Mes: agosto 2011

Curso pre-MBA de inglés y visita a la Reserva Federal

El pasado viernes terminó el curso pre-MBA de inglés al que nos apuntamos y que ha durado dos semanas. El curso era para estudiantes MBA de Booth y también para estudiantes de doctorado de la Escuela de Economía de la universidad (entre los cuales por cierto hay una española de origen rumano muy simpática). Todo el mundo tenía un nivel muy alto de inglés, ya que ambos programas piden un mínimo de 104 en el TOEFL para entrar.

El curso me ha gustado bastante ya que estaba orientado a los programas que vamos a comenzar. Por ejemplo, hemos hecho como 5 ó 6 casos que preparábamos en casa y en la clase los simulábamos formando grupos, cada uno de los cuales representando un rol específico. Por ejemplo, hicimos un caso en el que se daba una situación de conflicto en una empresa en la que había que recortar gastos, y un grupo hacía de management y otro los sindicatos. Luego hicimos otro en los que una firma de Private Equity quería comprar una empresa, y un grupo representó a los compradores, otro al management y otro a los stakeholders. También leíamos el Wall Street Journal y periódicos locales y discutíamos sobre noticias, economía, etc. Finalmente, hemos tenido que preparar un tema entre grupos pequeños durante las dos semanas, y que presentamos el último día. En mi grupo estábamos un turco, un japonés, un taiwanés y yo. Estuvo bien ya que tuvimos que quedar varios días para trabajar, por lo que nos va metiendo en la dinámica que viviremos cuando empecemos el MBA.

Otro punto fuerte del curso fue cuando visitamos la Reserva Federal (Fed) de Chicago (en la foto), que es una de las 12 que hay en Estados Unidos. En ella, nos dio una charla un economista de la Fed, uno de los que trabajan con el presidente de la Fed de Chicago, el cual se reúne con Ben Bernanke cada dos por tres. Estuvo muy simpático y estuvimos un buen rato haciéndole preguntas. No esquivó ninguna y no dudé en preguntarle sobre la crisis, sobre las medidas tomadas por la Fed durante la época de Alan Greenspan, sobre las agencias de rating, etc. Reconoció los errores, y explicó que los modelos de la Fed habían sido reproducidos en otras crisis anteriores (una de ellas, la punto com) y que las medidas que tomaron no funcionaron porque esta crisis fue totalmente distinta e inesperada. Comentó que si hubieran aplicado sus modelos a la crisis que Japón sufrió en los años 80, quizá no hubieran dejado tanto tiempo los tipos de interés tan bajos (que a la postre fue una de las causas de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos). También nos habló mucho de la situación actual de la economía estadounidense, de la que no habló nada bien. Nos enseñó varias gráficas con índices de los que utilizan para evaluar el estado de la economía, y la mayoría de ellos indican que el horno no está para bollos.

El curso también ha estado bien para conocer a futuros compañeros de clase. Aunque lo cierto es que la mayoría de la gente de Booth (alrededor de un 40% de la clase) ha estado de “Random Walks” (los viajes de estudiantes pre-MBA por todo el mundo), a los que había que apuntarse en abril y que no nos apuntamos porque nos pilló el toro.

Bueno, no me enrollo más. Mañana empiezo el curso de pre-MBA de Accounting (Contabilidad), el cual será mi primera clase en el Harper Center. Ya os contaré.

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Apartamento en The Shoreham, piso 40

Como ya he comentado en varias ocasiones, cada año alrededor de un 80% de los estudiantes MBA de Booth viven en una zona de Chicago que se llama “The Loop”, que viene a ser el centro de la ciudad. Nosotros nos decidimos por un apartamento en el edificio The Shoreham. Hicimos todos los papeleos vía email con una agencia que trabaja con la Universidad de Chicago, y como nos decidimos rápido y pronto, nos dieron un mes gratis de alquiler.

El caso es que tanto el edificio como el apartamento nos han encantado, mejor de lo que esperábamos. Es parecido al apartamento en el que vivíamos en Nueva York, aunque más barato y mejor situado. Está a 5-10 minutos andando del centro de Chicago, pero con la ventaja de que está al lado del lago y aislado de las grandes avenidas y de la multitud. Está justo donde acaba el Millenium Park, y en la desembocadura del río en el lago.

La estación de tren para ir a la universidad está a 10 minutos andando, y el tren tarda unos 15 minutos en llegar a la universidad. Esos 10 minutos andando los podemos hacer o por la calle (ahora con el buen tiempo que hace es lo que hacemos), o se puede ir por el “pedway” (una red de corredores subterráneos que recorren parte de la ciudad, y que son muy populares en invierno). También podemos coger un mini-bus que tiene el edificio y que hace varios round-trips desde el edificio a la estación. Por otro lado, el Gleacher Center (el edificio de Booth que está en la ciudad) está a 5 minutos andando cruzando el río.

En el siguiente mapa de Google Maps podéis ver exactamente dónde estamos:

El edificio está genial, tiene piscina, gimnasio, billar, sauna, jacuzzis, dvd gratis, etc. vamos, de alucine!. El apartamento que tenemos está en el piso 40 orientación sur (importante durante el invierno), y se ven muy buenas vistas. Vemos el lago, Millenium Park, e incluso la Torre Willis (o Sears, como se llamaba antiguamente), aunque hay algún edificio por en medio. Os pongo unas fotos para que os hagáis una idea ;).

En la siguiente foto se ven las vistas hacia Millenium Park. Como veis los edificios de al lado son altísimos, uno de ellos mide 346 metros (el Empire State de Nueva York mide 381). En esta foto también se ve la torre Willis/Sears (442 metros, la más alta de América):

Vistas hacia el lago Michigan:

Vistas de los edificios “hermanos” Tides (el primero) y The Shoreham (el de después). En ambos dos viven bastantes estudiantes de Booth. De hecho en Tides vive otro de los españoles que empezamos este año.

Este es el pequeño parque que tenemos justo delante del edificio, que forma una especie de rotonda que sólo tiene una salida (hacia Millenium Park).

Aquí se ve The Shoreham. Tiene 46 plantas en total por lo que vivimos casi arriba del todo.

Esta foto es del segundo día, cuando aún no teníamos casi ningún mueble. Como veis, es todo ventanal, tanto el salón como la habitación. Y tiene moqueta por todas partes. Nos tiraba un poco para atrás el tema de la moqueta pero la verdad es que ahora estamos encantados.

Supongo que a estas alturas os estaréis preguntando cuánta pasta pagamos por vivir aquí. Pues bien, vivir en uno de estos edificios en un apartamento con un salón más una habitación (como el nuestro) cuesta entre 1300 dólares (en el edificio más barato, Millenium Park Plaza) hasta 2200 (el más caro, Aqua). Tanto Tides como Shoreham están entre medias. La gente que vive en el campus paga mucho menos ($600-$1000) por apartamentos iguales o más grandes. En muchos de estos edificios también se puede alquilar estudios, que son algo más baratos. Finalmente, hay que tener en cuenta que se pueden conseguir descuentos si se anda espabilado y se reserva con tiempo, y hay algún edificio que ofrece un 5% o 10% de descuento por ser de Booth. Además, entre la gente de Booth nos hacemos “referrals” compartidos (el edificio te da $1000 si alguien viene al edificio referenciado por ti).

Primera visita al Harper Center

Esta mañana hemos empezado el curso de inglés organizado por la universidad, el cual está destinado a estudiantes internacionales que empezamos un MBA o un doctorado en Economía. De momento bastante bien, sobre todo porque hemos tenido la oportunidad de conocer a otros estudiantes de la universidad.

Aunque el curso se imparte en la International House, ésta está a poca distancia del Harper Center (la sede principal de Booth), así que he aprovechado para dar una vuelta por allí, visitarla por primera vez y sacar unas fotos y un pequeño vídeo. La verdad es que nos ha encantado la escuela. Desde luego, si os estáis planteando venir a estudiar aquí, os aconsejo venir a verla, porque realmente impresiona.

Vídeo (un poco ruidoso ya que están de obras)





También os dejo una foto del Gleacher Center, que es la segunda sede de Booth y que está en pleno centro de la ciudad.

Iré subiendo más fotos y vídeos durante el año.

Aterrizaje y primeros días

Ya estamos en Chicago! después de cuatro días sin parar, por fin tengo un rato para escribir. Ha sido una semana caótica. Un resumen rápido a continuación.

Llegamos a O’Hare (el aeropuerto de Chicago) a eso de las 16h, con 4 maletas facturadas, 2 mochilas, 1 maleta de mano y 1 bolso. La ciudad nos recibió con una gran tormenta que duró toda la tarde. En tres horas, teníamos que recoger las llaves del apartamento y dejar todas las maletas, irnos a comprar colchones hinchables para dormir los primeros días, y recoger varios muebles que habíamos comprado a un español de Booth’11 (que ya no está en Chicago) de casa de un amigo suyo (Ali, un francés también Booth’11). Con tantas cosas que hacer en tan poco tiempo y con la imposibilidad de moverse con tantas maletas (y con sólo 4 manos…), decidimos alquilar un coche en el mismo aeropuerto. Diluviando y conduciendo por primera vez un Chevrolet automático, nos dirigimos al centro de Chicago (“The Loop”) en hora punta de atasco. No me digáis cómo, pero al final conseguimos hacer todo lo que habíamos planeado, gracias en parte a Ali, que se portó genial y hasta nos ayudó a cargar con un armario a cuestas desde su casa a la nuestra a pata porque el dichoso armario no cabía en el coche.

El martes hizo un día fabuloso (de hecho desde el lunes no he vuelto a ver una nube), y como aún teníamos el coche (lo alquilamos por 24 horas), aprovechamos para ir a la Universidad de Chicago a hacer el “check-in” en la International House, algo que es obligatorio hacer al día siguiente de llegar a Estados Unidos para los extranjeros. Fue nuestro primer viaje a Hyde Park y nuestra primera visita a la universidad. Íbamos con prisas ya que queríamos ir a Ikea con el coche (que está a casi 50 km de la ciudad) antes de devolverlo, así que no nos entretuvimos visitando el campus. Aún así, nos encantó todo lo que vimos.

International House - University of Chicago

En Ikea estuvimos varias horas eligiendo muebles. Salimos de ahí con la tarjeta echando humo y con un ticket de metro y medio.

Para los incrédulos, el ticket de Ikea

A diferencia de Nueva York, donde pecamos de inexpertos e hicimos hasta cinco viajes a Ikea, esta vez ya teníamos experiencia en amueblar una casa desde cero y compramos todo de una atacada. Luego hicimos una visita a Bed Bath & Beyond para rematar la jugada (nos encanta esta tienda, ya éramos clientes habituales en Nueva York).

Los demás días no hemos parado de hacer cosas tipo: activar la electricidad e internet, contratar los móviles (después de años resistiéndome, al final caí y me he comprado un iPhone!), etc. Sin olvidar ayer que por fin llegó el camión de Ikea y nos pasamos el día montando muebles.