de Club-MBA. Siempre hay varios emails que responder, ocuparme del twitter, del foro, de publicar nuevos artículos, etc. Dentro de poco dedicaré un post a Club-MBA, aprovechando que cumple dos años en unos días.

Por la tarde quedé con un amigo para hablar de su proyecto para el New Venture Challenge,  y luego cena en casa de unos amigos.

Jueves

Por la mañana, me vi con mi grupo de la clase de Operaciones que tengo el viernes. Teníamos que entregar dos casos y un problem set. Casi todas las asignaturas de Booth tienen grupos. Sobre todo las que son de tipo caso, como esta de Operaciones. Normalmente nos leemos los casos de forma individual, y luego quedamos con nuestro grupo para discutir sobre el mismo y ponernos de acuerdo, y decidir quién se ocupa esta semana de escribir el escrito. Al principio del MBA esta dinámica cuesta cogerla, pero con el tiempo te acostumbras y te vuelves muy eficiente. Lees rápido, sabes lo que es importante y lo que no, pillas los puntos clave, sintetizas, recomiendas, etc. Y luego, se generan buenos debates con el grupo. En esta ocasión, me reuní con mi grupo en el Shoreham (el edificio donde vivo) en una de las salas que tiene. Lo normal es reunirse en el Harper, en el Gleacher o en las salas que tienen los edificios donde vivimos, que están muy bien equipadas.

Los dos casos no nos llevaron más de 2 horas y, en esta ocasión, me quedé yo con la responsabilidad de escribir los escritos. Lo cierto es que en este grupo estoy con gente de primer año (Operaciones se suele hacer durante el primer año, aunque yo preferí dejármela para el segundo), y como ellos están en pleno proceso de recruiting, lo lógico es que sea yo el que pringue esta semana. La verdad es que estas cosas se dan por sentadas y a nadie le sorprende. En Booth hay mucho espíritu de ayudar a los demás, y lo hace todo el mundo así. Ya se ocuparán ellos de hacer los casos en un par de semanas cuando, con suerte, hayan acabado el recruiting.

Después de comer, me pasé la tarde finiquitando los casos de Operaciones y organizando varias cosas que tenía pendientes del European Business Group. Dentro de poco nos toca pasar el testigo a los próximos cochairs, que cogerán las riendas a finales de febrero. Los actuales cochairs nos ocupamos de seleccionar a los próximos.

Todos los jueves por la noche hay TNDCs (Thursday Night Drinking Club), una fiesta en algún bar de Chicago organizado por el club de estudiantes del TNDC de la escuela. Sin embargo, esta vez, me quedé en casa.

Viernes

El viernes quedé por la mañana temprano en Harper con varios de mis compañeros, y me pasé la mañana haciéndoles mock interviews de McKinsey. En los ratos libres, me pasé por la VCIC, la Venture Capital Investment Competition que la escuela celebró ese día. En la competición, varios equipos de Booth actúan de Venture Capitals y juzgan oportunidades de inversión (vienen muchos emprendedores a presentar), negocian los term sheets con ellos, etc., siempre bajo la atenta mirada del jurado (partners de VCs estadounidenses, y de profesores de Booth como Scott Meadow). Los ganadores compiten en una competición nacional.

Luego, a las 13:30, me fui a clase de Operaciones.  La verdad es que esta clase el año pasado me daba mucha pereza hacerla, y al final me está gustando mucho.

Después de clase, al LPF (Liquidity Preference Function), un evento que se celebra casi todos los viernes en la escuela desde hace 10-15 años. Comida, bebidas, mingling, … :

LPF

Los viernes, LPF

Después, me fui directo a casa de un amigo francés. Habíamos quedado unos amigos que estamos organizando un viaje a Perú, Ecuador y Galápagos que vamos a hacer en marzo. Vino, cerveza y hasta cava. Ahí me quedé hasta las tantas.

Sábado

Por la mañana, como un campeón me voy a las 9 a clase de Money & Banking en el Gleacher (el campus de Booth que está en el centro de la ciudad, a 5′ de donde vivo, justo al otro lado del río). En el Gleacher se imparten las clases para EMBAs y Part-Times. De todas maneras, tanto las clases como los profesores son los mismos que los del programa Full-Time que se da en el Harper, por lo que nosotros podemos asistir a sus clases cuando queramos (son “repeticiones”). La mía normalmente la tengo los jueves, pero esta semana preferí hacerla el sábado porque el jueves estaba muy liado con los casos de Operaciones (el poder asistir a otras clases cuando estás líado el día que tienes la tuya es otra de las maravillas del programa flexible de Booth). La clase de Money & Banking, sin sorpresas: bancos centrales, políticas monetarias, crisis, puro UChicago. Muy interesante.

Después, comida (o brunch) en un sitio cerca del Gleacher. Como podéis ver en la foto,  pura “dieta mediterránea” jeje.

Brunch

Brunch

A las 13:30, vuelta al Gleacher. Mi sexta clase de la semana. Y es que estoy auditando Strategic Leadership, una asignatura genial. Para que os hagáis una idea, en esta clase hay como 70 personas registradas, y unos 30 auditores. El profesor es un showman.

Por la noche, cena con la tropa española.

Domingo

Si me dijerais en qué momento de la semana tengo un rato para respirar, quizá os diría, el domingo por la mañana. Pero vamos, tampoco tengo mucho. Hay que ir a la compra, organizar la casa (de vez en cuando, toca…) y empezar a preparar los casos y lecturas para la próxima semana. Además, siempre paso bastante tiempo ocupándome de contestar emails retrasados, ocuparme de Club-MBA, etc. Incluso, de vez en cuando, escribir en este blog!

Pues nada, otra semana del MBA que se esfuma. Desgraciadamente, el final del MBA se acerca rápidamente, …

De nuevo, la mejor escuela del mundo

El pasado mes de octubre la revista británica The Economist nombró a Chicago Booth la mejor escuela de negocios del mundo (ver Booth: número 1). Esta vez quien lo ha hecho ha sido la revista estadounidense Business Week, que lo lleva haciendo de forma consecutiva desde 2006. El ranking de Business Week es el más antiguo del mundo y fue creado por John Byrne (fundador de la web Poets & Quants) en 1988. Es el más seguido en EEUU junto con el de US News y Forbes. Como podréis imaginar, todos en la escuela estamos orgullosos de que de los 5 grandes rankings MBA que existen, en dos de ellos Booth sea considerada la mejor del mundo.

¿Cómo evalúa Business Week a las escuelas? Se realizan dos encuestas. La primera de ellas a estudiantes actuales y a graduados recientes. Nos hacen un montón de preguntas sobre la calidad del profesorado, nuestros compañeros, departamento de carreras profesionales, etc. La segunda encuesta se realiza a cientos de empresas que reclutan en las escuelas (por ejemplo, a McKinsey, Google, etc.), las cuales tienen que clasificar las escuelas en diversos aspectos.

Si por ejemplo comparamos a Booth con Harvard, que ha quedado segunda en el ranking, tenemos lo siguiente (otras escuelas aquí):

  • Encuesta a los estudiantes: Booth #11, Harvard #12
  • Encuesta a las empresas: Booth #1, Harvard #3
  • Capital intelectual: Booth #5, Harvard #9
  • Departamento de carreras profesionales: Booth A+, Harvard A+
  • Calidad del profesorado: Booth A+, Harvard A+
  • Pensamiento crítico: Booth A+, Harvard A+
  • Liderazgo: Booth B, Harvard A
  • Calibre de los estudiantes: Booth A, Harvard A

El top-10 del ranking de Business Week queda así:

  1. University of Chicago Booth School of Business
  2. Harvard Business School
  3. University of Pennsylvania The Wharton School
  4. Stanford Graduate School of Business
  5. Northwestern University Kellogg School of Management
  6. Duke University Fuqua School of Business
  7. Cornell University Johnson Graduate School of Management
  8. University of Michigan, Ann Arbor Ross School of Busines
  9. Massachusetts Institute of Technology Sloan School of Management
  10. University of Virginia Darden School of Business

Las cosas para la escuela no pueden ir mejor en la última década. Alrededor del año 2000, la escuela emprendió muchos cambios liderados por el Dean Ted Snyder. Se construyó una nueva y espectacular sede (el Harper Center) en 2004, se consiguieron donaciones millonarias (entre otras, alrededor de 130 millones de Charles M. Harper, y 300 millones de David Booth), y otros cambios que son menos conocidos pero que han sido claves.

Campus Universidad de Chicago

Por ejemplo, antes los estudiantes vivían todos en el barrio de Hyde Park (donde está el campus de la universidad) un poco esparcidos unos de otros. Ahora, el 80-90% vivimos en el centro de Chicago en 4 ó 5 edificios a 5′ unos de otros (ver Apartamento en piso 40). Esto ha creado muchísimo grupo y camaradería entre los estudiantes, además de que podemos disfrutar de una ciudad como Chicago. También ayudó en esto la instauración de la GND (Grade Non Disclosure: las notas de los estudiantes no se divulgan a las empresas). Antes (y como aún pasa en otras escuelas como Harvard o Kellogg), las empresas recibían las notas que sacaban los estudiantes durante el MBA, por lo que por ejemplo, McKinsey, reclutaba solo a los que mejor notas sacaban. Esto hacía que hubiera mucha competitividad entre los estudiantes por ser los mejores de la clase. Ahora, con la GND esto ya no ocurre y aquí todo el mundo se ayuda en absolutamente todo lo que se puede. Esto también ayuda a que los estudiantes, además de estudiar, también realicemos otras actividades que son parte importante del MBA (liderar clubs, organizar viajes, trabajar en proyectos solidarios durante el MBA, etc.). Por otro lado, antes una gran mayoría de los estudiantes estaban interesados en finanzas (creo que en 1998 un 50% de los estudiantes acababa en banca de inversión). Ahora, el cuerpo estudiantil es mucho más diverso. La escuela, además, ha invertido muchísimo en mejorar en áreas que no era tan buena antes, como en emprendimiento (en donde la escuela es fortísima ahora) o marketing. El objetivo de la escuela no es otro que el ser la mejor del mundo en todas las disciplinas, y eso se nota en todos los aspectos de la misma.

Al otro lado

Como conté en alguna ocasión el año pasado, desde octubre hasta enero no paran de desfilar empresas por la escuela para captar talento: consultoras (McKinsey, BCG, Bain, ATKearney, Olivery Wyman, etc..), bancos de inversión (Goldman, Morgan Stanley, JP Morgan, Deutche Bank, UBS, etc.), High Techs (Google, Apple, Microsoft, …), P&G, Visa, American Express, BP, British Telecom, etc. Vamos, prácticamente cualquier gran empresa de cada sector que podáis imaginaros. Todos los días hay varios eventos organizados por las empresas. Hay eventos de todo tipo: Lunch n’ Learns y Breakfast n’ Learns (te invitan a comer/desayunar en la escuela mientras hablan de algún tema interesante), Coffee Chats (eventos más personalizados con gente de las empresas), Corporate Presentations (presentación de la empresa y de las oportunidades laborales en ella), cenas exclusivas en restaurantes por Chicago como la que organizó la oficina de McKinsey Madrid en Chicago hace un par de semanas, etc. Una gran mayoría (por no decir, casi todos) de la gente que hacemos MBAs lo hacemos para cambiar de carrera profesional, por lo que este tipo de eventos sirve para conocer las empresas y el trabajo que se realiza en cada una de ellas.

En el caso de McKinsey, la firma tiene dos personas casi a tiempo completo encargadas de hacer recruiting en Booth. Se dedican, durante estos meses, a organizar los eventos y a ponerse a disposición de los estudiantes para resolver cualquier duda que tengan y para darles a conocer la empresa. Además de ellos, los estudiantes actuales que de alguna manera pertenecemos a McKinsey somos los mejores representantes de la misma, y tenemos la responsabilidad de ayudar a nuestros compañeros a que conozcan McKinsey y estén lo más preparados en el momento de aplicar como sobre todo a las entrevistas. Desde que comenzó este curso, ya no recuerdo cuántos currículums he revisado o cuántas mock interviews he hecho a compañeros. Por supuesto no solo ayudo a aquellos que les interesa McKinsey, sino a cualquiera que lo pide esté reclutando para la empresa que sea. En Booth la verdad es que el compañerismo es total y una de las misiones de los de segundo año es ayudar a los de primero a que les vaya bien en el recruiting.

Corporate Presentation de McKinsey en Booth, hasta la bandera

El caso es que la semana pasada McKinsey organizó su Corporate Presentation en la escuela, un evento en el que se presenta la compañía y luego hay un cocktail en el que estudiantes pueden hablar (y hacer networking) con gente de la firma. Vinieron varios socios de McKinsey, de varias oficinas como Chicago, Sillicon Valley, Washington, Sidney, Londres, y otras. Los estudiantes MBA de McKinsey (tanto los que estaban en la firma antes del MBA como los que hicimos el summer internship) vamos al evento y contamos nuestra experiencia. Como veis en la foto, estaba hasta arriba de estudiantes interesados en McKinsey (sentados) y de gente de McKinsey (de pie). No en vano, Booth es una de las escuelas en donde más recluta McKinsey (entre 30 y 50 estudiantes al año). El año pasado recuerdo estar sentado escuchando la presentación. Este año estoy al otro lado 🙂.

Fin de semana en Nueva York

El pasado fin de semana he estado en Nueva York gracias a McKinsey!. La última vez que estuve en la ciudad también fue gracias a ellos (bueno, y a BCG y Bain), aunque fue en muy diferentes circunstancias, ya que en aquella ocasión fui a pasar las rondas finales de sus procesos de selección. Esta vez, viaje de placer ;).

Resulta que el miércoles pasado estuvieron por Chicago tres personas de la oficina de Madrid de McKinsey: un socio, un AP (Associate Principal, el que está debajo del socio en el organigrama) y una persona de recruiting. Como todos los años, van a las ciudades de EEUU donde hay MBAs para conocer a los españoles interesados en la oficina de Madrid. Este año han estado en Chicago y en Nueva York.

El año pasado asistí a la misma cena, aunque ahora mi rol es distinto, ya que ya formo parte de la firma y mi labor ahora es hablar de mi experiencia durante este verano y ayudar en lo que pueda a aquellos a los que les interesa McKinsey, además de identificar a posibles candidatos que pudieran ser interesantes para la compañía. La cena de Chicago estuvo muy bien. Entre los muchos españoles que hay este año en Booth, los que hay en Kellogg y alguno latinoamericano interesado en la oficina de Madrid, se llenaron dos mesas enteras.

En el 230 fifth rooftop bar de Nueva York

Aprovechando que vienen a EEUU, organizaron un evento este fin de semana en Nueva York al que invitaron a todos los McKinseys que estamos este año haciendo nuestro segundo año del MBA en EEUU, incluyendo los summers (los que hicimos las prácticas este verano en la oficina y que recibimos oferta para volver después del MBA), y los que ya estaban en McKinsey antes del MBA y vuelven el año que viene después del mismo. Es decir, todos aquellos que empezaremos de Asociados en septiembre de 2013. La verdad es que lo pasé en grande y fue una muy buena oportunidad para conocer a los demás.

Lo malo es que me perdí la fiesta de Halloween (a la que sí asistí el pasado año) que como todos los años, es uno de los highlights del primer mes del MBA en cuanto a fiestas se refiere.

Summer @ Barcelona

Después de acabar el internship en McKinsey me vine para Barcelona ya que mi mujer está realizando su internship MBA aquí. Hacía años que no visitaba la ciudad y la verdad es que tenía muchas ganas de pasar aquí una temporada (nos quedamos hasta mediados de septiembre).

Los que me leéis desde hace tiempo recordaréis que mi mujer también está realizando su MBA en Booth. Durante este primer año ha desarrollado un gran interés por el mundo del capital riesgo, y más en concreto por el Venture Capital (empresas que invierten en empresas pequeñas, y cantidades entre 150.000 euros y no más de 1 ó 2 millones). Aunque es muy complicado entrar en este mundillo si no tienes experiencia previa en el sector y ni siquiera estudios previos en finanzas, al final consiguió una oferta en una empresa de Venture Capital en Barcelona. Además, la empresa parece que es la que más está invirtiendo en España en los últimos años. También tuvo otras ofertas tanto en España como fuera, aunque como sabéis nuestro objetivo es volver a España después de llevar cerca de 8 años fuera, así que era prioritario encontrar algo aquí para el internship. Mucho de su éxito en conseguir este internship se lo debe al profesor Scott Meadow y su asignatura “Entrepreneurial Finance and Private Equity”, que le encantó y le dio el conocimiento necesario para desarrollar el trabajo que está haciendo ahora.

Los otros españoles de Booth de mi año también les ha ido muy bien ya que todos han conseguido internships en lo que buscaban. Uno de ellos se ha quedado trabajando en un programa de General Management en Sears en Chicago, otro en una Private Equity en Washington, y el tercero en Malasia como CEO de una de las empresas que ha lanzado Rocket Internet en ese país. Como veis, un poco de todo.

McKinsey, punto y seguido

Después de dos meses muy intensos, el pasado martes acabé mi internship MBA en McKinsey. La gran noticia es que me hicieron oferta para volver después del MBA! Ha costado lo suyo, pero al final me voy con la oferta bajo el brazo y pasaré el segundo año MBA en Booth muy tranquilo ya que no tendré que preocuparme por la búsqueda de trabajo.

Sin poder contar demasiado por temas de confidencialidad, deciros que trabajé en un proyecto de organización en banca. El proyecto fue en Madrid por lo que no tuve que viajar. De media empezaba a trabajar a las 9 y salía a las 22:30. Digo de media porque varias veces salí más tarde de las 12 de la noche, y más de una más tarde de las 2. Pero bueno, lo cierto es que también salí algún día a las 20:30-21h, y los viernes casi siempre salía a media tarde. Trabajé algún fin de semana aunque fue más porque yo quise que porque me lo exigieran.

La empresa me ha encantado, muy diferente a lo que había experimentado hasta ahora. Eso de que tengas a no se cuantas personas “de apoyo” simplemente para que tú como consultor no pierdas ni un segundo en nada más que hacer tu trabajo (tienes gente que te hace los powerpoints, que te hacen las research de información, que te resuelve cualquier problema que tengas casi instantáneamente, etc.), de que puedas llamar a cualquier otro consultor del mundo y sin dudarlo te organice una call para ayudarte, de que te paguen todo prácticamente sin preguntar (taxis, desayunos/comidas/cenas, etc.), etc. pues a una persona que viene de una empresa “normal” pues le deja bastante atónito. Supongo que muchos de vosotros habréis trabajado en otras grandes consultoras, auditoras, etc. internacionales y ya estaréis acostumbrados a este tipo de cosas, pero yo no lo estaba. Otras de las cosas que me encantan es que todo está basado en meritocracia, y que los proyectos que se hacen son de grandísimo impacto.

El ambiente con los otros consultores de McK ha sido casi lo que más me ha gustado del trabajo. Tenía ciertos prejuicios antes de llegar pero rápidamente me di cuenta que eran falsos. Me he llevado genial con todos mi compañeros, en especial con la gente de mi equipo (que ya considero amigos). Lo cierto es que he pasado momentos muy buenos con ellos y les voy a echar de menos. Y vaya cracks!. Y luego lo que es el trabajo pues muy bien. No paras un segundo pero notas que lo que haces tiene un gran impacto. Las horas se me pasaban volando, cuando en mis anteriores trabajos me aburría como una ostra y los días se me hacían larguísimos. Aquí las horas pasaban a toda velocidad. He tenido mucho contacto con el cliente y no ha habido semana que no me haya tenido 2 ó 3 reuniones, solo o con compañeros.

Como sabéis, uno de mis objetivos de hacer el internship en McK era saber si esto de la consultoría me iba a gustar. Como podréis imaginar, la respuesta es claramente sí.

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PD: Gracias a todos los que habéis estado al tanto estas semanas y que me habéis escrito mensajes y habéis puesto comentarios.

McKinsey: semana 1

Esta semana he empezado a trabajar en “the Firm”, como llaman a McKinsey por aquí. Está siendo una paliza, no por culpa de McKinsey, sino porque aún estoy con mucho jetlag durmiendo poco, y aún no he tenido aún tiempo de recuperarme del viaje y del final frenético del primer año de MBA.

Como el internship empezaba el pasado lunes y los exámenes finales de Booth eran esta semana, tuve que adelantar algunos exámenes e incluso uno de ellos lo he tenido que hacer a distancia desde la oficina de McKinsey (después de no pegar ojo en toda la noche, de 10 horas de trabajo, ponte a hacer un examen de 3 horas de Macroeconomics…).

Bueno, más que “trabajo” mejor decir training, porque los dos días que llevamos han sido todo sesiones de formación. Todos los “summer interns”, entre los que hay Summer Fellows (los que hacen las prácticas en el último año de la carrera, normalmente en 4º), y los Summer Associates (los que lo hacemos en primer año de MBA). El training nos lo hacen a todos juntos, nos dan las Blackberries, los portátiles, los despachos, nos enseñan lo básico de la empresa que tenemos que saber, hablamos con socios de la empresa, con el director de la oficina, nos dan de desayunar, de comer, de merendar, de cenar… (como no me ande con ojo salgo de aquí con 10 kilitos de más). De todas maneras, estos dos días han sido bastante light y el tomate empezará mañana miércoles, día en el que me incorporo a mi equipo. He tenido bastante suerte porque al menos mi proyecto es en Madrid y no tengo que viajar. Bueno, a ver qué tal, ya veremos si esto de la consultoría me gusta ;).

Ni que decir tiene que muy probablemente no tenga tiempo para escribir durante los próximos dos meses…. Aunque la verdad es que me gustaría sacar algún día para hablar de lo que hacen las consultoras estratégicas en plan big picture, ya que no todo el mundo lo sabe (yo mismo confieso que hace un par de años no tenía ni idea).

Por cierto, acaba de salir la lista anual de CNN Money de las empresas preferidas por los top MBAs para trabajar, no hay muchas sorpresas aunque yo cambiaría el 2 por el 1 ;). Lista CNN Money

Spring quarter, toca emprender

Este quarter (cuatrimestre) va a ser de lo más movido. Estoy metido en mil historias y además haciendo asignaturas que me interesan muchísimo pero que llevan mucho tiempo.

Aunque como sabéis este verano pasaré dos meses trabajando en McKinsey Madrid, lo cierto es que mi sueño siempre ha sido emprender y no quiero desperdiciar mi estancia en Estados Unidos y la inmensidad de recursos que tiene Booth para, al menos, intentar lanzar algo. Afortunadamente, hace unas semanas tuve una idea de negocio que creo que puede funcionar, y desde ese día no he parado. La excitación del momento me hizo incluso comprarme una pizarra (que tengo puesta en la pared llena de ideas, más geek imposible), y por supuesto no paro de molestar a cualquier persona con la que me cruzo contándole la idea. Y el momento no ha podido ser mejor, porque este quarter estoy haciendo las asignaturas de Building the New Venture y Entrepreneurial Selling, que me vienen como anillo al dedo para que mi idea empiece a coger forma. Además de estas dos asignaturas, también estoy haciendo Corporation Finance, Macroeconomics, y voy de oyente a Operations Management: Business Process Fundamentals.

Building the New Venture la imparte Waverly Deutsch, que es una eminencia por estos lares en el mundo de los emprendedores. Además de profesora, trabaja en varios venture capitals, lleva una parte del New Venture Challenge del Polsky Center, es angel investor y consejera de muchas startups (y no tan startups) de Chicago, y ha ganado varios premios sobre estos temas. Esta clase la diseñó ella completamente hace unos 10 años, ha sido replicada por multitud de escuelas de negocios, y en su día ganó el  “Innovative Method of Teaching Entrepreneurship Award” de la US Association for Small Business, perteneciente al gobierno estadounidense. Además de clase normal (bueno, normal hasta cierto punto, ayer vinieron tres emprendedores a la clase y compartieron sus experiencias con nostoros) trabajamos en YourCo., una simulación en la que equipos de cinco personas simulan la creación de una startup desde el día 1 hasta los 18 meses. Lo mejor de todo es que a mi equipo le gustó mucho mi idea y es la que estamos utilizando en esta simulación. Aunque es muchísimo trabajo (de 10 a 15 horas a la semana además de la clase), ya os podréis imaginar que estoy encantado porque me está viniendo genial, tengo cinco estudiantes MBA trabajando en esto, profesores expertos en startups e inversiones juzgando, etc. Encima tengo un equipazo: somos dos españoles (el otro hace el internship en Sears), un argentino (va a Mattel), un americano (a Amazon), y un colombiano (a una Private Equity). Ya os iré contando según vaya avanzado al cuatrimestre.

Entrepreneurial Selling la imparte Craig Wortmann, que es CEO de SalesEngine y autor del libro “What’s your story?“. Este curso fue nombrado en 2011 como uno de los mejores cursos sobre emprendedores por Inc.Best Courses 2011: Entrepreneurial Selling. Trata sobre “vender” siendo emprendedor. Un emprendedor puede tener la mejor idea del mundo, pero si luego no sabe vender entonces no sirve de nada. Aquí aprendemos sobre cómo encontrar los clientes iniciales, cómo conseguir que se interesen en nuestros productos, cómo hacer que compren, etc. La clase me saca totalmente de mi “confort zone” (aunque bueno, esa es la idea). Por ejemplo, un primer assignment fue hacer “cold calling”: Tuve que ir a las Páginas Amarillas (Yellow Pages aquí) y ponerme a llamar a empresas a boleo de Chicago, conseguir llegar hasta la persona que decide qué productos se compran o no en una empresa (el decision maker), y que 10 de ellas me contestaran a cinco preguntas. Pues nada, al final llamé a más de 60 hasta conseguir las 10 respuestas! Esta semana, la segunda del curso, estoy trabajando con mi equipo (somos 6 en esta asignatura, la mayoría americanos) en un “Sales Trailer”, un vídeo promocional de una startup de la que queremos vender sus productos.

La tercera asignatura que estoy haciendo es Corporation Finance, de Amir Sufi. Este profesor, que no llega a los 35 años, no para de salir en el New York Times. Además, su clase está valorada dentro del sistema interno de Booth (en el que los estudiantes evaluamos a los profesores después de acabar su asignatura) como uno de los mejores profesores. Llevo dos clases con él y la verdad es que fenomenal. A mí el tema de la asignatura no es que me resulte apasionante, pero bueno este hombre la hace muy interesante.

La cuarta es Macroeconomics, de John Huizinga, un profesor bastante personaje que en sus ratos libres es agente de jugadores de baloncesto de la NBA (es el agente de Yao Ming). Disfruto mucho en sus clases porque las hace muy amenas, y no tiene pelos en la lengua. No duda un segundo en criticar las medidas tomadas por la Fed, por su amigo Bernanke, por el gobierno americano o por la UE.

Y finalmente, voy de oyente a Operations Management: Business Process Fundamentals. La mayoría de los profesores dejan que vayan otros estudiantes de oyentes a sus clases (es decir, vas a las clases pero no estás matriculado (es decir, no pagas), ni tienes por qué hacer los assignments ni nada). Me decidí a auditarla en vez de a matricularme en ella porque vi el temario y pensé que me vendría bien aprender sobre Operaciones antes de mis prácticas de verano, pero tampoco tengo mucho tiempo para llevarla al día. Además, el profesor, Christopher Ryan, es un tío muy simpático y me ha dado acceso a todo el material de la asignatura e incluso me deja participar en clase y hacer los assignments si quiero.