Madrid

Los primeros meses post-MBA

Hacía tiempo que tenía pendiente escribir un update sobre qué tal la vuelta a España y los primeros meses post-MBA en lo que a trabajo se refiere.

En septiembre empecé mi andadura en McKinsey. La primera semana nos mandaron a todos los nuevos a hacer el training BCR (Basic Consulting Readiness), en Cascais (Portugal). Fuimos unos 15-20 consultores nuevos de la oficina de Madrid (4 asociados y unos 15 analistas) y además de muchas horas de training, también incluyó tiempo de ocio, fiestas, cenas, playa, etc. Os dejo una foto del grupo (también sale la gente de la oficina de Lisboa).
Picture 5Después de una semana sin parar y después de unos días por la oficina de Madrid ayudando en varios proyectos, me staffearon (palabro “McKinsey” para referirse a cuando te asignan en un proyecto) en un proyecto en Barcelona. Aunque en principio iba a durar solo hasta mediados de octubre, se ha ido extendiendo y al final ha llegado hasta Navidad. Incluso parece que continuará en enero. Y que siga, porque la verdad es que he tenido una gran suerte. Aunque tenga que viajar, lo cierto es que no se le puede pedir más al proyecto: un buen lifestyle (casi siempre salgo antes de las 21:00 de trabajar, algo muy raro en McKinsey), en el equipo nos llevamos fenomenal, es un proyecto directamente llevado por el consejero delegado de una de las grandes empresas españolas, y estamos teniendo un enorme impacto positivo en el cliente. Y también ahora me está permitiendo disfrutar de varios días sin trabajar estas Navidades.

Lo de viajar es la única pega. Desde hace 3 meses estoy viajando todas las semanas a Barcelona, a la más pura vida de consultor. Los lunes madrugo y viajo a primera hora, trabajo en Barcelona hasta el jueves por la tarde cuando vuelvo a Madrid, y los viernes trabajo desde la oficina de Madrid. De lunes a jueves estoy en un hotel de Barcelona donde ya casi ando como si fuera mi casa. Aún así, en un principio pensé que me costaría mucho tener que estar cogiendo trenes/aviones y viviendo en hoteles todas las semanas, pero la verdad es que me voy acostumbrando y tampoco es para tanto.

Por otro lado, Rocío empezó a trabajar en Adara Venture Partners, una gestora de capital riesgo venture capital. Si mi proceso de recruiting en McKinsey duró unas pocas semanas, el suyo ha durado casi un año. Los procesos de los capitales riesgo son desestructurados, en el sentido de que no hay un proceso estándar de entrevistas como pasa en McKinsey, Google, y la mayoría de las empresas, en los que hay plazos y sabes más o menos lo que va a durar y como va a ser. La verdad es que ha sido un proceso duro, lleno de incertidumbre. (Por cierto, a los que os interese el sector del capital riesgo, os invito a echar un vistazo a la guía que publicamos en Club-MBA: Guía Capital Riesgo). Desde el principio del MBA, Rocío se enamoró del venture capital (VC) y se decidió a intentar entrar. Lo más difícil, una persona con background no financiero, intentando entrar en una de los sectores más complicados, y encima en España (las gestoras buenas de VC en España se cuentan con los dedos de una mano, y todas son muy pequeñas (<10 empleados) y solo buscan gente en determinados momentos del ciclo de vida de cada fondo). Pero bueno, al final el que la sigue la consigue, y su perfil tecnológico con un MBA de Chicago Booth le ha abierto las puertas. Está claro que a este cambio de carrera profesional le debe mucho a la escuela, aunque también a lo mucho que ha trabajado para conseguirlo. Aún recuerdo cuando rechazó ofertas de prácticas del verano MBA en USA para irse a Inveready, una VC de Barcelona. Sin esa gran experiencia, probablemente lo habría tenido mucho más complicado para dar el salto definitivo a Adara, una gestora que realiza rondas de inversión bastante más elevadas (inversiones medias 2-3 millones frente a 100-500K) y mucho más a la “american way” (los socios son americanos y han estudiado MBAs allí), y con una experiencia de un fondo inicial con gran éxito. Entre otras, tienen en cartera a Allien Vault, una empresa de seguridad informática española que triunfa en Estados Unidos, y que ya está en Series D de financiación ($30 millones, habiendo coinvertido con top VCs de Silicon Valley como KPCB (Facebook Twitter, Groupon, Amazon)) camino de la venta estratégica o de una IPO. Además, las cosas no han podido empezar mejor, ya que Adara ha sido una de las tres venture capitals seleccionadas para invertir por el fondo de fondos público Fond-ICO.

¿Y los demás españoles de mi clase MBA de Booth? Por un lado, uno de ellos (Pablo) ha cumplido su sueño de emprender y ha montado groopify.me, una web que organiza quedadas para que se conozcan dos grupos de amigos. Pinta genial. Os invito a echarle un vistazo y organizar un plan. Otro de los españoles se quedó en Nueva York trabajando en otra gestora de capital riesgo (en este caso, private equity), y el otro también se quedó en Estados Unidos en un programa rotacional de general management en una multinacional estadounidense.

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¿Por qué volver a España y no quedarse en USA?

Durante las últimas semanas me han hecho varias veces la pregunta de por qué tanto mi mujer como yo nos hemos vuelto a España a trabajar después del MBA en vez de habernos quedado en Estados Unidos, y si es porque no tuvimos opción de quedarnos allí. Imagino que esto viene porque hay cierto temor a que quedarse en Estados Unidos a trabajar es complicado.

Los que leéis este blog desde hace tiempo sabéis que desde antes del MBA ya teníamos claro que queríamos volver a España después del mismo, porque teníamos ganas de volver después de llevar muchos años fuera (en concreto, ocho años: tres en Francia, uno en Nueva York, casi dos en Hong Kong, y dos en Chicago). Echábamos mucho de menos España, la familia y los amigos, y ya teníamos ganas de estabilizarnos en algún sitio. Las cosas nos fueron muy bien durante el MBA y cumplimos nuestro objetivo, mi mujer va a trabajar en un fondo de venture capital en Madrid (lo que quería desde el principio), y yo en McKinsey. El haber hecho el MBA en Estados Unidos probablemente nos ha ayudado mucho a conseguir estos puestos.

Para los que queráis quedaros en Estados Unidos, mi experiencia me dice que no tendréis muchos problemas si vais a una buena escuela. Al menos, de todos los que conozco que lo han intentado (al menos en Booth) lo han conseguido sin ningún problema. De hecho, casi todo el mundo se queda allí y los “raros” somos nosotros por haber vuelto. En estos tiempos de crisis es bastante más complicado volver a España en un puesto MBA que quedarse en EEUU, donde hay millones de oportunidades y la gente de las escuelas top están muy cotizados. Sobre los visados no os preocupéis, las grandes empresas que reclutan MBAs tienen visados H1B de sobra y que yo sepa nadie se queda sin visado. Además, solo con hacer el MBA allí te dan un visado de un año con el que se puede trabajar.

 

Fin de semana en Nueva York

El pasado fin de semana he estado en Nueva York gracias a McKinsey!. La última vez que estuve en la ciudad también fue gracias a ellos (bueno, y a BCG y Bain), aunque fue en muy diferentes circunstancias, ya que en aquella ocasión fui a pasar las rondas finales de sus procesos de selección. Esta vez, viaje de placer ;).

Resulta que el miércoles pasado estuvieron por Chicago tres personas de la oficina de Madrid de McKinsey: un socio, un AP (Associate Principal, el que está debajo del socio en el organigrama) y una persona de recruiting. Como todos los años, van a las ciudades de EEUU donde hay MBAs para conocer a los españoles interesados en la oficina de Madrid. Este año han estado en Chicago y en Nueva York.

El año pasado asistí a la misma cena, aunque ahora mi rol es distinto, ya que ya formo parte de la firma y mi labor ahora es hablar de mi experiencia durante este verano y ayudar en lo que pueda a aquellos a los que les interesa McKinsey, además de identificar a posibles candidatos que pudieran ser interesantes para la compañía. La cena de Chicago estuvo muy bien. Entre los muchos españoles que hay este año en Booth, los que hay en Kellogg y alguno latinoamericano interesado en la oficina de Madrid, se llenaron dos mesas enteras.

En el 230 fifth rooftop bar de Nueva York

Aprovechando que vienen a EEUU, organizaron un evento este fin de semana en Nueva York al que invitaron a todos los McKinseys que estamos este año haciendo nuestro segundo año del MBA en EEUU, incluyendo los summers (los que hicimos las prácticas este verano en la oficina y que recibimos oferta para volver después del MBA), y los que ya estaban en McKinsey antes del MBA y vuelven el año que viene después del mismo. Es decir, todos aquellos que empezaremos de Asociados en septiembre de 2013. La verdad es que lo pasé en grande y fue una muy buena oportunidad para conocer a los demás.

Lo malo es que me perdí la fiesta de Halloween (a la que sí asistí el pasado año) que como todos los años, es uno de los highlights del primer mes del MBA en cuanto a fiestas se refiere.